{"id":3603,"date":"2024-02-08T00:00:09","date_gmt":"2024-02-08T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3603"},"modified":"2024-02-05T08:47:53","modified_gmt":"2024-02-05T11:47:53","slug":"v-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"V Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3603-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/08febrero-audio-V-JuevesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/08febrero-audio-V-JuevesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/08febrero-audio-V-JuevesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/08febrero-audio-V-JuevesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas parti\u00f3 de all\u00ed y fue a la regi\u00f3n de Tiro. Entr\u00f3 en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.<\/p>\n<p>En seguida una mujer cuya hija estaba pose\u00edda por un esp\u00edritu impuro, oy\u00f3 hablar de \u00e9l y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidi\u00f3 que expulsara de su hija al demonio.<\/p>\n<p>El le respondi\u00f3: \u00abDeja que antes se sacien los hijos; no est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos para tir\u00e1rselo a los cachorros.\u00bb<\/p>\n<p>Pero ella le respondi\u00f3: \u00abEs verdad, Se\u00f1or, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces \u00c9l le dijo: \u00abA causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija.\u00bb Ella regres\u00f3 a su casa y encontr\u00f3 a la ni\u00f1a acostada en la cama y liberada del demonio.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando alguien es sanado por Jes\u00fas, inmediatamente, y sin una obligaci\u00f3n externa, surge la gratitud, y la gratitud siempre se traduce en un servicio concreto. As\u00ed lo expresaba el evangelio del domingo, dec\u00eda: \u00ab\u00c9l se acerc\u00f3, la tom\u00f3 de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo m\u00e1s fiebre y se puso a servirlos\u00bb. El servicio, el descubrir esa vocaci\u00f3n que todos llevamos dentro, ese llamado interior a hacer algo por los dem\u00e1s, en definitiva, a amar, es genuino y duradero cuando est\u00e1 anclado en el reconocimiento de que los primeros sanados, agraciados, somos nosotros. Si no es as\u00ed, el servicio no es una forma de vida, sino simplemente una actividad m\u00e1s dentro de todas las cosas que hacemos en el d\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Much\u00edsimas personas \u00absirven\u00bb en la Iglesia o sirvieron, pero no todas lo hacen habi\u00e9ndose reconocido sanadas, como le pas\u00f3 a la suegra de Pedro. Ese es el verdadero \u00absalir\u00bb al que nos invita e impulsa la Palabra de Dios, y eso se demuestra a lo largo de toda la vida, no en un \u00abfin de semana\u00bb. La caridad, un apostolado, una actividad concreta por los dem\u00e1s es el alma de la Iglesia y lo que la mantiene viva y despierta, porque si todos los cristianos hici\u00e9ramos \u00fanicamente lo \u00abobligatorio\u00bb, lo estrictamente necesario, esta linda familia no crecer\u00eda, no se extender\u00eda, porque en el fondo no estar\u00eda amando.<\/em><\/p>\n<p><em>Vos y yo fuimos sanados, \u00bfsab\u00edas?, de una manera u otra, y si no vivimos dando un servicio desinteresado a los otros, es porque no servimos para vivir o no estamos viviendo plenamente la vida. El que todav\u00eda no \u00absale\u00bb de s\u00ed mismo para servir a los dem\u00e1s es porque todav\u00eda no percibi\u00f3 la sanaci\u00f3n de Jes\u00fas en su coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Solo una madre puede saber lo que se siente cuando un hijo o una hija sufre. Los varones no podemos experimentarlo de la misma manera, por m\u00e1s que intentemos y digamos \u00abte entiendo\u00bb. Somos distintos, somos de otro modo.