{"id":3882,"date":"2024-04-01T00:00:39","date_gmt":"2024-04-01T03:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3882"},"modified":"2024-03-28T10:59:02","modified_gmt":"2024-03-28T13:59:02","slug":"octava-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/octava-de-pascua\/","title":{"rendered":"Octava de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3882-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/01abril-audio-LunesOctavaPascua-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/01abril-audio-LunesOctavaPascua-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/01abril-audio-LunesOctavaPascua-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/01abril-audio-LunesOctavaPascua-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr\u00eda, se alejaron r\u00e1pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>De pronto, Jes\u00fas sali\u00f3 a su encuentro y las salud\u00f3, diciendo: \u00abAl\u00e9grense\u00bb. Ellas se acercaron y, abraz\u00e1ndole los pies, se postraron delante de \u00e9l. Y Jes\u00fas les dijo: \u00abNo teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que hab\u00eda sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de com\u00fan acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: \u00abDigan as\u00ed: &#8220;Sus disc\u00edpulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dorm\u00edamos.&#8221; Si el asunto llega a o\u00eddos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versi\u00f3n se ha difundido entre los jud\u00edos hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Feliz y santa Pascua!, para vos y toda tu familia, para tus m\u00e1s queridos. Feliz lunes, feliz semana de Pascua. Feliz y santa Pascua tambi\u00e9n para los que no creen en Jes\u00fas, incluso los que no creen en Dios y ni siquiera en s\u00ed mismos. Creo que los cristianos deber\u00edamos desearles una feliz Pascua a todos, porque, en definitiva, aunque algunos no la sientan o ni siquiera crean, la Pascua de Jes\u00fas es un hecho que no se puede tapar, ni siquiera con una mentira, como escuchamos en Algo del Evangelio de hoy. Aunque el que reciba el saludo no entienda lo que decimos, es bueno decirlo. Es lindo desearle a todo el mundo una feliz Pascua, porque, adem\u00e1s, tarde o temprano, todos deberemos pasar por la muerte, hacia la nueva vida, todos vivimos \u00abpascuas\u00bb cada d\u00eda y todos deberemos pasar la verdadera y definitiva Pascua. Decile hoy a todo el mundo: \u00ab\u00a1Feliz Pascua! \u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n!\u00bb No tengas verg\u00fcenza, sembremos semillas de Pascua por todos lados, sembremos semillas de resurrecci\u00f3n en donde estemos, virtualmente por lo menos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Empezamos a transitar uno de los tiempos m\u00e1s lindos de la Iglesia, me refiero a las lecturas que vamos a ir escuchando en los d\u00edas que siguen. Todo tiempo tiene su encanto, pero el tiempo pascual es un tiempo especial, es tiempo de alegr\u00eda, de gozo, de seguir maravill\u00e1ndonos. La Pascua se prolonga, la Pascua sigue, no podemos parar de vivir esta alegr\u00eda. Durante cincuenta d\u00edas disfrutaremos del tiempo pascual, cincuenta d\u00edas dedicados a asimilar semejante misterio, el punto central de nuestra fe, de donde todo parte y en donde todo confluye. A su vez, esta semana es especial, hasta el domingo que viene viviremos lo que se llama en la Iglesia \u00abla Octava de Pascua\u00bb, un d\u00eda estirado en ocho, por decirlo as\u00ed, un d\u00eda tan importante que es necesario festejarlo y revivirlo por muchos d\u00edas. En los Evangelios escucharemos y disfrutaremos de las apariciones m\u00e1s importantes de Jes\u00fas Resucitado a los disc\u00edpulos, una m\u00e1s linda que la otra. Todo para no olvidarse jam\u00e1s. Te propongo que saborees cada Evangelio de estos d\u00edas y que adem\u00e1s los acompa\u00f1es con la lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles; si ten\u00e9s tiempo, te va ayudar much\u00edsimo, porque, al mismo tiempo, ver\u00e1s como la Iglesia naciente fue creciendo en torno a la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, en torno a los testimonios de los que vieron realmente a Cristo Resucitado, los que pudieron verlo.<\/em><\/p>\n<p><em>La invitaci\u00f3n de hoy es a la alegr\u00eda, a la alegr\u00eda profunda y verdadera, la que no se va y perdura aun en el dolor. El saludo de Jes\u00fas a las mujeres es: \u00abAl\u00e9grense, estoy ac\u00e1, soy yo\u00bb. La alegr\u00eda de la Pascua, la alegr\u00eda que viene a traer Jes\u00fas resucitado no se puede comparar con nada de este mundo, con ninguna chispita de un bienestar pasajero. Jes\u00fas resucit\u00f3 para \u00abmeternos\u00bb en una vida de eternidad, nos abri\u00f3 las puertas de la eternidad para que empecemos por ac\u00e1, para sacarnos el miedo y devolvernos la alegr\u00eda. \u00a1Cu\u00e1ntas veces como sacerdote escuch\u00e9 que me dijeron: \u00abPadre, desde que creo en Jes\u00fas, desde que me convert\u00ed ya no le tengo miedo a la muerte, al contrario, tengo unas ganas incre\u00edbles de encontrarme con \u00e9l\u00bb! Esa es la experiencia, la tensi\u00f3n del coraz\u00f3n que cree que lo de ac\u00e1 no es definitivo y que lo que viene es lo mejor. Esa es la tensi\u00f3n del coraz\u00f3n que conoce a Jes\u00fas, pero quiere verlo cara a cara. Esa es la experiencia de la Pascua, una alegr\u00eda profunda, pero que, al mismo tiempo, se topa con la insatisfacci\u00f3n de ver que este mundo es poco comparado con lo que vendr\u00e1. Por ah\u00ed te pas\u00f3 alguna vez, por ah\u00ed todav\u00eda no te pas\u00f3. En eso estamos todos, vos y yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Es necesario volver a vivir la Pascua, la de Jes\u00fas y la nuestra. En eso andaremos este tiempo, escuchando las diferentes apariciones de Jes\u00fas Resucitado que nos regalan los Evangelios de cada d\u00eda. Pero esas apariciones las tendremos que hacer nuestras. Todos tendremos que preguntarnos: \u00bfD\u00f3nde me encontr\u00f3 una vez Jes\u00fas Resucitado en mi historia? \u00bfTe acord\u00e1s cu\u00e1l fue tu Galilea? \u00bfD\u00f3nde lo encuentro a Jes\u00fas hoy, concretamente? \u00bfCu\u00e1l es tu Galilea hoy, tu lugar de encuentro?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! Felices pascuas para todos los que d\u00eda a d\u00eda intentamos reconocer y escuchar a Jes\u00fas vivo y presente en su Palabra, en su Palabra escrita, que se difunde por estos audios y por tantos otros modos por todo el mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre Misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr\u00eda, se alejaron r\u00e1pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc\u00edpulos. De pronto, Jes\u00fas sali\u00f3 a su encuentro y las salud\u00f3, diciendo: \u00abAl\u00e9grense\u00bb. Ellas se acercaron y, abraz\u00e1ndole los pies, se postraron delante de \u00e9l. 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