{"id":3956,"date":"2024-04-15T00:00:37","date_gmt":"2024-04-15T03:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=3956"},"modified":"2024-04-14T08:37:18","modified_gmt":"2024-04-14T11:37:18","slug":"iii-lunes-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-lunes-de-pascua\/","title":{"rendered":"III Lunes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-3956-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/15abril-audio-III-LunesPascua-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/15abril-audio-III-LunesPascua-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/15abril-audio-III-LunesPascua-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/15abril-audio-III-LunesPascua-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Despu\u00e9s de que Jes\u00fas aliment\u00f3 a unos cinco mil hombres, sus disc\u00edpulos lo vieron caminando sobre el agua. Al d\u00eda siguiente, la multitud que se hab\u00eda quedado en la otra orilla vio que Jes\u00fas no hab\u00eda subido con sus disc\u00edpulos en la \u00fanica barca que hab\u00eda all\u00ed, sino que ellos hab\u00edan partido solos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, unas barcas de Tiber\u00edades atracaron cerca del lugar donde hab\u00edan comido el pan, despu\u00e9s que el Se\u00f1or pronunci\u00f3 la acci\u00f3n de gracias. Cuando la multitud se dio cuenta de que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos no estaban all\u00ed, subieron a las barcas y fueron a Cafarna\u00fan en busca de Jes\u00fas. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo llegaste?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dar\u00e1 el Hijo del hombre; porque es \u00e9l a quien Dios, el Padre, marc\u00f3 con su sello.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le preguntaron: \u00ab \u00bfQu\u00e9 debemos hacer para realizar las obras de Dios?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab La obra de Dios es que ustedes crean en aquel que \u00e9l ha enviado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Buen d\u00eda, buen lunes, una vez m\u00e1s deseosos de escuchar la Palabra de Dios! \u00bfEst\u00e1s con ganas hoy de escuchar la Palabra de Dios? Puede ser que s\u00ed, puede ser que no, pero, si no hacemos el esfuerzo, las ganas no aparecer\u00e1n; por eso si no est\u00e1s con ganas, volv\u00e9 a escuchar. Olv\u00eddate de todo lo que ten\u00e9s que hacer, escucha lo que Dios te dice, te va hacer bien. Y si est\u00e1s con ganas, aprovecha la envi\u00f3n y d\u00e9jate llevar por lo que Jes\u00fas te dice al coraz\u00f3n. Dec\u00eda el Evangelio de ayer, domingo, que Jes\u00fas les preguntaba a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. T\u00f3quenme y vean\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 bueno que es poder volver a experimentar que Jes\u00fas nos dice a cada uno de nosotros lo mismo!, pero personalmente: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 segu\u00eds lleno de temor? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s turbado? \u00bfQu\u00e9 te pasa? \u00bfNo crees todav\u00eda que estoy en tu vida? \u00bfNo crees que realmente te cambi\u00e9 la vida?\u00bb. S\u00ed, es verdad, si miras alrededor y ves todo lo que est\u00e1 pasando, te turba, te da miedo, \u00bfpero no ser\u00e1 que el miedo es porque no terminas de creer? Dejemos que Jes\u00fas nos diga hoy al coraz\u00f3n: \u00abSoy yo, mir\u00e1, tocame, f\u00edjate. Soy yo, no temas. Estoy con vos siempre, pase lo que pase. Soy el due\u00f1o de la historia y de tu historia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, en esta nueva semana de Pascua, ya no escucharemos relatos de las apariciones de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, sino escucharemos relatos en donde la Palabra de Dios quiere de alguna manera despertar nuestra fe, reavivarla, animarla; quiere, me parece, llevarnos a purificar nuestra fe, nuestra mirada. Siempre debemos hacer ese camino. Jes\u00fas quiere que \u00abarda nuestro coraz\u00f3n\u00bb al escucharlo. Quiere purificar nuestra fe de todo lo que la aleja del verdadero rostro del Padre, del que nos vino a mostrar Jes\u00fas y no del que nosotros sin querer nos vamos haciendo a nuestra medida, seg\u00fan nuestras pobres ideas.