{"id":3845,"date":"2024-03-25T00:00:25","date_gmt":"2024-03-25T03:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3845"},"modified":"2024-03-23T13:14:45","modified_gmt":"2024-03-23T16:14:45","slug":"lunes-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/lunes-santo\/","title":{"rendered":"Lunes Santo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3845-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/25marzo-audio-LunesSanto-B-Juan-12-1-11.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/25marzo-audio-LunesSanto-B-Juan-12-1-11.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/25marzo-audio-LunesSanto-B-Juan-12-1-11.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/25marzo-audio-LunesSanto-B-Juan-12-1-11.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Seis d\u00edas antes de la Pascua, Jes\u00fas volvi\u00f3 a Betania, donde estaba L\u00e1zaro, al que hab\u00eda resucitado. All\u00ed le prepararon una cena: Marta serv\u00eda y L\u00e1zaro era uno de los comensales. Mar\u00eda, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungi\u00f3 con \u00e9l los pies de Jes\u00fas y los sec\u00f3 con sus cabellos. La casa se impregn\u00f3 con la fragancia del perfume.<\/p>\n<p>Judas Iscariote, uno de los disc\u00edpulos, el que lo iba a entregar, dijo: \u00bfPor qu\u00e9 no se vendi\u00f3 este perfume en trescientos denarios para d\u00e1rselos a los pobres? Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladr\u00f3n y, como estaba encargado de la bolsa com\u00fan, robaba lo que se pon\u00eda en ella.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: D\u00e9jala. Ella ten\u00eda reservado este perfume para el d\u00eda de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a m\u00ed no me tendr\u00e1n siempre.<\/p>\n<p>Entre tanto, una gran multitud de jud\u00edos se enter\u00f3 de que Jes\u00fas estaba all\u00ed, y fueron, no solo por Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n para ver a L\u00e1zaro, al que hab\u00eda resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar tambi\u00e9n a L\u00e1zaro, porque muchos jud\u00edos se apartaban de ellos y cre\u00edan en Jes\u00fas, a causa de \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen lunes, buen comienzo de Semana Santa, Lunes Santo. No te olvides que para nosotros no es una semana m\u00e1s, de vacaciones, sino una semana distinta, d\u00edas para profundizar nuestra fe, un tiempo para disfrutar de tanto amor de Dios para con nosotros. Ayer escuch\u00e1bamos, en el Evangelio del domingo, esta frase: \u00ab\u2026 \u00a1s\u00e1lvate a ti mismo y baja de la cruz!\u00bb Fue una de las frases desafiantes que recibi\u00f3 Jes\u00fas estando en la cruz, mientras agonizaba. Una frase que escuchamos d\u00eda a d\u00eda tambi\u00e9n en nuestro coraz\u00f3n y en nuestra sociedad que nos propone el camino m\u00e1s f\u00e1cil, el camino que nos conduce a escaparle al amor, al sacrificio, a la entrega, al esfuerzo que implica renunciar a nosotros mismos, para entregarnos a los dem\u00e1s. No nos dejemos enga\u00f1ar, eso es mentira, no hay que bajarse de la cruz. Jes\u00fas no se salv\u00f3 as\u00ed mismo, se entreg\u00f3 por amor y se dej\u00f3 salvar por su Padre; lo mismo tenemos que hacer nosotros.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>A partir de hoy, todo se va encaminando al Viernes Santo, a lo que ser\u00e1 el final de la vida de Jes\u00fas en esta tierra; en realidad, a ese aparente final. Escucharemos en los evangelios de estos d\u00edas los \u00faltimos momentos de la vida de Jes\u00fas, sus \u00faltimos d\u00edas, sus \u00faltimos gestos y acciones, sus \u00faltimas decisiones. Entre ellas, aparece, en Algo del Evangelio de hoy, con sus m\u00e1s amigos, Jes\u00fas con Marta, Mar\u00eda y L\u00e1zaro, al que hab\u00eda resucitado. Dice la Palabra de Dios que le prepararon una cena, \u00e9l fue a comer con sus amigos y, adem\u00e1s durante esa cena, Mar\u00eda tuvo un gesto de amor que impregn\u00f3 toda la casa de perfume, y que ser\u00eda lindo que impregne toda la casa de nuestro coraz\u00f3n. Todo un signo de lo que produce el amor en la vida de aquel que reconoce a Jes\u00fas como su Se\u00f1or, como