{"id":3608,"date":"2024-02-09T00:00:39","date_gmt":"2024-02-09T03:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3608"},"modified":"2024-02-08T08:38:01","modified_gmt":"2024-02-08T11:38:01","slug":"v-viernes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-viernes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"V Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3608-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/09febrero-audio-V-ViernesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/09febrero-audio-V-ViernesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/09febrero-audio-V-ViernesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/09febrero-audio-V-ViernesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando Jes\u00fas volv\u00eda de la regi\u00f3n de Tiro, pas\u00f3 por Sid\u00f3n y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Dec\u00e1polis.<\/p>\n<p>Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jes\u00fas lo separ\u00f3 de la multitud y, llev\u00e1ndolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le toc\u00f3 la lengua. Despu\u00e9s, levantando los ojos al cielo, suspir\u00f3 y le dijo: \u00abEfat\u00e1\u00bb, que significa: \u00ab\u00c1brete.\u00bb Y enseguida se abrieron sus o\u00eddos, se le solt\u00f3 la lengua y comenz\u00f3 a hablar normalmente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les mand\u00f3 insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto m\u00e1s insist\u00eda, ellos m\u00e1s lo proclamaban y, en el colmo de la admiraci\u00f3n, dec\u00edan: \u00abTodo lo ha hecho bien: hace o\u00edr a los sordos y hablar a los mudos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Generalmente, cuando estamos mal, nos encerramos, nos encerramos en nuestra casa, en nuestra habitaci\u00f3n, hasta podemos cerrar las ventanas y las cortinas porque no queremos ver a nadie ni queremos que nos vean. Es una actitud muy humana que representa la cerraz\u00f3n del coraz\u00f3n, el miedo a sufrir, incluso hasta los animales cuando tienen miedo, se \u00abmeten\u00bb en sus cuevas. Eso hac\u00edamos de ni\u00f1os, seguramente todos. En el fondo, el problema es que tenemos miedo, diferentes miedos que no nos dejan enfrentar la realidad. Pero tambi\u00e9n es una actitud que, de adultos, seguimos repitiendo de una forma u otra. A veces, si podemos, lo volvemos a hacer, nos queremos escapar. Pero lo que nos pasa es que ya no podemos, porque tenemos nuestras obligaciones, nuestras responsabilidades y no nos \u00abda la cara\u00bb para repetirlo; la vida diaria nos lo impide. Por eso, al no poder encerrarnos en nuestra habitaci\u00f3n como cuando \u00e9ramos ni\u00f1os, nos encerramos de otras formas. Pero, en definitiva, hacemos lo peor que podemos hacer, cerramos el coraz\u00f3n, aunque por fuera todos piensen que la vida va \u00abviento en popa\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Estas son algunas de las enfermedades que nos invaden el alma: la falta de amor que paraliza, el miedo que nos detiene, el ego\u00edsmo que no nos deja ver, la bronca que nos mantiene aislados, el rencor que no nos permite o\u00edr a los dem\u00e1s y a Dios, la culpa que no nos deja levantarnos y nos victimiza, la falta de perd\u00f3n que nos mantiene ensimismados. \u00bfQu\u00e9 hacer con todo esto? Bueno, parece sencillo, pero es de toda la vida. El verdadero m\u00e9dico de la vida, del coraz\u00f3n, es Jes\u00fas. La receta es \u00absalir\u00bb para dejarse ayudar o ayudar a los dem\u00e1s saliendo. Ahora bien: Jes\u00fas se sirve de miles de situaciones y personas para curarnos. De ah\u00ed que en evangelio del domingo se ve\u00eda claramente que nadie se sanaba solo: \u00abAl atardecer, despu\u00e9s de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados\u00bb. Y tambi\u00e9n dec\u00eda: \u00abJes\u00fas sali\u00f3 de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s\u00bb. Siempre hay alguien que me ayuda a acercarme a Jes\u00fas