{"id":4048,"date":"2024-05-02T00:00:42","date_gmt":"2024-05-02T03:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4048"},"modified":"2024-05-01T09:01:50","modified_gmt":"2024-05-01T12:01:50","slug":"v-jueves-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-jueves-de-pascua\/","title":{"rendered":"V Jueves de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4048-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02mayo-audio-V-JuevesPascua-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02mayo-audio-V-JuevesPascua-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02mayo-audio-V-JuevesPascua-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02mayo-audio-V-JuevesPascua-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abComo el Padre me am\u00f3, tambi\u00e9n yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecer\u00e1n en mi amor, como yo cumpl\u00ed los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.<\/p>\n<p>Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Permanecer a pesar de todo no es f\u00e1cil. Es verdad, tenemos que reconocerlo. Permanecer implica tambi\u00e9n coraje, esfuerzo, trabajo, entregarse d\u00eda a d\u00eda. Por eso, siempre nuestro modelo de lo que significa permanecer es: Jes\u00fas. Es aquel que vino a entregar su vida por nosotros, aquel que tambi\u00e9n sigue permaneciendo, porque \u00e9l nos prometi\u00f3 que \u00abestar\u00e1 con nosotros hasta el fin del mundo\u00bb. Te dir\u00eda que una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles en la fe es permanecer, y por algo Jes\u00fas nos dijo, nos dec\u00eda en el Evangelio del domingo: \u00abPermanezcan en m\u00ed, como yo permanezco en ustedes\u00bb. Tambi\u00e9n podr\u00edamos traducirlo as\u00ed: permanezcan en m\u00ed, porque yo permanezco en ustedes. Por eso, la primera actitud, la primera gracia que tenemos que pedir para permanecer en la fe, a pesar de todo, de las tristezas, de los dolores, de las tribulaciones, de las dudas, de las invitaciones a dejar todo de lado; la primera actitud es saber que \u00e9l permanece en nosotros. Cuando tenemos esa certeza, te dir\u00eda que la fe permanece firme como en una roca y que los oleajes, los ventarrones, no nos voltean jam\u00e1s, porque sabemos que \u00e9l permanece en nosotros y que \u00e9l es el que nos da la fuerza para seguir adelante, \u00e9l es el que nos sostiene en la fe, \u00e9l es el que nos da la savia que necesitamos para vivir. Por eso, no te desanimes si a veces pens\u00e1s que no est\u00e1s permaneciendo, no est\u00e1s siendo tan fiel como deseas. Bueno, lo primero es saber que \u00e9l es fiel a nosotros, y que esa fidelidad es la que nos tiene que animar cada d\u00eda a ser fieles. Es una respuesta: yo permanezco, Se\u00f1or, porque vos est\u00e1s permaneciendo en m\u00ed; yo no quiero dejar, porque vos no me dejas; yo no quiero claudicar, porque vos no lo hiciste; yo no quiero dejar de amar, porque vos me est\u00e1s amando. Pid\u00e1mosle hoy esa gracia a Jes\u00fas, nos hace muy bien y lo necesitamos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y Algo del Evangelio de hoy nos anima tambi\u00e9n a permanecer en el amor y nos invita a participar del mismo gozo de Dios. Jes\u00fas habla del amor, del amor del Padre, de su amor y de c\u00f3mo tenemos que amarnos entre nosotros. \u00bfNo ser\u00e1 que todav\u00eda no experimentamos algo del cielo en la tierra porque no sabemos lo que es amar verdaderamente? \u00bfNo ser\u00e1 que a veces pretendemos un cielo en la tierra, pero armado en el fondo a nuestra medida, y no en base al amor de Jes\u00fas? Amar es cosa seria, pero amar en serio es una lucha de cada d\u00eda. Para amar en serio, no basta con decir que amamos, no basta con amar a los que nos sale amar, as\u00ed nom\u00e1s. Para amar en serio y no de palabra, sino con verdad, no de la boca para afuera, en realidad tenemos que reconocer, revivir y experimentar esa corriente, por decirlo de alguna manera, de amor verdadero y eterno que proviene del Padre, que pas\u00f3 por su Hijo y que se sembr\u00f3 en nosotros para ayudarnos a amar por medio del Esp\u00edritu Santo. Jes\u00fas no nos habla de un simple amor humano, espont\u00e1neo con los que nos sale amar \u00fanicamente, sino que nos habla de amor del cielo, amor de Dios que se derrama en corazones humanos incapaces de amar como Dios ama por las debilidades que nos atormentan.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que ser sinceros, no tenemos la fuerza para amar tanto a veces; los que pudieron mucho, es porque se dieron cuenta de este misterio que estoy contando. Pero podemos si nos damos cuenta de que el amor no es un mandamiento que obliga desde afuera, sino que es vida que brota desde adentro y que descubre lo m\u00e1s verdadero que tenemos, nuestro barro y nuestra meta. Jes\u00fas nos ayuda a descubrir que podemos amar porque, en realidad, somos amados por \u00e9l y por el Padre. Esa es la clave. Podemos amar porque somos amados primero, podemos amar si \u00abpermanecemos\u00bb en esto, si reconocemos esta verdad. No se puede amar bien si no se acepta semejante misterio y regalo que hemos recibido. No se puede vivir este mandamiento que brota desde adentro si no se reconoce tambi\u00e9n desde adentro que amar y ser amados, entregarse y dejar que los otros nos amen, no es una obligaci\u00f3n, sino que es una necesidad del alma, del coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Necesitamos amar, necesitamos un motivo para vivir, necesitamos experimentar amor de Dios por medio de gestos humanos. Necesitamos darnos cuenta de que el amor es cosa seria, que Dios se tom\u00f3 en serio el amor y por eso nos mand\u00f3 a amar hasta el extremo, como \u00e9l nos am\u00f3, para que ese amor nos despierte tambi\u00e9n nuestras ganas y nuestros deseos de amar.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando no est\u00e9s pasando buenos momentos en tu vida porque parece que \u00abel cielo\u00bb est\u00e1 muy lejos, porque la vida parece un \u00abvalle de l\u00e1grimas\u00bb \u2013como dice la oraci\u00f3n\u2013, tenemos otras opciones. Tenemos que buscarlas nosotros mismos a esas opciones. No esperemos que el cielo nos venga a buscar, que nos encuentre. El cielo, en realidad, est\u00e1 siempre al alcance de nuestras decisiones, a un paso que a veces parece muy largo pero que es posible. El cielo aparece muchas veces cuando nos decidimos traer y llevarle un poco de cielo a los dem\u00e1s con nuestra presencia, con nuestros gestos, con nuestro amor. Imagino que, si vamos comprendiendo lo que es el cielo, tendremos m\u00e1s ganas de amar y de ir al cielo.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abComo el Padre me am\u00f3, tambi\u00e9n yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. 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