{"id":4306,"date":"2024-06-18T00:00:19","date_gmt":"2024-06-18T03:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4306"},"modified":"2024-06-16T19:23:17","modified_gmt":"2024-06-16T22:23:17","slug":"xi-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4306-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/18junio-audio-XI-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/18junio-audio-XI-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/18junio-audio-XI-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/18junio-audio-XI-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Ustedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as\u00ed ser\u00e1n hijos del Padre que est\u00e1 en el cielo, porque \u00e9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.<\/p>\n<p>Si ustedes aman solamente a quienes los aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa merecen? \u00bfNo hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, \u00bfqu\u00e9 hacen de extraordinario? \u00bfNo hacen lo mismo los paganos?<\/p>\n<p>Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El crecimiento solo se ve con el tiempo, y para poder ver las cosas en el tiempo, no queda otra alternativa que dejar que fluya, saber esperar al tiempo, darle tiempo al tiempo, como se dice por ah\u00ed. El Evangelio del domingo nos dec\u00eda que la semilla, que es la Palabra: \u00abSea que duerma o se levante, de noche y de d\u00eda, germina y va creciendo\u00bb. Viene creciendo desde hace miles de a\u00f1os, va creciendo y seguir\u00e1 creciendo, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra percepci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de lo que podamos experimentar. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el crecimiento se da en el silencio y con el tiempo, y al mundo y a muchos de nosotros nos gusta el ruido y, adem\u00e1s, somos ansiosos, \u00a1un poco impacientes! Todo en la naturaleza crece con el tiempo y ninguna plantita anda \u00abgritando\u00bb mientras crece o lo anda diciendo por ah\u00ed. Las plantas crecen mientras nosotros seguimos nuestro ritmo de vida. Lo mismo podr\u00edamos decir que pasa con el Reino de Dios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Dios no anda \u00abgritando por ah\u00ed\u00bb, pregonando a los cuatro vientos todos los corazones que fueron conquistados por su amor. \u00a1No!, todo lo contrario. En cambio, cuando el maligno toma un alma y se la adue\u00f1a, cuando un coraz\u00f3n se va dejando vencer por las tentaciones, r\u00e1pidamente se vuelve hacia el ruido, hacia lo vistoso. Por otro lado, un alma enamorada de Dios es, por decir as\u00ed, bajo perfil: silenciosa, ama y lucha en silencio, sin publicar lo que hace para que los dem\u00e1s lo aplaudan. Si sos un coraz\u00f3n que se deja sembrar por el amor de Dios, ten\u00e9s que aceptar que los cambios y tu crecimiento lo ver\u00e1s con el tiempo, con paciencia y que no hace falta hacer mucha \u00abalharaca\u00bb para ser un buen Hijo de Dios, un santo.<\/em><\/p>\n<p><em>Como dec\u00edamos ayer, no se puede comprender la Palabra sin hacer un esfuerzo para salir de uno mismo, sin ver de otro modo las cosas. Mucho menos las palabras de Algo del Evangelio de hoy, que parecen cada vez m\u00e1s dif\u00edciles e imposibles para nuestro pobre coraz\u00f3n y nuestra pobre mente, que no termina de comprender a Dios como Padre y adem\u00e1s Padre de todos. \u00abUn Padre que no hace distinci\u00f3n y hace llover sobre todos, sobre justos e injustos y hace salir el sol sobre buenos y malos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>En la vida todos hemos o\u00eddo muchas cosas, por ah\u00ed en la vida te ense\u00f1aron muchas cosas sobre lo que es amar, por ah\u00ed en la vida fuiste adquiriendo muchas formas de amar, algunas muy buenas y otras hay que reconocer que no tanto. Todos fuimos aprendiendo a amar como pudimos, seg\u00fan lo que vimos, seg\u00fan lo que experimentamos y nos ense\u00f1aron, seg\u00fan lo que vivimos. Muchas formas las copiamos sin darnos cuenta, otras las fuimos construyendo nosotros mismos por decisiones propias. En