o que con su presencia trae la sanaci\u00f3n a nuestras vidas. Nadie se sana solo, nadie se sana encerrado. Al contrario, cuanto m\u00e1s encerrados permanecemos, m\u00e1s tardaremos en sanar. Si and\u00e1s encerrado, andas mal, por favor, \u00absal\u00ed\u00bb, llam\u00e1 a alguien, ped\u00ed ayuda. No te ahogues en tu soberbia, en tu omnipotencia, en tu autosuficiencia. Solo el amor puede sanarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras tanto, mientras a veces andamos encerrados por la vida, podemos no darnos cuenta de tantas cosas lindas. Podemos no darnos cuenta de todo lo que podemos dar. Mientras tanto, mientras otros dan la vida cada d\u00eda, nosotros podemos andar medios \u00absordomudos\u00bb, necesitando que Jes\u00fas nos saque de esa situaci\u00f3n, como en Algo del Evangelio de hoy. No hablamos bien cuando no escuchamos bien. Es ley del cuerpo y del alma. Los sordos de nacimiento son mudos tambi\u00e9n \u2013por no haber podido escuchar nunca las palabras\u2013, no saben hablar, no saben emitir los sonidos que para nosotros son normales. Pero ellos son buenos, porque les toco nacer as\u00ed y, finalmente, se hacen entender de alguna manera. Pero los peores somos nosotros, los que estamos un poco mudos, aunque podemos hablar y no hablamos bien, pero porque, en el fondo, no sabemos escuchar con el coraz\u00f3n; somos \u00absorditos del coraz\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>La sordera del coraz\u00f3n, que se manifiesta exteriormente, es uno de los peores males. Es la que produce todas las peleas, divisiones, rencillas, complicaciones, rencores, malos entendidos, calumnias, difamaciones y tantas cosas m\u00e1s en nuestras vidas, porque en realidad no sabemos escuchar, podemos estar medios sordos u o\u00edmos lo que queremos o\u00edr. Nos perdemos de o\u00edr las cosas lindas y a veces nos habituamos a o\u00edr cosas malas, por eso de nuestro coraz\u00f3n pueden salir cosas malas y de nuestros labios palabras que no irradien alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Nos perdemos de escuchar todos los d\u00edas con detenimiento las cosas lindas que nuestro Padre del cielo nos quiere decir por andar escuchando tantas sonseras, tonteras, tantas malas noticias, tantas noticias sin sentido, fr\u00edvolas. Y as\u00ed nos pasamos los d\u00edas usando nuestros o\u00eddos en cosas que no tienen mucho sentido. Nos perdemos de decir cosas lindas a los que lo necesitan por andar soltando nuestra lengua en palabras vac\u00edas, que molestan, que se quejan, que critican y pretenden resolver el mundo por un ratito de charla. El mundo no se mejora con palabras y quejas; el mundo se mejora trabajando con amor. La familia se mejora escuch\u00e1ndola, no se mejora mostr\u00e1ndole todo lo malo. La Iglesia no se mejora, como hacen algunos, incluso consagrados, con \u00abincontinencia verbal\u00bb, mostrando todo lo malo o con la \u00abcr\u00edtica farisaica\u00bb, sino con amor incondicional y entrega.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 lindo terminar este audio en este d\u00eda y contemplar que Jes\u00fas mire al cielo y suspire y diga sobre nosotros: \u00abEfat\u00e1, \u00e1brete\u00bb. Que se abran tus o\u00eddos y los m\u00edos para que podamos escuchar todo lo lindo que \u00c9l tiene para decirnos, todo lo lindo que Jes\u00fas dice de nosotros, todo lo lindo que a veces nos andamos perdiendo por no escuchar. Que se abran nuestros o\u00eddos para que \u00abse nos suelte la lengua y comencemos a hablar normalmente\u00bb, como deben hablar los hijos de Dios, como hablan aquellos que se dieron cuenta que no sirven para estar encerrados, sino para salir y amar a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas volv\u00eda de la regi\u00f3n de Tiro, pas\u00f3 por Sid\u00f3n y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Dec\u00e1polis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. 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