{"id":4221,"date":"2024-06-02T00:00:57","date_gmt":"2024-06-02T03:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4221"},"modified":"2024-05-31T09:12:33","modified_gmt":"2024-05-31T12:12:33","slug":"solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor\/","title":{"rendered":"Solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4221-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/02junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>El primer d\u00eda de la fiesta de los panes \u00c1cimos, cuando se inmolaba la v\u00edctima pascual, los disc\u00edpulos dijeron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l envi\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos, dici\u00e9ndoles: \u00abVayan a la ciudad; all\u00ed se encontrar\u00e1n con un hombre que lleva un c\u00e1ntaro de agua. S\u00edganlo, y d\u00edganle al due\u00f1o de la casa donde entre: El Maestro dice: &#8220;\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis disc\u00edpulos?&#8221;.<\/p>\n<p>\u00c9l les mostrar\u00e1 en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prep\u00e1rennos all\u00ed lo necesario\u00bb.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jes\u00fas les hab\u00eda dicho y prepararon la Pascua.<\/p>\n<p>Mientras com\u00edan, Jes\u00fas tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u00abTomen, esto es mi Cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s tom\u00f3 una copa, dio gracias y se la entreg\u00f3, y todos bebieron de ella.<\/p>\n<p>Y les dijo: \u00abEsta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos.<\/p>\n<p>Les aseguro que no beber\u00e9 m\u00e1s del fruto de la vid hasta el d\u00eda en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No alcanza este d\u00eda para contestar esta pregunta, que en realidad no terminamos de entender y poder contestar. No nos alcanzar\u00e1 la vida. \u00a1Estamos a veces, podemos estar a veces tan acostumbrados a recibir la Eucarist\u00eda que ya no nos sorprende! \u00a1Estamos tan desacostumbrados otras tantas veces! Tantos cat\u00f3licos que no tienen hambre de Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y sin la Eucarist\u00eda, sin el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or presente realmente en nuestras vidas, no habr\u00eda Iglesia, no ser\u00edamos nada, no podr\u00edamos nada, no podr\u00edamos amar como nos ama Jes\u00fas. \u00bfPara qu\u00e9 nos reunir\u00edamos cada domingo? \u00bfPara qu\u00e9 nos reunimos hoy? \u00bfPara qu\u00e9 ser\u00eda nuestro domingo? Solo para descansar. Solo nos puede convocar y reunir \u00c9l, Jes\u00fas, en la Eucarist\u00eda. Nos reunimos por \u00c9l y en \u00c9l, para \u00c9l, para darle gloria al Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l hace la Iglesia d\u00eda a d\u00eda, con su amor, entreg\u00e1ndose siempre, sin condiciones, aunque vos y yo a veces no nos demos cuenta, aunque a veces como sacerdote lo tenga en mis manos y siga sin darme cuenta. Incluso sabiendo que muchas veces no lo valoramos ni los fieles, ni nosotros los sacerdotes, no terminamos de comprender tanto amor. \u00c9l nos ama tanto, que incluso decidi\u00f3 quedarse en la Eucarist\u00eda sabiendo el riesgo que correr\u00eda por nuestra falta de amor, que no lo valorar\u00edamos lo suficiente.<\/em><\/p>\n<p><em>Si supi\u00e9ramos, si comprendi\u00e9ramos realmente con el coraz\u00f3n que \u00c9l est\u00e1 ah\u00ed, presente realmente, \u00a1c\u00f3mo nos emocionar\u00edamos!, \u00a1c\u00f3mo correr\u00edamos a recibirlo!, \u00a1c\u00f3mo nos preparar\u00edamos para aceptarlo en nuestro coraz\u00f3n!, \u00a1c\u00f3mo nos dedicar\u00edamos verdaderamente a amarlo!