{"id":4185,"date":"2024-05-28T00:00:13","date_gmt":"2024-05-28T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4185"},"modified":"2024-05-27T08:29:29","modified_gmt":"2024-05-27T11:29:29","slug":"viii-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viii-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"VIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4185-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/28mayo-audio-VIII-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/28mayo-audio-VIII-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/28mayo-audio-VIII-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/28mayo-audio-VIII-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibir\u00e1 la Vida eterna.<\/p>\n<p>Muchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos y los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Me acuerdo cuando Johnny \u2013\u00bfte acord\u00e1s?, mi amigo y amigo de toda la comunidad\u2013 recibi\u00f3 la comuni\u00f3n. Me acuerdo que fue muy emocionante, muy lindo. En el serm\u00f3n, intent\u00e9 que los ni\u00f1os, de alguna manera, puedan decir lo que sent\u00edan y pensaban, y cuando les propuse agradecer, Johnny tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abYo agradezco poder recibir el cuerpo y la sangre de Jes\u00fas\u00bb. Cortito, sencillito y al pie, como se dice, sin muchas vueltas. Pensaba en esto de aprender a agradecer lo \u00abesencial\u00bb, aprendiendo de Johnny, y, por supuesto, a pedir lo esencial. Quiero pedir lo esencial. Hoy quiero rezar por Johnny y por todos los ni\u00f1os para que siempre vuelvan a Jes\u00fas, para que tomen siempre m\u00e1s comuniones que la primera, no quedarnos con esa tristeza que nos da a veces ver, que muchos no vuelven. Los ni\u00f1os muchas veces, por otro lado, como vengo diciendo, nos ense\u00f1an lo esencial. \u00a1Aprendamos hoy de los ni\u00f1os!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 agradecer\u00edas vos hoy, en este martes? \u00bfQu\u00e9 pedir\u00edas? Hay que agradecer y pedirle a Jes\u00fas aquello que agradecer\u00edamos si supi\u00e9ramos que es el \u00faltimo d\u00eda, vivir lo de cada d\u00eda. De hecho, as\u00ed nos lo ense\u00f1\u00f3 en el Padrenuestro: pedir \u00abel pan de cada d\u00eda\u00bb. Hagamos este ejercicio, nos va a ayudar mucho.<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer escuch\u00e1bamos que un hombre rico se iba triste y apenado porque no se animaba a dejar ni a vender nada por Jes\u00fas. No hablamos de este tema, pero, en el fondo, lo que le falt\u00f3 a este pobre hombre \u2013como tambi\u00e9n nos falta a nosotros\u2013 fue amor, lo que le falt\u00f3 fue enamorarse de Cristo. El que no se enamora vive midi\u00e9ndolo todo, regatea, mezquina todo. Ama, pero a su medida y le pone medidas al amor. El hombre rico representa a los cristianos que se contentan con cumplir, con no hacer nada malo, con no matar y no robar, pero que nunca se animan a mucho m\u00e1s, nunca se animan a dejar algo por amor a Jes\u00fas. En realidad, la pregunta que nos podr\u00edamos hacer es esta: \u00ab\u00bfSi no somos capaces de dejar algo por Jes\u00fas, podemos decir que verdaderamente lo amamos? \u00bfNo es un amor muy superficial y mezquino?\u00bb. Vos y yo tenemos alguna riqueza que nos impide ser libres, \u00bfcu\u00e1l es la tuya? \u00bfEs necesario tener tanto, es necesario acumular tanto? \u00bfEs necesario aferrarse tanto a lo propio, a los proyectos de uno, a nuestros pensamientos?, porque \u00a1cuidado!, tambi\u00e9n ah\u00ed hay riquezas que no queremos dejar. \u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto dar?<\/em><\/p>\n<p><em>Continuando con el Evangelio de ayer, en Algo del Evangelio de hoy aparece Pedro, representando a todos los que s\u00ed hab\u00edan dejado algo por Jes\u00fas, a los ap\u00f3stoles. Por ah\u00ed tambi\u00e9n nos representa a nosotros hoy. Especialmente, puede ser a los sacerdotes, a los consagrados, a los que dejaron un proyecto para seguir el de Jes\u00fas, pero tambi\u00e9n a vos que sos laico, la inmensa mayor\u00eda de los cat\u00f3licos de la Iglesia, que tambi\u00e9n dejaste algo; que tambi\u00e9n alguna vez te casaste y te entregaste, cuando empezaste a servir a Jes\u00fas m\u00e1s de cerca, cuando te fuiste a misionar, cuando ayudaste a alguien m\u00e1s pobre, cuando hac\u00e9s algo concreto por \u00e9l. Tambi\u00e9n podemos imaginarnos representados por Pedro. \u00bfY a nosotros qu\u00e9? Creo que pod\u00edamos meditar esta pregunta desde dos puntos de vista.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, a Pedro y a nosotros tambi\u00e9n nos sale una cierta mezquindad de adentro del coraz\u00f3n y al entregarnos estar, de alg\u00fan modo, buscando recompensas. \u00bfY a nosotros? \u00bfY yo que me la paso sirviendo, y yo que dej\u00e9 un mont\u00f3n de cosas por vos? Sin querer podemos caer, como el hombre rico de ayer, en cierta mezquindad, en una entrega medida, a medias, en una entrega por conveniencia, en una entrega que no se deja mirar por Jes\u00fas con amor, en una entrega que busca algo a cambio. \u00a1Cuidado!, \u00bfqu\u00e9 buscamos? Es el peligro de todo ap\u00f3stol, de todo cristiano, de todo sacerdote, de todo consagrado. \u00a1El que anda pidiendo algo a cambio, sin querer se puede transformar en un funcionario de la fe y no en un servidor, en un amigo de Jes\u00fas! \u00a1Cuidado con ser un funcionario de Jes\u00fas! Por otro lado, y al mismo tiempo, hay algo muy lindo.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas promete y promete en serio, no como nosotros, no como las promesas de algunos pol\u00edticos y de tanta gente que anda por ah\u00ed. Jes\u00fas promete y cumple. Cualquier sacerdote, cualquier consagrado, cualquier cristiano comprometido puede ser testigo de esta verdad, y eso es algo que solo logra Jes\u00fas. Dejar algo por \u00e9l, \u00abnos llena\u00bb de casas, de hogares porque podemos quedarnos y alojarnos en miles de lugares distintos, gracias a la generosidad de los que nos consideran hermanos. Haber dejado algo por Jes\u00fas nos permite tener miles de hermanos y hermanas, la Iglesia nos llena de hermanos. Predicar la Palabra de Dios cada d\u00eda nos llena de hermanos y hermanas. Especialmente a los consagrados, dejar el hogar por amor a Jes\u00fas nos llena de muchas y buenas madres, tambi\u00e9n tenemos m\u00e1s padres, que se preocupan por nosotros. Nunca tendremos hambre ni sed, porque \u00e9l nos provee de todo. Esto es verdad, te lo aseguro.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo esto tambi\u00e9n va acompa\u00f1ado de sufrimientos por amor al Reino de Dios, es inevitable. Al mundo no le gusta la Palabra de Dios, le molesta. Pero al final, vendr\u00e1 lo mejor, vendr\u00e1 la Vida eterna. Te propongo hoy, que no seamos mezquinos, no negociemos con Jes\u00fas. \u00c9l nos da todo, ya lo prometi\u00f3. Busquemos el Reino de Dios y su santidad, y todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4186,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-4185","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4185"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4185\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4189,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4185\/revisions\/4189"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}