{"id":3840,"date":"2024-03-24T00:00:59","date_gmt":"2024-03-24T03:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3840"},"modified":"2024-03-23T13:11:06","modified_gmt":"2024-03-23T16:11:06","slug":"domingo-de-ramos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/domingo-de-ramos\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3840-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/24marzo-audio-DomingoRamos-B-Marcos-15-1-39.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/24marzo-audio-DomingoRamos-B-Marcos-15-1-39.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/24marzo-audio-DomingoRamos-B-Marcos-15-1-39.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/24marzo-audio-DomingoRamos-B-Marcos-15-1-39.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En cuanto amaneci\u00f3, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanedr\u00edn. Y despu\u00e9s de atar a Jes\u00fas, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Este lo interrog\u00f3: \u00ab\u00bfT\u00fa eres el rey de los jud\u00edos?\u00bb\u00a0 Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abT\u00fa lo dices.\u00bb Los sumos sacerdotes multiplicaban las acusaciones contra \u00e9l. Pilato lo interrog\u00f3 nuevamente: \u00ab\u00bfNo respondes nada? \u00a1Mira de todo lo que te acusan!\u00bb\u00a0 Pero Jes\u00fas ya no respondi\u00f3 a nada m\u00e1s, y esto dej\u00f3 muy admirado a Pilato. En cada Fiesta, Pilato pon\u00eda en libertad a un preso, a elecci\u00f3n del pueblo. Hab\u00eda en la c\u00e1rcel uno llamado Barrab\u00e1s, arrestado con otros revoltosos que hab\u00edan cometido un homicidio durante la sedici\u00f3n. La multitud subi\u00f3 y comenz\u00f3 a pedir el indulto acostumbrado. Pilato les dijo: \u00ab\u00bfQuieren que les ponga en libertad al rey de los jud\u00edos?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l sab\u00eda, en efecto, que los sumos sacerdotes lo hab\u00edan entregado por envidia. Pero los sumos sacerdotes incitaron a la multitud a pedir la libertad de Barrab\u00e1s. Pilato continu\u00f3 diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer, entonces, con el que ustedes llaman rey de los jud\u00edos?\u00bb Ellos gritaron de nuevo: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb\u00a0 Pilato les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 mal ha hecho?\u00bb Pero ellos gritaban cada vez m\u00e1s fuerte: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb\u00a0 Pilato, para contentar a la multitud, les puso en libertad a Barrab\u00e1s; y a Jes\u00fas, despu\u00e9s de haberlo hecho azotar, lo entreg\u00f3 para que fuera crucificado.<\/p>\n<p>Los soldados lo llevaron dentro del palacio, al pretorio, y convocaron a toda la guardia. Lo vistieron con un manto de p\u00farpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron. Y comenzaron a saludarlo: \u00ab\u00a1Salud, rey de los jud\u00edos!\u00bb Y le golpeaban la cabeza con una ca\u00f1a, le escup\u00edan y, doblando la rodilla, le rend\u00edan homenaje. Despu\u00e9s de haberse burlado de \u00e9l, le quitaron el manto de p\u00farpura y le pusieron de nuevo sus vestiduras. Luego lo hicieron salir para crucificarlo. Como pasaba por all\u00ed Sim\u00f3n de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que regresaba del campo, lo obligaron a llevar la cruz de Jes\u00fas. Y condujeron a Jes\u00fas a un lugar llamado G\u00f3lgota, que significa: \u00ablugar del Cr\u00e1neo.\u00bb<\/p>\n<p>Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero \u00e9l no lo tom\u00f3. Despu\u00e9s lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorte\u00e1ndolas para ver qu\u00e9 le tocaba a cada uno. Ya mediaba la ma\u00f1ana cuando lo crucificaron. La inscripci\u00f3n que indicaba la causa de su condena dec\u00eda: \u00abEl rey de los jud\u00edos.\u00bb Con \u00e9l crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Los que pasaban lo insultaban, mov\u00edan la cabeza y dec\u00edan: \u00a1\u00ab\u00a1Eh, t\u00fa, que destruyes el Templo y en tres d\u00edas lo vuelves a edificar, s\u00e1lvate a ti mismo y baja de la cruz!\u00bb De la misma manera, los sumos sacerdotes y los escribas se burlaban y dec\u00edan entre s\u00ed: \u00ab\u00a1Ha salvado a otros y no puede salvarse a s\u00ed mismo! Es el Mes\u00edas, el rey de Israel, \u00a1que baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos!\u00bb Tambi\u00e9n lo insultaban los que hab\u00edan sido crucificados con \u00c9l.<\/p>\n<p>Al mediod\u00eda, se oscureci\u00f3 toda la tierra hasta las tres de la tarde; y a esa hora, Jes\u00fas exclam\u00f3 en alta voz: \u00abEloi, Eloi, lam\u00e1 sabactani.