{"id":4149,"date":"2024-05-21T00:00:10","date_gmt":"2024-05-21T03:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4149"},"modified":"2024-05-20T08:53:32","modified_gmt":"2024-05-20T11:53:32","slug":"vii-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"VII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4149-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/21mayo-audio-VII-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/21mayo-audio-VII-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/21mayo-audio-VII-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/21mayo-audio-VII-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al salir de all\u00ed atravesaron la Galilea; Jes\u00fas no quer\u00eda que nadie lo supiera, porque ense\u00f1aba y les dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matar\u00e1n y tres d\u00edas despu\u00e9s de su muerte, resucitar\u00e1.\u00bb Pero los disc\u00edpulos no comprend\u00edan esto y tem\u00edan hacerle preguntas.<\/p>\n<p>Llegaron a Cafarna\u00fan y, una vez que estuvieron en la casa, les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 hablaban en el camino?\u00bb Ellos callaban, porque hab\u00edan estado discutiendo sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Entonces, sent\u00e1ndose, llam\u00f3 a los Doce y les dijo: \u00abEl que quiere ser el primero, debe hacerse el \u00faltimo de todos y el servidor de todos.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, tomando a un ni\u00f1o, lo puso en medio de ellos y, abraz\u00e1ndolo, les dijo: \u00abEl que recibe a uno de estos peque\u00f1os en mi Nombre, me recibe a m\u00ed, y el que me recibe, no es a m\u00ed al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cCuando encontraba palabras tuyas las devoraba; tus palabras eran mi gozo y la alegr\u00eda de mi coraz\u00f3n\u201d dice el profeta Jerem\u00edas. \u00a1Qu\u00e9 linda manera de empezar el d\u00eda, escuchar algo agradable sobre la palabra de Dios! Cada d\u00eda intento no solo comentarte Algo del Evangelio, sino, adem\u00e1s, que nos enamoremos de la palabra de Dios, que nos den ganas de \u201cdevorarla\u201d, de que sea nuestro gozo y nuestra alegr\u00eda. Son much\u00edsimas las personas que me cuentan que esperan d\u00eda a d\u00eda con ansias el pan de la palabra, como queriendo \u201cdevorarlas\u201d. Eso es lo mejor que nos puede pasar, esperar la palabra de Dios como se espera \u201cel pan caliente\u201d, desear escuchar a Jes\u00fas como se espera el mejor desayuno. Este deber\u00eda ser el gozo de un cristiano, esta deber\u00eda ser la alegr\u00eda de alguien que desea amar a Jes\u00fas, d\u00eda a d\u00eda. Devoremos juntos la palabra de Dios, nunca nos terminar\u00e1 de saciar el alma, y si nos creemos saciados, si consideramos que \u201cya est\u00e1\u201d, que no la necesitamos, no es porque no tenemos hambre, sino porque nos estamos llenando con otras cosas, que a la larga nos dejar\u00e1n con el coraz\u00f3n vac\u00edo. Cerr\u00e1 los ojos y saborea la palabra de hoy. Abr\u00ed los ojos y tom\u00e1 tu biblia, busc\u00e1 en tu biblia el texto de hoy, masticalo mucho, nunca terminar\u00e1s de quitarle todo el \u201cjugo\u201d. Que hoy nuestro gozo y alegr\u00eda no sea otra cosa que escuchar, comprender y vivir la palabra de Dios, no hay mayor gozo que este.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer no pudimos comentar demasiado, pero record\u00e1 que Jes\u00fas se met\u00eda en medio de una discusi\u00f3n entre sus disc\u00edpulos y algunos escribas, para terminar, despu\u00e9s dialogando solo con el padre del ni\u00f1o endemoniado. Obviamente fue mucho m\u00e1s fecundo el di\u00e1logo de Jes\u00fas, que la discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos.