{"id":3679,"date":"2024-02-22T00:00:46","date_gmt":"2024-02-22T03:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3679"},"modified":"2024-02-19T08:43:28","modified_gmt":"2024-02-19T11:43:28","slug":"i-jueves-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-jueves-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"I Jueves de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3679-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/22febrero-audio-I-JuevesCuaresma-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/22febrero-audio-I-JuevesCuaresma-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/22febrero-audio-I-JuevesCuaresma-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/22febrero-audio-I-JuevesCuaresma-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y encontrar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrir\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? \u00bfO si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre celestial dar\u00e1 cosas buenas a aquellos que se las pidan!<\/p>\n<p>Todo lo que deseen que los dem\u00e1s hagan por ustedes, h\u00e1ganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dec\u00eda el Evangelio del domingo \u2013tan sint\u00e9tico, tan conciso, pero tan profundo\u2013 que, \u00abmientras Jes\u00fas estaba en el desierto, viv\u00eda entre las fieras y los \u00e1ngeles le serv\u00edan\u00bb. Me gusta utilizar esta imagen de Jes\u00fas siendo servido por los \u00e1ngeles y, al mismo tiempo, viviendo entre las fieras, como una imagen de lo que en realidad tambi\u00e9n es nuestra vida. Podr\u00edamos decir que nuestra vida tambi\u00e9n es un andar por el desierto, es una Cuaresma, que vamos caminando y nos va llevando hacia la tierra prometida, como le pas\u00f3 al pueblo de Israel. Y en ese camino, en ese desierto, en ese lugar de prueba donde nos reconocemos, donde probamos nuestra fidelidad, vivimos entre las fieras. Jes\u00fas tambi\u00e9n dice \u2013\u00bfte acord\u00e1s en otro pasaje del Evangelio? \u2013 que \u00ablos envi\u00f3 como ovejas en medio de lobos\u00bb. El mundo, de alg\u00fan modo, se transforma como una fiera ante nosotros, ante los que creemos, ante lo que queremos ser: luz y sal de este mundo que vive con tan poco sabor (el sabor del amor) y con tan poca luz (la luz de Jes\u00fas). Pero al mismo tiempo\u2026 Y la buena noticia es que los \u00e1ngeles le serv\u00edan. Los \u00e1ngeles tambi\u00e9n nos sirven. Dios se sirve de un mont\u00f3n de personas, situaciones, de la misma Iglesia para ayudarnos a transitar este desierto tan dif\u00edcil, tan doloroso a veces, para tantas personas de este mundo que no encuentran a veces un lugar de paz, su paz en el coraz\u00f3n. Por eso no nos desanimemos, los \u00e1ngeles nos sirven, aunque no los vemos. Aunque no los sentimos en este momento, te est\u00e1 sirviendo un \u00e1ngel. La Palabra de Dios es un \u00e1ngel para tu vida y para la m\u00eda. Siempre sirvi\u00e9ndonos para que encontremos el rumbo, para que hagamos la voluntad del Padre.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Pero vamos a Algo del Evangelio de hoy. Imaginemos esta situaci\u00f3n: que de golpe y casi como por un milagro, todos nos pongamos de acuerdo para hacerle al otro, a los dem\u00e1s, todo lo que so\u00f1amos que nos hagan a nosotros mismos. Se pueden dar muchas situaciones, pero resumiendo, podr\u00edamos casi asegurar que entre todos nos har\u00edamos bien. Porque, en definitiva, en situaciones normales todos deseamos cosas buenas para nosotros mismos y por eso si le hacemos a los dem\u00e1s lo que deseamos que nos hagan a nosotros mismos, podr\u00edamos decir que casi ser\u00eda un mundo ideal. Ahora\u2026 para eso deber\u00edamos aprender a reconocer nuestros propios deseos, a reconocer lo que nos pasa, y as\u00ed animarnos a hacerle lo mismo a los otros.