{"id":4311,"date":"2024-06-19T00:00:07","date_gmt":"2024-06-19T03:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4311"},"modified":"2024-06-18T08:53:15","modified_gmt":"2024-06-18T11:53:15","slug":"xi-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4311-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/19junio-audio-XI-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/19junio-audio-XI-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/19junio-audio-XI-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/19junio-audio-XI-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/p>\n<p>Cuando t\u00fa des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ustedes oren, no hagan como los hip\u00f3critas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ores, ret\u00edrate a tu habitaci\u00f3n, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que, con eso, ya han recibido su recompensa.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Muchas veces, Dios tiene m\u00e1s confianza en nuestros corazones, que son la tierra para su semilla, que nosotros mismos. As\u00ed lo dec\u00eda de alguna manera la par\u00e1bola que contaba Jes\u00fas el domingo \u00ab\u2026la semilla germina y va creciendo, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. La tierra por s\u00ed misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga\u00bb. \u00c9l es el sembrador, nuestros corazones la tierra, y la semilla su Palabra, podr\u00edamos tambi\u00e9n decir el mismo Jes\u00fas, porque \u00e9l es la Palabra de Dios que se hizo carne, se hizo hombre por nosotros. La semilla cuando encuentra un poquito de tierra, de la buena, se las \u00abrebusca\u00bb para crecer, para desarrollarse y dar fruto. \u00bfNo viste esas plantitas que nacen en cualquier rinconcito, incluso en el cemento, donde qued\u00f3 un poco de tierra? Bueno, la Palabra de Dios es as\u00ed. De golpe, donde encuentra un lugar en el coraz\u00f3n que puede crecer, ah\u00ed se aloja.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La semilla siempre es buena, el sembrador tambi\u00e9n, pero no siempre encuentra esta tierra para crecer. Por eso, cuando Jes\u00fas dice \u00absin que \u00e9l sepa c\u00f3mo\u00bb, no est\u00e1 queriendo decir que Dios no sabe o que Dios se desinteresa de la siembra, sino que cuando se da ese encuentro de la semilla con tierra buena, los frutos se dar\u00e1n con el tiempo, y eso es lo que a veces nosotros no terminamos de confiar y creer. Ponemos mucha fuerza en la apariencia, ponemos el coraz\u00f3n en ver los frutos r\u00e1pido y nos olvidamos que los frutos los recoger\u00e1 el sembrador a su tiempo. En eso tenemos que confiar, en la fuerza de la Palabra y en la certeza de que siempre hay en nuestro coraz\u00f3n un buen rinconcito de buena tierra para que alguna semilla crezca, siempre hay en medio de este mundo alg\u00fan coraz\u00f3n que ser\u00e1 tierra f\u00e9rtil, propicia para que Dios haga su obra y extienda el Reino.<\/em><\/p>\n<p><em>El coraz\u00f3n de Algo del Evangelio de hoy creo que anda por ac\u00e1. Dice as\u00ed: \u00ab\u2026tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1\u00bb. Ah\u00ed est\u00e1 la clave. \u00a1Ve en lo secreto! Dios es Padre y ve en lo secreto, ve lo que nadie ve, ve tu coraz\u00f3n y el m\u00edo. Quiere decir que el peligro est\u00e1 en olvidarnos de lo esencial, de olvidarnos de esta verdad, de olvidarnos de quien es el \u00fanico que conoce el motivo de nuestras acciones. Aun cuando podemos rezar, dar toda nuestra vida a los pobres, aun cuando podemos privarnos de algo como sacrificio, \u00a1tenemos que tener cuidado! \u00bfDe qu\u00e9? Tengamos cuidado de no ser Hijos vanidosos, o sea, de esos que ponen su satisfacci\u00f3n en que lo vean, los reconozcan, nos tengan en cuenta, les palmeen la espalda.<\/em><\/p>\n<p><em>Un Hijo de Dios en serio no busca la satisfacci\u00f3n en que sus obras sean conocidas por sus hermanos para ser aplaudidos o vean qu\u00e9 buen Hijo es. El buen Hijo de Dios se alegra, se conforma, se reconforta con saber que su Padre lo ve y sabe todo. Por eso Jes\u00fas, el Hijo que no busc\u00f3 otra cosa que la gloria del Padre, \u00e9l mismo nos ense\u00f1a el camino de la felicidad interior, de la felicidad verdadera y duradera, no del placer pasajero, o sea, vivir de la recompensa secreta del Padre. \u00bfCu\u00e1l es esa recompensa? Su amor, la satisfacci\u00f3n de saberse amado siempre, digan lo que digan, piensen lo que piensen los dem\u00e1s y la satisfacci\u00f3n de vivir intentando agradarlo a \u00e9l y a nadie m\u00e1s. Solamente a nuestro Padre que est\u00e1 en el cielo y ve en lo secreto. \u00abNuestro Padre que ve en lo secreto nos recompensar\u00e1\u00bb. La recompensa del Padre no son cosas, \u00a1cuidado!, es su amor infinito e incondicional, para siempre. \u00bfNos parece poco?<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso es bueno preguntarse con sinceridad: \u00bfQui\u00e9n de nosotros no le gusta ser reconocido, ser tenido en cuenta por los otros, especialmente por los que amamos? Mentir\u00edamos o bien no estamos reconociendo nuestros sentimientos si dij\u00e9ramos que nos da lo mismo. En el fondo, cuando buscamos el reconocimiento ajeno, lo que estamos buscando, casi sin darnos cuenta, es ser amados. Nos sentimos amados y queridos cuando alguien se da cuenta lo bueno que hicimos, lo buenos que intentamos ser.<\/em><\/p>\n<p><em>Nadie obra de manera puramente desinteresada, el inter\u00e9s es necesario para obrar, pero hay que aprender a conducirlo, porque, al mismo tiempo, se nos puede volver en contra y se transforma en casi el cien por cien de nuestras tristezas o incluso depresiones. El que vive esperando \u00fanicamente el reconocimiento de los dem\u00e1s, olvid\u00e1ndose de lo esencial del amor, vive \u2013en la mayor\u00eda de los casos\u2013 de tristeza en tristeza, de enojo en enojo, de bronca en bronca, de cr\u00edtica en cr\u00edtica, de frustraci\u00f3n en frustraci\u00f3n, porque dif\u00edcilmente sea siempre recompensado como pretende y espera. Nunca recibe lo que busca.<\/em><\/p>\n<p><em>Probemos hoy vivir de cara al Padre, probemos vivir haciendo todo sabiendo que \u00abnuestro Padre, que ve en lo secreto, nos recompensar\u00e1\u00bb, y no buscando la recompensa de los dem\u00e1s, que es finalmente pobre y pasajera, como el placer.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. 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