{"id":3629,"date":"2024-02-13T00:00:01","date_gmt":"2024-02-13T03:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3629"},"modified":"2024-02-11T13:23:25","modified_gmt":"2024-02-11T16:23:25","slug":"vi-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"VI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3629-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/13febrero-audio-VI-MartesAno-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/13febrero-audio-VI-MartesAno-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/13febrero-audio-VI-MartesAno-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/13febrero-audio-VI-MartesAno-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas volvi\u00f3 a embarcarse hacia la orilla del lago.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos se hab\u00edan olvidado de llevar pan y no ten\u00edan m\u00e1s que un pan en la barca. Jes\u00fas les hac\u00eda esta recomendaci\u00f3n: \u00abEst\u00e9n atentos, cu\u00eddense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.\u00bb Ellos discut\u00edan entre s\u00ed, porque no hab\u00edan tra\u00eddo pan.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dio cuenta y les dijo: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 viene esa discusi\u00f3n porque no tienen pan? \u00bfTodav\u00eda no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, o\u00eddos y no oyen. \u00bfNo recuerdan cu\u00e1ntas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repart\u00ed cinco panes entre cinco mil personas?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le respondieron: \u00abDoce.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abY cuando repart\u00ed siete panes entre cuatro mil personas, \u00bfcu\u00e1ntas canastas llenas de trozos recogieron?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le respondieron: \u00abSiete.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfTodav\u00eda no comprenden?\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas, como siempre, rompe todos los esquemas. Rompe con lo tradicional de esos tiempos y los de estos tiempos tambi\u00e9n. Nadie en ese tiempo se le hubiese ocurrido tocar a un leproso, no solo por evitar el contagio f\u00edsico, sino porque el que tocaba tambi\u00e9n a alguien \u00abimpuro\u00bb quedaba impuro. La impureza de la piel, para ellos, ten\u00eda que ver con una impureza m\u00e1s profunda, con la del alma, con el pecado y el aislamiento; era para evitar un mal mayor. Sin embargo, a Jes\u00fas no le importa mucho todo esto. Al contrario, dice el evangelio que \u00abJes\u00fas, conmovido, extendi\u00f3 la mano y lo toc\u00f3, diciendo: \u201cLo quiero, queda purificado\u201d\u00bb. Tan cercano se hizo a nosotros que corri\u00f3 \u00abel riesgo\u00bb de ser tenido por impuro, solo por amor, por compasi\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 distinto lo que estamos viviendo hoy!, \u00bfno?, que pensamos que aisl\u00e1ndonos vamos a hacernos bien entre nosotros.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Me contaron que, en alg\u00fan lugar del mundo, un grupo de cat\u00f3licos que sale todas las semanas a acompa\u00f1ar y alimentar a las personas en situaci\u00f3n de calle, les propusieron que se pongan guantes de goma para evitar cualquier tipo de contagio. El propio Estado organiza esa actividad y obliga a que se haga as\u00ed, incluso como condici\u00f3n para recibir fondos y financiar la actividad. Este grupo de cat\u00f3licos, con mucho sentido evang\u00e9lico y coraje, prefiri\u00f3 hacerlo al \u00abmodo de Jes\u00fas\u00bb: sin guantes, con coraz\u00f3n. \u00bfTe imagin\u00e1s a Jes\u00fas haciendo milagros con guantes? Ser\u00eda imposible.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s a Jes\u00fas en cuarentena, encerrado hasta el fin de los tiempos? El amor de Jes\u00fas corre el riesgo, los santos corrieron riesgos, porque amar es riesgoso. El santo Cura Brochero, el santo argentino, se contagi\u00f3 de lepra por tomar mate con un leproso de su parroquia, a quien nadie quer\u00eda visitar. Nosotros tenemos que animarnos a correr riesgos por estar con los que nadie quiere estar, por los que nadie recibe, por los que no son atendidos por nadie. Solo as\u00ed podremos incorporarlos, de alguna manera, a esta sociedad en donde todo es reciclable y descartable.