el que le da sentido a la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero antes de detenernos en este detalle, pensemos en esto que tambi\u00e9n es importante: Jes\u00fas, de alg\u00fan modo, se deja amar. Misteriosamente, podr\u00edamos decir que no necesita de amor; sin embargo, \u00e9l lo busca, o sea, Dios no solo ama, sino que quiere que lo amemos, quiere ser amado por los dem\u00e1s. As\u00ed lo hizo estando en la tierra, as\u00ed podemos pensar que sigue haci\u00e9ndolo, se deja amar. Deja que le preparen una cena sabiendo que eran sus \u00faltimos d\u00edas y, adem\u00e1s, deja que derrochen en sus pies, por amor, un perfume car\u00edsimo. Es un detalle que, a veces, no tenemos en cuenta. Es tan dif\u00edcil a veces amar, como dejarse amar por los dem\u00e1s. Jes\u00fas, aunque parezca una debilidad, necesit\u00f3 del amor de los m\u00e1s cercanos, de sus amigos, pero no porque le faltaba algo, sino porque as\u00ed lo quiso, porque eligi\u00f3 tanto amar como ser amado y todo en su plenitud. Tanto se anonad\u00f3 que tambi\u00e9n dese\u00f3 ser amado. Nosotros, en cambio, a veces andamos a los tumbos, intentando amar y muchas veces no nos dej\u00e1ndonos amar por los dem\u00e1s, no d\u00e1ndole la oportunidad a los otros que se entreguen por nosotros, que tengan gestos de cari\u00f1o con nosotros. Pensalo, pens\u00e1 que en el fondo esto es soberbia. Es el sutil enga\u00f1o del demonio de convencernos que no necesitamos el amor de los dem\u00e1s y mucho menos cari\u00f1o, gestos concretos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfViste esas personas que no les gusta que las abracen, que les digan que las quieren, que les festejen los cumplea\u00f1os, que les hagan sorpresas? \u00bfNo ser\u00e1 que, en el fondo, cuando somos as\u00ed, estamos ocultando una sutil pero falsa humildad, una aparente austeridad de afectos, incluso de bienes, pero que en realidad le estamos privando a los otros la posibilidad de querernos? \u00bfNo ser\u00e1 soberbia eso, pensando que no necesitamos afecto concreto y real? Para pensar y rezar. Jes\u00fas no descart\u00f3 esa posibilidad, aun pudiendo poner la excusa de los pobres. No, cada cosa en su lugar y se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo: amar a los pobres y tener gestos de derroche y de amor con Jes\u00fas y con los que amamos. Hoy para nosotros en la vida de la Iglesia podr\u00edamos decir que es la Eucarist\u00eda, la presencia real de Jes\u00fas entre nosotros. Eso hace Mar\u00eda, derrocha perfume por amor a Jes\u00fas, reconoci\u00e9ndolo como su Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso hace la Iglesia, con Jes\u00fas vivo en cada sagrario, en cada altar, donde es adorado; eso debe hacer, adorn\u00e1ndolo y ensalz\u00e1ndolo con tantas cosas. La Iglesia nunca tuvo reparo y no lo deber\u00eda tener, no tuvo pudor en gastar y derrochar en gestos de amor hacia Jes\u00fas, obviamente sin olvidarse de los pobres que siempre estar\u00e1n con nosotros, y adem\u00e1s son el Jes\u00fas entre nosotros. Se pueden hacer las dos cosas, no te olvides, amar a Jes\u00fas en los pobres y amarlo tambi\u00e9n en la Eucarist\u00eda, en cada sagrario, en cada templo, en la belleza de todo lo que dedicamos a \u00e9l. Jes\u00fas y los pobres se merecen todos nuestros gestos de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>En esta Semana Santa, \u00e9l espera de nosotros un gesto de derroche, derroche de amor para que se impregne la casa de nuestro coraz\u00f3n con el perfume que proviene de \u00e9l y que todo lo cambia. Esta Semana Santa es de \u00e9l y para \u00e9l, no es nuestra. \u00c9l quiere ser amado y por eso deja que lo amemos, que hagamos lo que se nos ocurra por \u00e9l. Siempre es poco, nunca alcanzar\u00e1, pero lo importante es dar todo lo que podamos. No tengamos miedo en esta semana a derrochar todo por amor a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seis d\u00edas antes de la Pascua, Jes\u00fas volvi\u00f3 a Betania, donde estaba L\u00e1zaro, al que hab\u00eda resucitado. All\u00ed le prepararon una cena: Marta serv\u00eda y L\u00e1zaro era uno de los comensales. 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