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos los d\u00edas vamos a escuchar fragmentos del cap\u00edtulo 6 del Evangelio de Juan, que es llamado el Discurso del Pan de Vida. \u00a1Presta mucha atenci\u00f3n! Es un discurso largu\u00edsimo que Jes\u00fas da a sus disc\u00edpulos y a la multitud que lo hab\u00eda seguido despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n milagrosa de los panes. Hay que seguirlo de a poquito. Si quer\u00e9s, l\u00e9elo entero, pero despu\u00e9s hay que seguirlo de a poquito, desmenuzarlo para poder disfrutarlo. La Palabra de Dios es como la comida de cada d\u00eda, para que guste m\u00e1s hay que saborearla de a poco, masticar mucho y sentir el gusto. Si se come de golpe y no se mastica, o se traga sin masticar, la comida puede caer mal y, adem\u00e1s, no nos alimentamos bien. Para asimilar bien la comida es necesario tomarse el tiempo y masticar bien, saborear lo que se nos da. Lo mismo tenemos que hacer con la Palabra de cada d\u00eda o, por lo menos, con un texto en la semana.<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginate la escena de hoy, \u00a1hace el esfuerzo! Despu\u00e9s de haber multiplicado panes para m\u00e1s de cinco mil personas y de que sus disc\u00edpulos lo vieron caminar sobre las aguas, \u00bfqui\u00e9n no se hubiera entusiasmado con seguir a ese hombre? \u00bfQu\u00e9 har\u00edamos nosotros si nos enter\u00e1ramos de que, a unas cuadras de nuestras casas, a unos metros, se reparte comida gratis o, pensemos, lo que necesitamos para vivir? \u00bfCu\u00e1nta gente le cae bien y vota o votar\u00eda a pol\u00edticos que solo dan y dan sin esperar un trabajo a cambio, pensando que as\u00ed dignifican a las personas? \u00a1Comida gratis y abundante para todos, sin excepci\u00f3n!: el sue\u00f1o de un mundo que quiere vivir sin esfuerzo, de la \u00abmagia\u00bb. \u00a1Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia!, como se dice.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 muestra entonces Algo del Evangelio de hoy? Cuando la multitud va otra vez en b\u00fasqueda de Jes\u00fas, se ponen en camino y cruzan todo el lago para encontrarlo de nuevo. De hecho, hab\u00edan querido hacerlo Rey, o sea, quer\u00edan hacerlo, dir\u00edamos nosotros, su presidente, su primer ministro, pero Jes\u00fas no responde como alguien de este mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Reciben una respuesta dura y directa, que les muestra, en realidad, la doblez del coraz\u00f3n de los que le segu\u00edan: \u00abLes aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse\u00bb. Pensemos si Jes\u00fas nos dice hoy a nosotros lo mismo: \u00abTe aseguro que vos no me segu\u00eds porque me am\u00e1s, sino porque te doy algo\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 duro!, \u00bfno? Un golpe duro para aquellos que hab\u00edan navegado kil\u00f3metros para poder verlo y estar con \u00e9l. \u00abUstedes no me buscan porque supieron interpretar el signo que hice, porque supieron ver detr\u00e1s de la multiplicaci\u00f3n de los panes algo m\u00e1s profundo. Ustedes me buscan para saciar el hambre de su est\u00f3mago y no el hambre del coraz\u00f3n\u00bb. \u00abUstedes piensan solo en lo material\u00bb, dir\u00edamos. \u00bfJes\u00fas no se enoja entonces porque lo buscan? \u00bfQui\u00e9n m\u00e1s que \u00e9l tiene pretensiones de que lo busquemos? Pero lo que quiere Jes\u00fas es que andemos tras de \u00e9l, pero que seamos sinceros y reconozcamos nuestras motivaciones y deseos. Quiere que lo busquemos a \u00e9l y no simplemente las cosas que nos da o necesitamos materialmente.<\/em><\/p>\n<p><em>Y nosotros hoy podr\u00edamos preguntarnos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 buscamos a Jes\u00fas?\u00bb. Preg\u00fantatelo con sinceridad: \u00bfQu\u00e9 es lo que buscas cuando buscas a Dios? O mejor empecemos por el principio: \u00bfBuscamos a Jes\u00fas? \u00bfEst\u00e1s buscando a Dios? \u00bfSomos capaces de andar kil\u00f3metros, de esforzarnos para estar con \u00e9l, aunque sea para pedirle algo material? En realidad, podr\u00edamos pensar que, a lo mejor, nuestra b\u00fasqueda empieza por lo material, pero termina por el coraz\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos hemos acercado a Dios por necesidades b\u00e1sicas y eso se transforma en trampol\u00edn para conocerlo de coraz\u00f3n? La sinceridad allana los caminos. La sinceridad con nosotros mismos y para con Jes\u00fas nos ayuda a creer mejor y creer bien, porque \u00abla obra de Dios es que ustedes crean\u00bb, dice Jes\u00fas. \u00bfEscuchaste bien? Es el mayor milagro: \u00abcreer\u00bb en Jes\u00fas, en el Jes\u00fas verdadero, no en el que nos fabricamos a veces.\u00a0 Pidamos al Se\u00f1or que haga su obra en nosotros y que nos ayude a seguir creyendo, creyendo con sinceridad.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de que Jes\u00fas aliment\u00f3 a unos cinco mil hombres, sus disc\u00edpulos lo vieron caminando sobre el agua. Al d\u00eda siguiente, la multitud que se hab\u00eda quedado en la otra orilla vio que Jes\u00fas no hab\u00eda subido con sus disc\u00edpulos en la \u00fanica barca que hab\u00eda all\u00ed, sino que ellos hab\u00edan partido solos. 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