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos puede ayudar a entender qu\u00e9 es lo que nos pasa muchas veces o qu\u00e9 es lo que les pasa a tantos cristianos, hombres y mujeres, que no terminan de vivir su fe con verdadera alegr\u00eda. Dice el evangelio as\u00ed: \u00ab\u00bfTodav\u00eda no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, o\u00eddos y no oyen. \u00bfNo recuerdan cu\u00e1ntas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repart\u00ed cinco panes entre cinco mil personas?\u00bb Las palabras de Jes\u00fas suenan duras, pero fueron as\u00ed de reales. \u00bfNo recordamos? \u00bfNo ser\u00e1 que nos pasan estas cosas porque no recordamos, porque no terminamos de comprender y entender?<\/em><\/p>\n<p><em>Los disc\u00edpulos hab\u00edan estado en la multiplicaci\u00f3n de los panes m\u00e1s grande de la historia y despu\u00e9s se estaban preocupando por si les iba a alcanzar o no con un pan para todos. Parece mentira, parece gracioso, incluso una iron\u00eda de la Palabra de Dios, pero no lo es. Realmente les pas\u00f3 eso, realmente nos pasa eso, a vos y a m\u00ed. Nos olvidamos de lo vivido, nos olvidamos del don, nos olvidamos de los milagros, que somos hijos y terminamos \u00abpele\u00e1ndonos por qui\u00e9n podr\u00e1 comer y qui\u00e9n no\u00bb entre hermanos. Nos olvidamos que somos hermanos y entonces nos ponemos a discutir cuando vemos que no alcanza, porque no confiamos en que el otro es hermano y que podemos compartir. En el fondo, nos olvidamos de nuestra condici\u00f3n de hijos y hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Si nunca olvid\u00e1ramos que nuestro Padre del Cielo jam\u00e1s nos dejar\u00e1 sin lo necesario para vivir; si jam\u00e1s olvid\u00e1ramos que as\u00ed como Dios cuida de los animales y de las aves del cielo es imposible que \u00e9l nos deje de cuidar, no nos detendr\u00edamos en peleas que no tienen sentido, no nos pondr\u00edamos a discutir por un poquito de pan. \u00a1Qu\u00e9 poca memoria tenemos! \u00a1Qu\u00e9 r\u00e1pido nos olvidamos de que si sabemos compartir, si ponemos de nuestra parte, si nosotros hacemos lo que otros no pueden, jam\u00e1s nos faltar\u00e1 nada! Al contrario, siempre va a sobrar, porque tambi\u00e9n otros har\u00e1n lo que nosotros no podemos hacer.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfYa te olvidaste de todo lo que Dios Padre te dio a lo largo de la vida? \u00bfYa te olvidaste de que hace un ratito nom\u00e1s Jes\u00fas multiplic\u00f3 los panes frente a tus narices? \u00bfTan r\u00e1pido nos olvidamos de todo? \u00bfYa te olvidaste de aquella vez que te animaste a poner de tu parte y de golpe todo fue mejor, todo se disfrut\u00f3, todo sali\u00f3 m\u00e1s lindo? \u00bfYa te olvidaste de que la multiplicaci\u00f3n de los panes es el milagro continuo de Jes\u00fas cuando sabemos poner amor a cada cosa? \u00bfYa te olvidaste? \u00bfNos olvidamos de que la Eucarist\u00eda es el pan del cielo que se multiplica cada d\u00eda para los que tenemos hambre de Dios? \u00bfYa te olvidaste de que la Iglesia, aun con sus pecados y debilidades, es una muestra cierta de que lo que se comparte se multiplica? \u00bfTe pusiste a contar alguna vez la cantidad de amistades, conocidos y hermanos que llegaron a tu vida gracias a que Jes\u00fas siempre multiplica todo? \u00bfTodav\u00eda no comprendemos ni entendemos?<\/em><\/p>\n<p><em>No nos perdamos tanto amor del Padre por andar peleando y discutiendo por peque\u00f1eces. No nos perdamos tanto amor de hermanos por andar mirando si nuestra panza o bolsillos estar\u00e1n un poco m\u00e1s llenos. Ser hijos y hermanos es mucho m\u00e1s que una simple comida, es compartir nuestras propias vidas, nuestros corazones, nuestro amor.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas volvi\u00f3 a embarcarse hacia la orilla del lago. Los disc\u00edpulos se hab\u00edan olvidado de llevar pan y no ten\u00edan m\u00e1s que un pan en la barca. 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