{"id":3815,"date":"2024-03-19T00:00:27","date_gmt":"2024-03-19T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3815"},"modified":"2024-03-18T09:07:59","modified_gmt":"2024-03-18T12:07:59","slug":"solemnidad-de-san-jose","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-de-san-jose\/","title":{"rendered":"Solemnidad de san Jos\u00e9"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3815-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/19marzo-audio-SolemnidadSanJose-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/19marzo-audio-SolemnidadSanJose-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/19marzo-audio-SolemnidadSanJose-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/19marzo-audio-SolemnidadSanJose-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Sus padres iban todos los a\u00f1os a Jerusal\u00e9n en la fiesta de la Pascua.<\/p>\n<p>Cuando el ni\u00f1o cumpli\u00f3 doce a\u00f1os, subieron como de costumbre, y acabada la fiesta, Mar\u00eda y Jos\u00e9 regresaron, pero Jes\u00fas permaneci\u00f3 en Jerusal\u00e9n sin que ellos se dieran cuenta. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un d\u00eda y despu\u00e9s comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusal\u00e9n en busca de \u00e9l.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuch\u00e1ndolos y haci\u00e9ndoles preguntas. Y todos los que lo o\u00edan estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.<\/p>\n<p>Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: \u00abHijo m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te busc\u00e1bamos angustiados.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me buscaban? \u00bfNo sab\u00edan que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?\u00bb Ellos no entendieron lo que les dec\u00eda.<\/p>\n<p>El regres\u00f3 con sus padres a Nazaret y viv\u00eda sujeto a ellos.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy es la solemnidad de san Jos\u00e9, el esposo de la Virgen Mar\u00eda. San Jos\u00e9 tuvo el inmenso privilegio de ser elegido para ser padre de Jes\u00fas, tener al ni\u00f1o en sus brazos, de hablarle cara a cara, de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n al Hijo de Dios. No lo dice expl\u00edcitamente la Palabra de Dios, \u00bfpero ten\u00e9s alguna duda de que fue as\u00ed, de que fue un padre con todas las letras? Hay much\u00edsimas cosas que la Palabra de Dios no dice, pero que no quiere decir que no hayan pasado. No es necesario a veces decir o contar las obviedades.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 maravilla debe haber sido la relaci\u00f3n entre ellos: Jes\u00fas y Jos\u00e9, Jos\u00e9 y Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, Jos\u00e9 y Mar\u00eda! San Jos\u00e9 siempre aparece, en la Palabra de Dios, siendo fiel a la Palabra de Dios, a lo que Dios le ped\u00eda. San Jos\u00e9 nunca quiso brillar, nunca quiso sobresalir; todo lo contrario, le gust\u00f3 siempre el silencio y el anonimato. Tanto que no hay palabras suyas en los evangelios, solo acciones, solo gestos, su propia vida. En realidad, habl\u00f3, habl\u00f3 mucho, pero habl\u00f3 con sus acciones, con su vida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPod\u00e9s creer que una persona sobre la cual no conocemos palabra salida de su boca sea el santo m\u00e1s grande de todos los santos? \u00a1Qu\u00e9 incre\u00edble, qu\u00e9 gran ense\u00f1anza para vos y para m\u00ed! Y nosotros que a veces nos desvivimos por hablar, por hablar, por decir, por escribir, por esto y por lo otro, y sin embargo, lo que m\u00e1s nos ayudar\u00e1, lo que m\u00e1s transformar\u00e1, lo que m\u00e1s convencer\u00e1 ser\u00e1 nuestra propia vida; lo que hicimos, en definitiva. De ah\u00ed esa frase tan conocida que dice: \u00abEl \u00fanico evangelio que escuchar\u00e1n predicar algunos es tu propia vida\u00bb. En un mundo que se desvive por figurar, por publicar, por \u00abpostear\u00bb, por intentar que otros se enteren de lo que hace, por pedir seguidores, por poner \u00abme gusta\u00bb para que todos se den cuenta de lo que estamos haciendo; en una Iglesia en la que a veces tambi\u00e9n, sin querer, se cae en ese deseo desmedido, desordenado, de ser \u00abtenidos en cuenta\u00bb, incluso evangelizando, san Jos\u00e9 nos ense\u00f1a el camino del silencio y del anonimato.