{"id":3690,"date":"2024-02-24T00:00:51","date_gmt":"2024-02-24T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3690"},"modified":"2024-02-22T08:09:49","modified_gmt":"2024-02-22T11:09:49","slug":"i-sabado-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-sabado-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"I S\u00e1bado de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3690-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/24febrero-audio-I-SabadoCuaresma-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/24febrero-audio-I-SabadoCuaresma-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/24febrero-audio-I-SabadoCuaresma-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/24febrero-audio-I-SabadoCuaresma-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abUstedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as\u00ed ser\u00e1n hijos del Padre que est\u00e1 en el cielo, porque \u00e9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.<\/p>\n<p>Si ustedes aman solamente a quienes los aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa merecen? \u00bfNo hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, \u00bfqu\u00e9 hacen de extraordinario? \u00bfNo hacen lo mismo los paganos?<\/p>\n<p>Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que est\u00e1 en el cielo.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En la medida que vamos creciendo en la fe, que vamos asimilando que el ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas m\u00e1s que \u00abhacer muchas cosas por \u00e9l\u00bb, es ir dejando que \u00e9l las haga en nosotros, vamos descubriendo que en realidad la prueba m\u00e1s grande que vivimos cada d\u00eda es el amor, es la de entregarse sin medida por los otros, hacia los otros. Cuando nos disponemos a amar a Dios con toda nuestra alma y al pr\u00f3jimo como Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3, entramos de alg\u00fan modo en un desierto lindo, porque en realidad est\u00e1 plagado de oasis que nos confortan siempre. La vida del amor, la de la gracia es desierto, en el sentido de que es dif\u00edcil, porque no es el camino que nos propone el ego\u00edsmo, la facilidad y la pereza de este mundo; pero es un camino lleno de manantiales ocultos que nos calman la sed cuando parece que nada tiene sentido.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y, por el contrario, el que vive sin entregarse, sin amar de verdad, creyendo que la vida es eso, solo una fiesta de ego\u00edsmo y de b\u00fasquedas personales, en el fondo se quedar\u00e1 vac\u00edo. Por eso las pruebas, las tentaciones, los sufrimientos terminan siendo oportunidades para amar, para entregarse m\u00e1s y vivir la vida como debe vivirse (amando). Es ah\u00ed en donde encuentran sentido las pruebas, es ah\u00ed donde comprendemos que vale la pena vivir amando y no vale la pena vivir para uno mismo. Por eso, benditas pruebas, benditas tentaciones que nos ayudan a salir de nosotros mismos para reconocer que la vida es mucho m\u00e1s linda de lo que creemos cuando nos entregamos, da muchas m\u00e1s alegr\u00edas de las que imaginamos cuando amamos como \u00e9l nos ense\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy, s\u00e1bado, terminamos la primera semana de Cuaresma, llenos de recomendaciones, aparentemente llenos de cosas por hacer, de palabras por vivir y cumplir. Una semana en la que los evangelios nos sacudieron de lado a lado y, de yapa, como se dice, terminamos escuchando una de las p\u00e1ginas m\u00e1s dif\u00edciles de comprender y de vivir del Nuevo Testamento; no solo por esto, porque es dif\u00edcil de comprender, sino porque tambi\u00e9n es dif\u00edcil de llevarlo a la pr\u00e1ctica. Por eso, te propongo que antes de pensar, calcular y recalcular (como hace el GPS) lo que tenemos que hacer, lo que deber\u00edamos hacer o lo que hemos dejado de hacer, es finalmente dar gracias a Jes\u00fas por estos d\u00edas de regalo. Demos gracias a Jes\u00fas porque d\u00eda a d\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras debilidades, estamos haciendo lo posible para escucharlo, a veces mejor, otras veces no tanto, algunas ni siquiera escuchamos; pero lo importante es volver a empezar siempre, volver a levantarse y desear como alguna vez lo deseamos. Dar gracias es fundamental para no caer en un cristianismo vac\u00edo de contenido, para no caer en el farise\u00edsmo del cumplimiento, de la conciencia anestesiada por la tranquilidad de ser relativamente buenos.