definitiva, no somos perfectos ni mucho menos; no amamos perfectamente, porque no nos amaron perfectamente. Ni tu familia ni la m\u00eda es perfecta. Sin embargo, y a pesar de todo esto, fuimos creados para amar, y eso lo \u00fanico que nos da felicidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Incluso los malos quieren amar y te dir\u00eda que hacen el mal muchas veces pensando que hacen el bien, incluso son capaces de plantear que matar a un inocente es un bien en ciertos casos, con tal de salvar otra vida. \u00a1Il\u00f3gico!, pero es as\u00ed. Hoy Jes\u00fas nos propone el desaf\u00edo m\u00e1s grande que podamos imaginar, un desaf\u00edo no apto para card\u00edacos: \u00abSean perfectos como es perfecto el Padre que est\u00e1 en el cielo\u00bb, o como dice otra traducci\u00f3n: \u00abSean misericordiosos como el Padre es misericordioso\u00bb. Incre\u00edble la propuesta, incre\u00edble la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas, pero es la m\u00e1s linda de todas.<\/em><\/p>\n<p><em>Antes que nada, no confundamos la palabra \u00abperfecci\u00f3n\u00bb con perfeccionismo o como pretensi\u00f3n de no equivocarse nunca, como un perfeccionismo humano o un moralismo heroico. \u00a1No!, Jes\u00fas se refiere a otra cosa m\u00e1s profunda, que incluye el deseo de no equivocarse. En el fondo, nos est\u00e1 diciendo: \u00abAmen como ama mi Padre, amen a buenos y malos. \u00a1Tengan misericordia! No discriminen decidiendo qui\u00e9n es o no digno de ser amado\u00bb. Un Hijo de Dios quiere amar como su Dios, como su Padre. Seguimos con el tema de los Hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Porque si somos Hijos, \u00bfc\u00f3mo vamos a odiar a alguien? Si somos Hijos de un mismo Padre que ama a todos, \u00bfc\u00f3mo es posible que le neguemos el saludo a persona, por ejemplo? El odio, el rencor, el enojo, el negar un saludo, el devolver con el mal al mismo mal, son reacciones de los que todav\u00eda no se sienten Hijos de un mismo Padre, del que todav\u00eda no cree verdaderamente las palabras de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nos mand\u00f3 estas cosas no solo por los enemigos, sino tambi\u00e9n por nosotros. No solo porque ellos son dignos de ser amados, aunque no vivan como Hijos, sino que tambi\u00e9n nos pide que hagamos esto por nosotros, porque nosotros no somos dignos de odiar a nadie, no estamos hechos para odiar. Nos hace mal, nos mata el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>El odio da\u00f1a al que lo tiene. Te da\u00f1a a vos mismo. Por eso, al perdonar a un enemigo tambi\u00e9n nos perdonamos a nosotros mismos. Nos podemos preguntar: \u00bfQui\u00e9nes son nuestros enemigos? No solo los que alguna vez nos hicieron el mal, sino tambi\u00e9n aquellos que nos cuesta amar de alguna manera, que no nos caen tan bien, esos que nuestro coraz\u00f3n rechaza por \u00abuna cuesti\u00f3n de piel\u00bb, como se dice a veces. \u00bfQu\u00e9 nos pide Jes\u00fas? \u00bfQue seamos amigos de los enemigos? \u00a1No!, pero que por lo menos no le neguemos el saludo, que recemos por ellos, que no los critiquemos, que no les hagamos el mal, que no los juzguemos. No paguemos con la misma moneda. Nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 hecho para cosas m\u00e1s grandes. Somos Hijos de un Padre que ama a todos y est\u00e1 deseando siempre que sus Hijos no se desprecien entre s\u00ed. Lo mismo que vos pretendes para tus hijos. Prob\u00e1 hoy saludar al que no te saluda, prob\u00e1 rezar por el que no te quiere y te critica. Vas a ver que no te vas a arrepentir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ustedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as\u00ed ser\u00e1n hijos del Padre que est\u00e1 en el cielo, porque \u00e9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4307,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-4306","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4310,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4306\/revisions\/4310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4307"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}