{"id":4096,"date":"2024-05-11T00:00:37","date_gmt":"2024-05-11T03:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4096"},"modified":"2024-05-09T09:04:22","modified_gmt":"2024-05-09T12:04:22","slug":"vi-sabado-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-sabado-de-pascua\/","title":{"rendered":"VI S\u00e1bado de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4096-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/11mayo-audio-VI-SabadoPascua-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/11mayo-audio-VI-SabadoPascua-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/11mayo-audio-VI-SabadoPascua-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/11mayo-audio-VI-SabadoPascua-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que todo lo que pidan al Padre, \u00e9l se lo conceder\u00e1 en mi Nombre. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibir\u00e1n, y tendr\u00e1n una alegr\u00eda que ser\u00e1 perfecta. Les he dicho todo esto por medio de par\u00e1bolas. Llega la hora en que ya no les hablar\u00e9 por medio de par\u00e1bolas, sino que les hablar\u00e9 claramente del Padre.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda ustedes pedir\u00e1n en mi Nombre; y no ser\u00e1 necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que \u00e9l mismo los ama, porque ustedes me aman y han cre\u00eddo que yo vengo de Dios. Sal\u00ed del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ya a las puertas de la gran solemnidad que celebramos ma\u00f1ana: la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los cielos, con la cual celebraremos el triunfo definitivo de Jes\u00fas, el triunfo que tambi\u00e9n nos incluye a nosotros, porque tambi\u00e9n, de alguna manera, nos ha llevado al cielo junto con \u00e9l; escuchamos este lindo Evangelio para terminar la semana: \u00abLes aseguro que todo lo que pidan al Padre, \u00e9l se los conceder\u00e1 en mi Nombre\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es nuestro abogado ante el Padre. Jes\u00fas habiendo venido al mundo para estar con nosotros, habi\u00e9ndonos amado hasta el extremo, habi\u00e9ndonos abierto su coraz\u00f3n para que conozcamos la intimidad de Dios, la comuni\u00f3n profunda de amor infinito y eterno entre Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo; no solo nos comparti\u00f3 ese amor y nos lo derram\u00f3 en nuestros corazones, sino tambi\u00e9n que nos concede que todo aquello que pidamos en su Nombre, \u00e9l nos lo dar\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfY qu\u00e9 es lo mejor que podemos pedir al Se\u00f1or en consonancia con lo que venimos meditando en los evangelios de esta semana? Algo del Evangelio de hoy nos da la pista: \u00abPidan y recibir\u00e1n, y tendr\u00e1n una alegr\u00eda que ser\u00e1 perfecta\u00bb. Lo mejor que podemos pedirle al Se\u00f1or es la alegr\u00eda de saber que \u00e9l est\u00e1 presente en nuestras vidas; porque la peor tristeza \u2013esa tristeza de la cual nos hablaba Jes\u00fas en esta semana, de la cual Jes\u00fas les hablaba a sus disc\u00edpulos anticip\u00e1ndoles que con su ausencia iban a estar tristes\u2013 es la tristeza de no tener a Dios en el coraz\u00f3n, no aceptar su amor. La peor tristeza en nuestra vida, la peor tristeza de los que conoces y ves que andan por la vida como muertos vivos, porque no comprenden para qu\u00e9 viven; o la tristeza de aquellos que parecen tenerlo todo, pero no pueden terminar de encontrar la verdadera felicidad, es la tristeza finalmente de no aceptar el amor de Dios, de no encontrarlo, de buscarlo de mil maneras equivocadas sin poderlo hallar. Es la tristeza del hombre que vive para s\u00ed mismo, es la tristeza del hombre que vive volcado hacia afuera, hacia su trabajo, hacia sus proyectos, hacia sus ambiciones \u2013incluso hacia sus ego\u00edsmos, sus caprichos\u2013, pero no hacia Dios que se hizo hombre por nosotros, para mostrarnos el camino. Esa es la peor de las tristezas en nuestras vidas. Y esa es la tristeza que a veces vos y yo tenemos y no nos damos cuenta, es como que se aloja en el fondo del coraz\u00f3n, y es porque estamos buscando mal; no estamos teniendo a Jes\u00fas como Camino, Verdad y Vida, como eje central de nuestra vida, con un deseo profundo de seguir busc\u00e1ndolo en cada cosa que hacemos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, lo mejor que podemos pedir en este s\u00e1bado es que esa tristeza se convierta en alegr\u00eda; lo mejor que podemos pedir es que la tristeza se convierta en la certeza de que \u00e9l est\u00e1 con nosotros, que \u00e9l nos sostiene y que a pesar de todo \u00e9l siempre est\u00e1 a nuestro lado. En definitiva: en tener la seguridad de que nuestra fe consiste en creer en un Dios vivo y resucitado, que sigue actuando en la vida de cada uno de nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPed\u00ed, ped\u00ed y vas a recibir\u00bb. Ped\u00ed lo mejor que puede pedir un cristiano. Ped\u00ed no cosas sino el amor de Jes\u00fas, poder experimentar su amor, y que ese amor puedas derramarlo tambi\u00e9n hacia otras personas. Ped\u00ed el amor de Jes\u00fas para aquellos que viven tristes, para tus hijos, para tus familiares, para los que m\u00e1s quer\u00e9s. Ped\u00ed lo mejor que se puede pedir.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiera que este fin de semana podamos experimentar esa verdadera alegr\u00eda que proviene de sentir la presencia de un Jes\u00fas vivo, que sigue actuando, que nos ama, que nos llena de sus dones, que nos llena de bendiciones, que \u2013como pudimos ver tambi\u00e9n en esta semana\u2013 nos da su amor para que podamos amar, como \u00e9l ama. Solo dej\u00e1ndonos amar por \u00e9l, podremos amar como \u00e9l quiere.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen s\u00e1bado y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLes aseguro que todo lo que pidan al Padre, \u00e9l se lo conceder\u00e1 en mi Nombre. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibir\u00e1n, y tendr\u00e1n una alegr\u00eda que ser\u00e1 perfecta. Les he dicho todo esto por medio de par\u00e1bolas. Llega la hora en que ya [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4097,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-4096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4096"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4102,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096\/revisions\/4102"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4097"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}