{"id":3794,"date":"2024-03-15T00:00:15","date_gmt":"2024-03-15T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3794"},"modified":"2024-03-13T14:44:11","modified_gmt":"2024-03-13T17:44:11","slug":"iv-viernes-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-viernes-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"IV Viernes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3794-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/15marzo-audio-IV-ViernesCuaresma-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/15marzo-audio-IV-ViernesCuaresma-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/15marzo-audio-IV-ViernesCuaresma-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/15marzo-audio-IV-ViernesCuaresma-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas recorr\u00eda la Galilea; no quer\u00eda transitar por Judea porque los jud\u00edos intentaban matarlo.<\/p>\n<p>Se acercaba la fiesta jud\u00eda de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, tambi\u00e9n \u00e9l subi\u00f3, pero en secreto, sin hacerse ver.<\/p>\n<p>Algunos de Jerusal\u00e9n dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es este aquel a quien quer\u00edan matar? \u00a1Y miren como habla abiertamente y nadie le dice nada! \u00bfHabr\u00e1n reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mes\u00edas? Pero nosotros sabemos de d\u00f3nde es este; en cambio, cuando venga el Mes\u00edas, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde es.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas, que ense\u00f1aba en el Templo, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfAs\u00ed que ustedes me conocen y saben de d\u00f3nde soy? Sin embargo, yo no vine por mi propia cuenta; pero el que me envi\u00f3 dice la verdad, y ustedes no lo conocen. Yo s\u00ed lo conozco, porque vengo de \u00e9l y es \u00e9l el que me envi\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre \u00e9l, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dec\u00eda el evangelio del domingo&#8230; \u00abEn cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios.\u00bb El que anda en la verdad, el que ama la verdad, el que busca la voluntad de Dios y la desea como se desea el agua cuando se tiene sed, no tiene miedo a que todo sea puesto \u201cbajo la luz\u201d, \u201cbajo la lupa\u201d, porque busca obrar seg\u00fan la luz de Jes\u00fas. No pasa por no equivocarse, por ser perfecto, por \u201chacer todo bien\u201d, sino que pasa por intentar hacer siempre lo que se percibe como la voluntad de Dios, incluso cuando nadie nos entienda. Much\u00edsimos santos, pasados e incluso santos an\u00f3nimos de hoy, son calumniados o incomprendidos, aun haciendo el bien, aun cuando dan la vida por las obras de Jes\u00fas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, no te dejes perturbar por las calumnias, por las habladur\u00edas de los que viven en la oscuridad. No es por juzgar, no es para decir que nosotros o algunos, son buenos y otros malos, pero s\u00ed hay que decir lo que dice Jes\u00fas\u2026 unos andan en las tinieblas y otros en la luz. Los que siguen a Jes\u00fas poco a poco van descubriendo la verdad y se van dando cuenta que la vida, como se dice, \u201cpasa por otro lado\u201d. Imagino que te pas\u00f3, imagino que el camino de la escucha de la palabra de Dios d\u00eda a d\u00eda, te fue abriendo la mente y el coraz\u00f3n haciendo que veas cosas de tu vida y de la de los dem\u00e1s que antes no ve\u00edas, que antes te parec\u00edan absurdas. El que obra conforme a la verdad, aun no creyendo expl\u00edcitamente en Jes\u00fas, tarde o temprano se acercar\u00e1 a \u00c9l y se dar\u00e1 cuenta de que sus obras en realidad son \u201chechas por Dios\u201d. Eso es lindo. La fe nos ense\u00f1a que todo lo bueno que hacemos, en definitiva, es hecho por \u00c9l, es gracias a \u00c9l, como dice San Pablo: \u201cPorque es Dios el que obra en vosotros haciendo que quer\u00e1is y obr\u00e9is movidos por lo que a \u00e9l le agrada\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, manifiesta claramente que no todos