{"id":3674,"date":"2024-02-21T00:00:13","date_gmt":"2024-02-21T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3674"},"modified":"2024-02-19T08:39:17","modified_gmt":"2024-02-19T11:39:17","slug":"i-miercoles-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-miercoles-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"I Mi\u00e9rcoles de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3674-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/21febrero-audio-I-MiercolesCuaresma-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/21febrero-audio-I-MiercolesCuaresma-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/21febrero-audio-I-MiercolesCuaresma-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/21febrero-audio-I-MiercolesCuaresma-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al ver Jes\u00fas que la multitud se apretujaba, comenz\u00f3 a decir: \u00abEsta es una generaci\u00f3n malvada. Pide un signo y no le ser\u00e1 dado otro que el de Jon\u00e1s. As\u00ed como Jon\u00e1s fue un signo para los ninivitas, tambi\u00e9n el Hijo del hombre lo ser\u00e1 para esta generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda del Juicio, la Reina del Sur se levantar\u00e1 contra los hombres de esta generaci\u00f3n y los condenar\u00e1, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y aqu\u00ed hay alguien que es m\u00e1s que Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda del Juicio, los hombres de N\u00ednive se levantar\u00e1n contra esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n, porque ellos se convirtieron por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s y aqu\u00ed hay alguien que es m\u00e1s que Jon\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Los frutos que pueden venir despu\u00e9s de pasar por el desierto, dif\u00edcilmente se perciben durante la estad\u00eda en el desierto. \u2013cuando estamos en el desierto, todo es dif\u00edcil, todo lo vemos feo, complicado\u2013, sino que generalmente, como digo, se perciben despu\u00e9s, cuando miramos para atr\u00e1s. Seguro que te pas\u00f3. Despu\u00e9s de haber vivido o pasado una prueba grande \u2013esa que al principio te gener\u00f3 rechazo, incertidumbre, enojo, sufrimiento\u2013, pudiste decir al final: \u00abEso me ayud\u00f3 a crecer\u00bb, \u00abgracias a esto pude comprender esto otro\u00bb, \u00abeste dolor nos ayud\u00f3 a unirnos m\u00e1s como familia\u00bb, \u00abla muerte de mi ser m\u00e1s amado me ayud\u00f3 a ver la vida de otra manera\u00bb y as\u00ed tantas frases m\u00e1s que pueden sintetizar esto que estoy tratando de decir. Dije \u00ablos frutos que pueden venir\u00bb porque no siempre vienen.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Al pasar el desierto, una prueba, podemos tener b\u00e1sicamente dos grandes reacciones. Para simplificar: una es la de la de la aceptaci\u00f3n, sabiendo que, si no depende de m\u00ed, debo tener paciencia, esperar y aprender a afrontarlo de la mejor manera que pueda, para alg\u00fan d\u00eda poder encontrarle un sentido a lo que me pas\u00f3. Digamos que hay que agacharse y esperar, que pase la tormenta. El otro camino es el de rebelarme, enojarme con esa realidad que no depende de m\u00ed y adem\u00e1s me da bronca, me entristece, y hasta me hace que le sume un sufrimiento al dolor que de por s\u00ed me toc\u00f3 transitar. No es cuesti\u00f3n de sufrir por sufrir, por supuesto. \u00bfDe qu\u00e9 sirve entonces enojarme contra lo que no puedo cambiar, contra lo que no eleg\u00ed? El camino del enojo ante lo que me duele es en el fondo irracional y solo hace que le sumemos m\u00e1s dolor al dolor o del dolor, en realidad, que venga el sufrimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Se dice por ah\u00ed, los que saben, que una cosa, como dec\u00eda, es el dolor y otra el sufrimiento. El sufrimiento va m\u00e1s all\u00e1 del dolor, porque incluso puede persistir una vez que el dolor f\u00edsico o emocional pas\u00f3. Para decirlo en sencillo, podr\u00edamos decir que el sufrimiento sobreviene o es m\u00e1s intenso cuando no podemos aceptar ese dolor que nos encontr\u00f3 por el camino, sin buscarlo incluso. Esto ser\u00eda un tema muy largo y lindo, pero, en definitiva, lo que nos ense\u00f1a la fe es que el dolor es parte inevitable de la vida y que debemos aprender de \u00e9l para sufrir lo menos posible y sacar frutos buenos de lo que m\u00e1s nos molesta.