<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, a veces lo traicionamos, no por maldad, pero lo cambiamos por cualquier cosa; queremos \u00abcomprar\u00bb el hambre que tenemos con otras cosas, con nuestros caprichos, con un partido de f\u00fatbol, con la pereza, por el ego\u00edsmo, con excusas y mil excusas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Cu\u00e1nto amor Se\u00f1or nos falta! \u00a1Perd\u00f3nanos Se\u00f1or en este d\u00eda, en el que celebramos que tu Cuerpo y tu Sangre se qued\u00f3 para siempre con nosotros! \u00a1Perd\u00f3nanos por nuestra falta de amor! \u00a1Perd\u00f3nanos por a veces ser tan ingratos!<\/em><\/p>\n<p><em>Tenemos que reconocerlo, a veces \u2013sin darnos cuenta\u2013 nos pusimos en el centro, pusimos excusas del tipo de: \u00absi lo sentimos o no\u00bb, \u00abno siento ir a Misa\u00bb, \u00abno me gust\u00f3\u00bb, \u00abno me gusta esto o lo otro\u00bb, \u00abno me gusta el sacerdote\u00bb, \u00abno me gusta la comunidad\u00bb. Incluso nuestros cantos en la liturgia en la misa a veces parecen hablar m\u00e1s de nosotros que de Jes\u00fas. Si sacamos del centro a Jes\u00fas\u2026 \u00bfqui\u00e9n queda en el centro? \u00bfNo ser\u00e1 que a veces nos ponemos en el centro, y por eso no terminamos de saciarnos nunca? \u00bfNo terminamos de comprender?<\/em><\/p>\n<p><em>Danos Se\u00f1or la gracia de proclamar con firmeza y alegr\u00eda que sos el centro, debes ser el centro de la vida, de la Iglesia y sos el centro del mundo en ese pedacito de pan, para siempre, hasta el fin de los tiempos, aunque el mundo se nos r\u00eda y no nos comprenda, aunque nosotros mismos no te tratemos como lo merec\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso, hoy te sacamos a las calles, para alabarte, para adorarte, para reconocerte vivo y presente, y para decirte: \u00abSe\u00f1or, vivimos por Vos, gracias a Vos y queremos vivir por Vos, para Vos y para los dem\u00e1s. Queremos descubrir que ese vac\u00edo que a veces sentimos, que esos \u201ccrujidos\u201d del coraz\u00f3n solamente pueden saciarse arrodill\u00e1ndonos frente a tu presencia real, y tambi\u00e9n \u201carrodill\u00e1ndonos\u201d, por as\u00ed decirlo, ante el amor de los dem\u00e1s, para amar a los dem\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Nos pediste amar con todo el coraz\u00f3n a los otros, pero tambi\u00e9n tenemos que adorarte y amarte en la Eucarist\u00eda, recibirte en la Eucarist\u00eda para poder, finalmente, amar a los que pones a nuestro lado.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta solemnidad exalta, alaba y se alegra, se maravilla del misterio de la fe. \u00abEste es el misterio de la fe \u2013decimos en la misa\u2013. Anunciamos tu muerte Se\u00f1or y proclamamos tu resurrecci\u00f3n, hasta que vuelvas\u00bb. Otra vez me digo y te digo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nosotros sin la Eucarist\u00eda?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Queremos acordarnos Se\u00f1or, recuperar la memoria, no permitas que perdamos la memoria o que recordemos selectivamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Sos el pan de vida que nos acompa\u00f1a y nos acompa\u00f1ar\u00e1, que nos alimenta y nos alimentar\u00e1 siempre. Si olvidamos, si perdemos la memoria, perdemos el rumbo. Y nosotros queremos Se\u00f1or vida eterna. Vivimos por Vos, gracias a Vos y queremos vivir para Vos y para los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer d\u00eda de la fiesta de los panes \u00c1cimos, cuando se inmolaba la v\u00edctima pascual, los disc\u00edpulos dijeron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?\u00bb. \u00c9l envi\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos, dici\u00e9ndoles: \u00abVayan a la ciudad; all\u00ed se encontrar\u00e1n con un hombre que lleva un c\u00e1ntaro de agua. 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