\u00bb Que significa: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb Algunos de los que se encontraban all\u00ed, al o\u00edrlo, dijeron: \u00abEst\u00e1 llamando a El\u00edas.\u00bb Uno corri\u00f3 a mojar una esponja en vinagre y, poni\u00e9ndola en la punta de una ca\u00f1a, le dio de beber, diciendo: \u00abVamos a ver si El\u00edas viene a bajarlo.\u00bb\u00a0 Entonces Jes\u00fas, dando un gran grito, expir\u00f3. El velo del Templo se rasg\u00f3 en dos, de arriba abajo. Al verlo expirar as\u00ed, el centuri\u00f3n que estaba frente a \u00e9l, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy es Domingo de Ramos y de Pasi\u00f3n. Dos caras de la misma moneda, dos realidades que vivi\u00f3 la misma persona, nuestro buen Jes\u00fas, que vivimos tambi\u00e9n vos y yo. \u00c9l entr\u00f3 a Jerusal\u00e9n aclamado por muchos, subido en un burrito, para de a poco tambi\u00e9n subirse a la cruz, a su verdadero altar. Ese ser\u00e1 su trono definitivo, su triunfo definitivo. \u00bfSu triunfo?, podemos preguntarnos. \u00bfSe puede triunfar cuando se est\u00e1 en una cruz muriendo burlado por todos, despu\u00e9s de haber soportado tanta injusticia? \u00bfDespu\u00e9s de haber amado tanto? En definitiva, la pregunta de fondo que nos podr\u00edamos hacer hoy todos es: \u00bfQu\u00e9 es triunfar? \u00bfQui\u00e9n gana al final en esta vida?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy celebramos dos misterios que no se pueden separar, est\u00e1n unidos \u00edntimamente: la entrada mesi\u00e1nica, triunfal \u2013y por eso la rememoramos en la bendici\u00f3n de ramos\u2013, y la culminaci\u00f3n en el Calvario \u2013por eso leemos la Pasi\u00f3n\u2013. Jes\u00fas es el Mes\u00edas, s\u00ed, pero un Mes\u00edas distinto, el Mes\u00edas que no encaja, que no cuaja con la l\u00f3gica humana del poder a costa de todo y la fama buscada para la propia gloria. \u00abAl contrario, dice la Palabra, se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando la condici\u00f3n de servidor y haci\u00e9ndose semejante a los hombres\u00bb, como dice san Pablo. El Mes\u00edas que triunfa en donde nadie quiere triunfar.<\/em><\/p>\n<p><em>Empezamos la semana m\u00e1s santa, la semana destinada a revivir lo mismo que vivi\u00f3 nuestro buen Jes\u00fas. No entramos a la Semana Santa para ver una pel\u00edcula, queremos entrar para revivir lo que pas\u00f3, para que nos pase por el coraz\u00f3n. Revivirlo junto a \u00c9l, porque \u00c9l lo hizo por vos y por m\u00ed. \u00c9l quiere que podamos hacerlo con \u00c9l y por \u00c9l. Nosotros tambi\u00e9n tenemos que \u00abaprender a soportar\u00bb las injusticias de este mundo hasta el final, sin reaccionar con violencia. Nosotros tambi\u00e9n tenemos que asumir que la cruz, el sufrimiento \u00abpor amor\u00bb, es y ser\u00e1 parte de nuestra vida y que solo con la humildad y el amor se pueden vencer. Ese es el camino del cristiano que vive una vida nueva. Acordate, no te olvides: \u00abSi el grano de trigo que cae en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Gracias, Jes\u00fas, por entrar en la Pasi\u00f3n! Jes\u00fas en la Pasi\u00f3n finalmente termin\u00f3 solo, soportando todo el peso, pero su soledad no fue en vano. El colmo del pecado y el abandono que Jes\u00fas sinti\u00f3 por nosotros se resume en estas palabras: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb. As\u00ed cantamos en el Salmo hoy. Eso experiment\u00f3 y por eso grit\u00f3. Realmente ante la muerte se sinti\u00f3 solo. Pero hoy Jes\u00fas, ya glorificado, ya a la derecha del Padre, podr\u00edamos pensar que grita desde todas partes, grita a cada coraz\u00f3n: \u00ab\u00a1Amigo m\u00edo, amiga m\u00eda!, \u00bfpor qu\u00e9, me has abandonado?\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto amar a quien tanto nos am\u00f3? \u00a1Somos tan d\u00e9biles, Se\u00f1or! Somos tan ingratos, como lo fue toda esa multitud que te aclam\u00f3 y despu\u00e9s desapareci\u00f3. Jes\u00fas, subirme a tu humilde burrito y ll\u00e9vame junto a tu Coraz\u00f3n al Calvario de mi vida, para poder resucitar junto a Vos para siempre, aprendiendo a soportar mis sufrimientos, obedeciendo la voluntad del Padre, que finalmente ser\u00e1 lo que me ayude a amar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto amaneci\u00f3, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanedr\u00edn. Y despu\u00e9s de atar a Jes\u00fas, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. 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