<\/em><\/p>\n<p><em>Evidentemente, despu\u00e9s de escuchar Algo del Evangelio de hoy, no alcanza con ser relativamente buenos. Acordate la frase de ayer: \u00abLes aseguro que, si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos\u00bb. Les aseguro que, si ustedes creen y piensan que, con ser buenos, con no matar a nadie, no robar (como dicen algunas personas: \u00abPadre, yo no mato, ni robo\u00bb) alcanza para ser hijo, est\u00e1n equivocados. Jes\u00fas vino a hacernos hijos de Dios, no esclavos, como dec\u00edamos ayer. Si quer\u00e9s llegar a la vida eterna, si quer\u00e9s llegar a lo que nosotros llamamos \u00abCielo\u00bb, al encuentro con el Dios vivo, cara a cara, es verdad que alcanza con que cumplas los mandamientos; es verdad que con no matar y robar casi que tenemos como el pase asegurado, por decirlo de alg\u00fan modo; es verdad que sin hacerle mal a nadie tenemos un nichito en el cielo comprado, dicho simb\u00f3licamente. Pero\u2026 \u00bfY mientras tanto? Mientras tanto, te perd\u00e9s, nos perdemos de vivir como hijos, nos perdemos en vivir calculando a veces, nos perdemos de ser cristianos en serio.<\/em><\/p>\n<p><em>No entrar en el Reino de los Cielos equivale a perderse desde hoy la posibilidad de dar m\u00e1s, perderse la alegr\u00eda de amar, no solo a los que nos aman y nos tratan bien, sino incluso a los que no son muy amables, a los que son un poco desagradables, a los que nos critican, a los que nos molestan, a los que son un poco insoportables, a los que nos hacen el mal sin raz\u00f3n; en definitiva, a los que \u00abnaturalmente\u00bb, digamos as\u00ed, no nos sale amar. Esta es la propuesta del evangelio, no es la obligaci\u00f3n; es la propuesta de algo m\u00e1s, de algo mucho m\u00e1s profundo, de algo m\u00e1s grande y mejor. Es el empuje de algo que no podr\u00edamos hacer si no fuera porque Jes\u00fas lo hizo primero y porque nos da esa fuerza. Naturalmente solos no se puede, sobrenaturalmente s\u00ed. Esa es la perfecci\u00f3n de la que Jes\u00fas habla hoy. Ser perfectos entonces no significa no equivocarse y que nos brote un amor natural y espont\u00e1neo para todos, sin importar nada de sus vidas; ser un perfectito moralmente, que todo le sale bien, sino que ser perfecto evang\u00e9licamente es buscar y querer amar como ama el Padre, con el amor que proviene de \u00e9l, con amor que viene de lo alto.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00ed se puede ser perfecto al modo del evangelio, es mentira que no se puede. Miles y millones de santos lo lograron con la gracia de lo alto. Mientras no queramos esto, mientras pensemos que la perfecci\u00f3n del evangelio es para algunos, estaremos todav\u00eda viviendo como paganos, como no creyentes, viviremos como la mayor\u00eda del mundo, intentando ser buenos y evitando cruzarse con las personas que no son tan buenas como ellos dicen ser. Los enemigos, para nosotros, entonces ser\u00edan todas aquellas personas que no nos sale amar as\u00ed, espont\u00e1neamente. Jes\u00fas no pretende que seamos amigos de los molestos, de los poco amables o de los que nos hacen el mal; pretende que, por lo menos, no les quitemos el saludo, que recemos por ellos. Si empezamos a transitar este camino, empezaremos a sentir la alegr\u00eda de ser hijos, de ser hermanos de todos, de vivir sin rencores, de vivir sin destruir, de construir siempre. Esto es ser perfecto, como el Padre del Cielo; esto es aprender a pasar las pruebas de la vida y salir fortalecidos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abUstedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. 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