aceptaban la luz de Jes\u00fas y no todos estaban muy contentos con su presencia. El que anda ciego no se da cuenta, pero adem\u00e1s est\u00e1n los que les gusta las tinieblas. Al mundo, a muchos, les gusta las tinieblas, les gusta la \u201cnoche\u201d. Las obras malas en general se hacen a escondidas, se hacen de noche. La noche, las tinieblas es s\u00edmbolo de eso, de oscuridad, de falta de claridad, de temor, de ocultar lo que podr\u00eda saberse, del pecado. Jes\u00fas sufri\u00f3 este rechazo en vida, y lentamente iremos viendo en estas semanas como fue creciendo hasta alcanzar la muerte. Es lindo hablar de la luz, pero no podemos olvidar que hay tinieblas. La oscuridad de nuestro coraz\u00f3n que se rebela a ser iluminada, el pecado de nuestro interior que odia ser descubierto y la corrupci\u00f3n de este mundo ciego que oculta todo lo que lo pueda hacer \u201cquedar mal\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras tanto, hay fuerzas que se oponen al bien, a la luz. Pero\u2026 \u00bfsab\u00e9s una cosa? Por m\u00e1s que parezca que ganan, el triunfo es de Dios y est\u00e1 asegurado. Por m\u00e1s que caigas, por m\u00e1s que pequemos, nos equivoquemos, una y mil veces, si volvemos a la luz, a Jes\u00fas, la vida nos volver\u00e1 al cuerpo. Nunca te olvides de eso. El due\u00f1o de la vida es Jes\u00fas, de eso no hay duda, y esa vida es la que tenemos que llevar en nuestro \u201ccuerpo\u201d si creemos en \u00c9l, esa es la Vida eterna.<\/em><\/p>\n<p><em>Dice el evangelio: \u201c&#8230;quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre \u00e9l, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora\u201d. No era el momento y adem\u00e1s el no muri\u00f3 de casualidad, muri\u00f3 porque quiso, porque lo eligi\u00f3 por amor. \u00c9l sab\u00eda que si iba a Jerusal\u00e9n lo matar\u00edan. Al cristiano no le quitan la vida, la entrega. Como tantos m\u00e1rtires de hoy, en tantos lugares del mundo. \u00bfSab\u00edas? No mueren por accidente, como sin querer, mueren porque en realidad ya est\u00e1n dando la vida, su vida est\u00e1 al servicio de la vida de otros, sino estuviesen amando no los estar\u00edan matando. Cuando uno elige dar la vida de a poco, amando, no es sorpresa que la muerte sea una consecuencia de la forma de vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>Parecer\u00e1 duro y fuerte lo que te voy a decir, pero es evang\u00e9lico y muy de Jes\u00fas; el amor nos va \u201cmatando\u201d, nos va quitando la vida del cuerpo, pero lentamente nos va dando otra vida, vida eterna, vida que no se pierde, que se gana, que se transforma, que resucita. Si eleg\u00eds amar y entregarte, prep\u00e1rate para morir, pero morir bien, y morir no es malo, morir por amor a los dem\u00e1s, a tus hijos, a tu marido, a tu mujer, a los m\u00e1s abandonados de la sociedad, es la verdadera felicidad. Ser seguidor de Jes\u00fas es tambi\u00e9n comprender y abrazar esto, esta forma de vivir. Esta certeza de que no hay que \u201cocultarse\u201d, al contrario, hay que exponerse, y no porque seamos tontos, sino porque estando ah\u00ed donde nadie quiere estar, es como llevaremos luz donde no la hay.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda la Galilea; no quer\u00eda transitar por Judea porque los jud\u00edos intentaban matarlo. Se acercaba la fiesta jud\u00eda de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, tambi\u00e9n \u00e9l subi\u00f3, pero en secreto, sin hacerse ver. Algunos de Jerusal\u00e9n dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es este aquel a quien quer\u00edan matar? \u00a1Y miren como habla abiertamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3795,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-3794","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3794"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3794\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3798,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3794\/revisions\/3798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3795"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}