<br \/>\nHoy, escuchamos nuevamente que los disc\u00edpulos van discutiendo por el camino, justamente despu\u00e9s que Jes\u00fas les hab\u00eda demostrado que con discutir no se lograba nada, que por discutir se hab\u00edan olvidado de rezar, de orar. Justamente despu\u00e9s que les hab\u00eda abierto su coraz\u00f3n cont\u00e1ndoles que ser\u00eda entregado y matado en la cruz. \u00bfQu\u00e9 contraste no? El contraste entre la actitud de Jes\u00fas, que evidentemente no le gustan las discusiones y le gusta el dialogo cara a cara, y los disc\u00edpulos, que no entienden todav\u00eda nada, discuten y adem\u00e1s discuten por ver qui\u00e9n es el m\u00e1s grande. Cualquier parecido a nuestra realidad en pura coincidencia, \u00bfno? Es incre\u00edble, pero esta escena de Algo del Evangelio se repite cada d\u00eda, en cada rinc\u00f3n del planeta, lamentablemente tambi\u00e9n dentro de la Iglesia. Porque esto no solo pasa en el mundo, en los trabajos, en los colegios, en las universidades, en las familias, pasa en la Iglesia, les pas\u00f3 a los disc\u00edpulos tambi\u00e9n. Nos pasa a nosotros tambi\u00e9n, en nuestras propias familias, en nuestras queridas comunidades.<\/em><\/p>\n<p><em>No entendemos a Jes\u00fas mientras \u00c9l nos habla y lo que es peor, como dice el texto de hoy: \u201cno comprend\u00edan esto y tem\u00edan hacerle preguntas\u201d, no dialogamos, no le preguntamos, no lo escuchamos. Y como no lo escuchamos, escuchamos nuestro coraz\u00f3n y con nuestro coraz\u00f3n, escuchamos lo bueno y no tan bueno, escuchamos nuestras pasiones y lo que nos aleja de los dem\u00e1s, lo que nos pone distancias.<\/em><\/p>\n<p><em>El ap\u00f3stol Santiago dice algo que tambi\u00e9n nos puede ayudar: \u201cHermanos: \u00bfDe d\u00f3nde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? \u00bfNo es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra.\u201d Mientras Jes\u00fas nos habla de servicio desinteresado, de olvido de nosotros mismos, de renuncia a toda b\u00fasqueda de poder mundano, de puestos que nos hagan sentir superiores a los dem\u00e1s, nosotros podemos andar discutiendo, con el pensamiento o con actitudes, sobre qui\u00e9n soy para los otros, o sobre quien es el otro para m\u00ed. Es la ambici\u00f3n por ser m\u00e1s grandes que los dem\u00e1s, lo que nos lleva a pelear y discutir por miles de cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>Pens\u00e1 en tantas discusiones de tu vida, en las miles de discusiones del mundo que nos rodea: \u00bfPor qu\u00e9 discut\u00eds con tu mujer, con tu marido, con tus hijos, con tus amigos, con los compa\u00f1eros de trabajo, con desconocidos? \u00bfPor qu\u00e9 se discute tanto en la Iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 se discute continuamente en este mundo? \u00bfNo ser\u00e1 porque queremos ser m\u00e1s grandes que los dem\u00e1s teniendo raz\u00f3n? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos que aprender a dialogar y no discutir? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos que dialogar m\u00e1s con Jes\u00fas para aprender a dialogar m\u00e1s con los dem\u00e1s? Lo que est\u00e1 claro, es que a Jes\u00fas no le gusta discutir y no le gusta que discutamos, le gusta mucho m\u00e1s escucharte o bien, hacernos sentar y decirnos la verdad de nuestra vida: \u00abEl que quiere ser el primero, debe hacerse el \u00faltimo de todos y el servidor de todos.\u00bb \u00bfComprendemos?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al salir de all\u00ed atravesaron la Galilea; Jes\u00fas no quer\u00eda que nadie lo supiera, porque ense\u00f1aba y les dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matar\u00e1n y tres d\u00edas despu\u00e9s de su muerte, resucitar\u00e1.\u00bb Pero los disc\u00edpulos no comprend\u00edan esto y tem\u00edan hacerle preguntas. 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