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 es lo que record\u00e1s de las personas que te marcaron en tu vida: palabras o gestos y acciones? Seguro que record\u00e1s alguna frase por ah\u00ed, seguro algo lindo, pero lo que m\u00e1s te qued\u00f3, \u00bfqu\u00e9 es? \u00bfQu\u00e9 crees que va a recordar de vos tu hijo, tu hija, tu alumno, tus amigos? Pensalo. \u00bfQu\u00e9 crees que recordar\u00e1n? Nuestros hijos nos \u00abobservan mucho m\u00e1s de lo que nos escuchan\u00bb. Jes\u00fas seguro que observ\u00f3 a Jos\u00e9 mucho m\u00e1s que escucharlo o lo escuch\u00f3 y tambi\u00e9n lo observ\u00f3. Pero, en realidad, podr\u00edamos decir que el observar tambi\u00e9n es una forma de escuchar y cuando lo que se observa condice con lo que se escucha, queda grabado a fuego en el coraz\u00f3n. Jos\u00e9 debe haber hablado muy poco y seguramente nunca dijo algo que despu\u00e9s no confirm\u00f3 con su vida. A nosotros a veces nos pasa lo contrario, podemos machacar con palabras lo que despu\u00e9s no podemos sostener con nuestra propia vida y entonces lo que decimos jam\u00e1s queda en el coraz\u00f3n de los otros. Conviene entonces siempre empezar al rev\u00e9s, vivir y despu\u00e9s, si es necesario, hablar. \u00abPredica con tu vida y, si es necesario, con palabras\u00bb, dec\u00eda san Francisco de As\u00eds a sus hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 maravilla es imaginar a Jes\u00fas disfrutando de la presencia de su padre en la tierra! \u00a1Qu\u00e9 maravilla debe haber sido ver a Jes\u00fas aprendiendo no tanto de los grandes \u00abdiscursos\u00bb de Jos\u00e9, sino de su obediencia cotidiana a la Palabra de Dios! Eso es lo que tenemos que aprender cada d\u00eda m\u00e1s, en nuestras familias, en nuestros grupos, en nuestras comunidades, en la Iglesia. Dejar de hablar tanto y vivir m\u00e1s el evangelio, interpretarlo, rumiarlo, s\u00ed saborearlo y llevarlo a la pr\u00e1ctica mucho m\u00e1s. Dejar de decir lo que \u00abtodo el mundo tiene que hacer\u00bb y nosotros no hacer nada por ser santos. Dejar de solucionar todos los problemas del mundo o pretender hacerlo con nuestras palabras, mientras no somos capaces de dar la vida cuando es necesario hacerlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos del silencio y de la obediencia de san Jos\u00e9. Aprendamos que de nosotros quedar\u00e1 m\u00e1s lo que hicimos que lo que hablamos, que \u00abel amor est\u00e1 m\u00e1s en las obras que en las palabras\u00bb, como dec\u00eda san Ignacio. Dios tiene sed de que tengamos sed de \u00e9l, y am\u00e1ndolo, amemos a los dem\u00e1s. No tiene sed de que le hablemos mucho, debe estar cansado de tanta palabrer\u00eda. Tiene sed de que lo amemos con nuestra propia vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, sin decirlo, es una muestra m\u00e1s de que Mar\u00eda y Jos\u00e9 aprendieron d\u00eda a d\u00eda a ser obedientes a la Palabra de Dios, a las palabras de Jes\u00fas, aun sin comprender completamente lo que pasaba. Eso nos pasa en momentos l\u00edmites, pero deber\u00edamos aprender a vivirlo cada d\u00eda, en cada situaci\u00f3n. Me acuerdo esa mujer, que me vino a ver, que estaba viviendo sus \u00faltimos momentos en la tierra, que ya se estaba dando cuenta que la vida se le apagaba poco a poco. Me dec\u00eda algo as\u00ed cuando le preguntaba qu\u00e9 sent\u00eda en esos momentos\u2026 Me dec\u00eda: \u00abEstoy dispuesta a lo que Dios disponga. A Dios no se le discute, \u00e9l sabe cu\u00e1l es el momento oportuno\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 gratificante! \u00a1Qu\u00e9 lindo escuchar algo as\u00ed! Seguro que Jos\u00e9 pens\u00f3 lo mismo. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es cuando todo lo que predicamos en la Iglesia, lo que predicamos cada d\u00eda los sacerdotes, vos y yo, de golpe se pone en evidencia en una vida concreta, en una persona que lo dice y lo hace!<\/em><\/p>\n<p><em>A san Jos\u00e9 me lo imagino as\u00ed, me lo imagino un hombre de paz, de coraz\u00f3n sencillo, un hombre firme, fuerte, pero humilde y sincero, con un coraz\u00f3n gigante como para amar a Mar\u00eda y a Jes\u00fas, pero abierto siempre al misterio, a la incomprensi\u00f3n, al silencio, a la confianza total. Que en este d\u00eda tan especial su intercesi\u00f3n nos alcance lo que Dios quiera regalarnos y su santidad nos impulse a desear a hacer siempre la voluntad de nuestro Padre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus padres iban todos los a\u00f1os a Jerusal\u00e9n en la fiesta de la Pascua. 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