<\/em><\/p>\n<p><em>En general, criticamos de los dem\u00e1s, reprochamos a otros, cosas que deseamos o de las que adolecemos. \u00abDime qu\u00e9 cr\u00edticas y te dir\u00e9 qu\u00e9 deseas\u00bb, podr\u00eda ser un dicho. Cuando criticamos mucho algo malo que alguien nos hizo, por contraste tenemos que descubrir que deseamos que nos hayan hecho lo contrario, que deseamos que nos hagan el bien. Esto es obvio. Es el alimento de nuestra alma porque todos queremos ser queridos, ser amados y por eso andamos por ah\u00ed, por este mundo, mendigando el amor de alguna manera, pidi\u00e9ndolo, y a veces criticando a los que no nos aman como quisi\u00e9ramos. Ahora\u2026hoy y siempre Jes\u00fas quiere librarnos de meternos en esa calle sin salida, de esa actitud circular que no logra otra cosa que encerrarnos en nosotros mismos y no nos deja, finalmente, crecer. Vivir a\u00f1orando que todos nos hagan lo que nosotros deseamos y mientras tanto perder el tiempo y no aprovecharlo para hacer lo mismo a los dem\u00e1s, es un callej\u00f3n sin salida. Es una cuesti\u00f3n de sentido com\u00fan. Si aprovech\u00e1ramos ese tiempo que usamos en hablar de los dem\u00e1s, en entristecernos, para rezar y pensar en c\u00f3mo hacer el bien a los otros, en c\u00f3mo hacer para no devolver con la misma moneda, en c\u00f3mo hacer e ingeni\u00e1rnosla para no entrar en los juegos de venganzas que a veces nos atrapan\u2026 Bueno, si hici\u00e9ramos eso, no solo ser\u00edamos mucho m\u00e1s felices que ahora, sino que har\u00edamos mucho m\u00e1s felices a los dem\u00e1s. Porque en definitiva ah\u00ed est\u00e1 la felicidad, en lograr la felicidad tambi\u00e9n de los otros.<\/em><\/p>\n<p><em>La frase final del Evangelio de hoy es la regla de oro para ser un cristiano en serio, para vivir para los dem\u00e1s y no para nosotros mismos y tambi\u00e9n es la frase que nos ayuda a entender bien la primera parte del Evangelio. \u00bfQu\u00e9 tenemos que pedir? \u00bfA qui\u00e9n tenemos que buscar y llamar? El peligro de interpretar mal estas palabras puede hacer que, en vez de ser palabras de aliento y consuelo, se puedan transformar en palabras de desaz\u00f3n y desconfianza. \u00bfPor qu\u00e9 digo esto? Porque\u2026Te hago esta pregunta: \u00bfTodo lo que le pedimos al Padre \u00e9l nos lo tiene que dar? \u00bfTan f\u00e1cil es todo? \u00bfA qu\u00e9 se refiere? Tenemos que reconocer que se refiere principalmente a lo que venimos comentando. Pedirle al Padre sin desfallecer, sin cansarnos, esperando siempre que nos abrir\u00e1, lo que necesitamos, pero para ser buenos hijos y por eso buenos hermanos. Pedirle todo aquello que nos ayude a hacerle a los dem\u00e1s lo que nos gusta que nos hagan. Nuestro Padre del Cielo es el primer gran interesado en que todos seamos buenos hermanos y por eso nos ense\u00f1a, por medio de Jes\u00fas, qu\u00e9 tenemos que pedir, buscar y llamar. Pedir ser hijos en serio, pedir ser hermanos de todos, no cansarnos de buscar y llamar para que renazcan en nosotros los sentimientos de Jes\u00fas. El Padre jam\u00e1s niega su Esp\u00edritu a quienes se lo piden y es su Esp\u00edritu el que nos hace hijos y hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos hoy esta situaci\u00f3n, por ejemplo: todos arrodillados mirando al cielo, todos pidiendo que podamos y nos salga del coraz\u00f3n la gracia y la fuerza para hacerle a alguien hoy lo que siempre deseamos que nos hagan. Imaginemos que esto es posible y que el Padre del Cielo nos dar\u00e1 esa fuerza, nos dar\u00e1 lo que necesitamos. Aprendamos a pedir lo esencial, lo necesario, lo que da vida. \u00abTodo lo dem\u00e1s, vendr\u00e1 por a\u00f1adidura\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y encontrar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1. 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