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy aparece, como tantas veces en la Palabra de Dios, la figura de una mujer sufriente y la fuerza de su amor, de su fe, de su esperanza, que muchas veces supera lo imaginado. Los varones deber\u00edamos admirar much\u00edsimo a las mujeres en esto. Es algo que a nosotros la naturaleza no nos dio, solo podemos maravillarnos e intentar pedirlo de alguna manera. No podemos vivir la fe sin esta dimensi\u00f3n femenina y por eso el amor a la Sant\u00edsima Virgen es tan esencial para nosotros, para todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Quer\u00eda contarte algo. De hace un tiempo, tuve la dicha de que me llamen a rezar un responso de un joven de treinta a\u00f1os que decidi\u00f3 lamentablemente terminar con su vida ahorc\u00e1ndose. Algo terrible, que no necesita muchas palabras. Dije dicha porque estar en ese momento es un regalo de Dios para un sacerdote. As\u00ed trato de percibirlo siempre. No conoc\u00eda a la familia directamente, solo a uno parientes, pero sent\u00ed la fuerza para poder estar y quedarme como pocas veces lo hab\u00eda sentido en mi vida. No mir\u00e9 el reloj, no importaba lo que ten\u00eda que hacer despu\u00e9s. No importaba el tiempo. Despu\u00e9s de hacer las oraciones que debemos hacer los sacerdotes, con un recipiente de agua bendita en las manos, dije las palabras de bendici\u00f3n sobre el difunto e invit\u00e9 al padre, que estaba al lado del caj\u00f3n, a hacer lo mismo, a rociar el cuerpo de su hijo con el agua y una flor que llegu\u00e9 a cortar del ramo que ten\u00eda cerca.<\/em><\/p>\n<p><em>El joven ten\u00eda tres hermanas, que tambi\u00e9n estaban de pie, al lado, destrozadas. La madre estaba abatida, sentada, casi sin querer levantar la cabeza, sin querer participar. El primer y gran gesto que me emocion\u00f3 fue que una de las hermanas reemplaz\u00f3 esa flor que yo hab\u00eda cortado as\u00ed nom\u00e1s por una rosa muy linda que ten\u00eda en sus manos. Todo un signo. Despu\u00e9s de eso, las tres repitieron el gesto y, de repente, se hizo un silencio desgarrador, atronador. Quedaba la madre. Yo no quer\u00eda forzarla, pero sent\u00eda que era necesario, que ella pod\u00eda hacerlo. Mir\u00e9 a las hermanas y las anim\u00e9 para que se lo ofrecieran. En ese momento empez\u00f3 una especie de \u00abprocesi\u00f3n de amor\u00bb, llena de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Las hijas se acercaron a la madre, la sostuvieron de sus brazos y la ayudaron a levantarse. Todos mir\u00e1bamos fijos, pero en medio de un silencio sagrado. La madre se acerc\u00f3 e hizo \u00abel rito de despedida\u00bb y, despu\u00e9s, se qued\u00f3 parada al lado de su hijo, llena de amor, poniendo sus manos sobre las de \u00e9l como no queri\u00e9ndose ir m\u00e1s. Hice lo mismo, puse mis manos sobre las suyas y la de su hijo. Yo no pod\u00eda decirle nada. A partir de ese momento, se gener\u00f3 un di\u00e1logo lleno de fe mientras todos los presentes lograban escuchar algo. Y no podr\u00eda contarlo todo porque fue tan profundo y largo que ser\u00eda imposible.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero las palabras de Jes\u00fas de hoy me trajeron a la memoria ese momento. Pienso que Jes\u00fas le habr\u00eda dicho lo mismo a esta madre llena de fe y amor: \u00abA causa de lo que has dicho, puedes irte\u00bb. Esa mujer me hab\u00eda ense\u00f1ado todo, al lado de su hijo que acababa de morir, en muy poco tiempo. En un momento me sali\u00f3 decirle a los cinco: \u00abSolo les pido un favor: \u201cPor favor, no se enojen con Dios\u201d\u00bb. Entre tantas cosas lindas, una de las respuestas fue: \u00abPadre, tengo m\u00e1s fe que nunca\u00bb. Solo una madre puede responder eso. Solo Jes\u00fas pod\u00eda consolarla. Me gustar\u00eda alg\u00fan d\u00eda volverme a encontrar con esa madre, para poder decirle lo que creo que le dir\u00eda Jes\u00fas: \u00abA causa de lo que has dicho, puedes irte\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas parti\u00f3 de all\u00ed y fue a la regi\u00f3n de Tiro. Entr\u00f3 en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. En seguida una mujer cuya hija estaba pose\u00edda por un esp\u00edritu impuro, oy\u00f3 hablar de \u00e9l y fue a postrarse a sus pies. 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