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos clarifica un poco lo que nos pasa tambi\u00e9n a nosotros, lo que les pas\u00f3 a aquellos que estuvieron con Jes\u00fas cara a cara y no supieron ver m\u00e1s all\u00e1 o buscaron algo que no concordaba con lo que ve\u00edan. Muchos ped\u00edan signos, o sea, ped\u00edan poder ver con sus ojos lo que ped\u00edan sus pensamientos, y no al rev\u00e9s, ver con el coraz\u00f3n lo que ve\u00edan sus ojos. Pens\u00e1 en la diferencia. Ped\u00edan signos y no interpretaban los que ya ten\u00edan en sus narices. \u00bfTe parece algo extra\u00f1o lo que estoy diciendo? Los que piden signos y no se interiorizan en lo que ven son los que, de alguna manera, disocian la vida, separan y no unen. Son los que creen que lo espiritual va por un lado y lo material por otro; los que no pueden entender que, por medio de lo material y terrenal, experimentamos lo espiritual. Los que no pueden entender que incluso en el dolor, en la tentaci\u00f3n, en la prueba, puede manifestarse Dios y que su Palabra nos llega por medio de cosas tangibles (sonidos, personas, situaciones), cosas concretas que experimentamos d\u00eda a d\u00eda por nuestros sentidos.<\/em><\/p>\n<p><em>Hace unos d\u00edas apareci\u00f3 un chico en mi parroquia totalmente triste, angustiado, desahuciado y cuando me sent\u00e9 a charlar con \u00e9l, porque nunca lo hab\u00eda visto, le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfqu\u00e9 fue lo que te trajo ac\u00e1?\u00bb \u00bfSab\u00e9s lo que me dijo? \u00abPadre, fue el sonido de la campana. Escuch\u00e9 la campana. Yo estaba triste en mi cuarto y me anim\u00e9 a venir\u00bb. Ves que Dios puede incluso llamarme con un sonido. Podr\u00edamos decir que \u00abcreemos en lo que no vemos, pero creemos porque algo vemos\u00bb. La fe no es solo una cuesti\u00f3n espiritual ni solo una cuesti\u00f3n material, tangible. La fe incluye las dos cuestiones, las dos realidades.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta es la aparente paradoja de nuestra fe, algo que pocas veces nos ponemos a pensar y nos trae muchos dolores de cabeza cuando no lo profundizamos y esperamos lo que no hay que esperar, o pretendemos lo que no vale la pena pretender.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfAndamos pidi\u00e9ndole signos a Jes\u00fas para que nos demuestre que est\u00e1? Ser\u00e1 porque no estamos aprendiendo a interpretar lo que vivimos y lo que nos pasa. Ser\u00e1 porque ya nos olvidamos que alguna vez se nos manifest\u00f3. \u00bfCreemos sin pensar seriamente en lo que nos pasa, sin interpretarlo? Puede ser entonces que nos est\u00e9 dando miedo asumir que a Jes\u00fas lo conocemos siempre por medio de otros y con otros y a trav\u00e9s de situaciones. Los dos extremos nos hacen mal: ni lo material sin lo espiritual, ni lo espiritual sin lo material. Vivimos de lo tangible, pero junto con lo espiritual, con lo que no vemos. Van las dos cosas de la mano. Van juntas y son inseparables, son como hermanos siameses. \u00abEl hombre no es ni \u00e1ngel ni bestia \u2013dec\u00eda Pascal\u2013 y quien quiere hacerse el \u00e1ngel termina siendo bestia\u00bb. La fe es para sencillos de coraz\u00f3n, que no quiere decir ignorantes. Es para aquellos que se animan a ir m\u00e1s all\u00e1, sin esperar ver el m\u00e1s all\u00e1, sin esperar manifestaciones extraordinarias que ordinariamente no se dan.<\/em><\/p>\n<p><em>No pidamos signos, ya los recibimos y tenemos que aprender a recibirlos y a percibirlos. El signo que ped\u00edan esos hombres fue finalmente la Muerte y Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Ese es el signo de Jon\u00e1s, que pas\u00f3 tres d\u00edas y tres noches en el vientre de un pez, como Jes\u00fas tres d\u00edas en el vientre de la tierra y tres noches. Esa es la prueba de que Jes\u00fas es Dios y Hombre. Esa es la gran verdad que celebramos en cada misa, cada domingo, en cada Pascua y es por eso que en esta Cuaresma vamos caminando hacia esa certeza una vez m\u00e1s, hacia la celebraci\u00f3n que confirma lo que nuestro coraz\u00f3n busca sin descansar: el amor de Dios manifestado en su Hijo Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al ver Jes\u00fas que la multitud se apretujaba, comenz\u00f3 a decir: \u00abEsta es una generaci\u00f3n malvada. Pide un signo y no le ser\u00e1 dado otro que el de Jon\u00e1s. As\u00ed como Jon\u00e1s fue un signo para los ninivitas, tambi\u00e9n el Hijo del hombre lo ser\u00e1 para esta generaci\u00f3n. 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