{"id":4316,"date":"2024-06-20T00:00:32","date_gmt":"2024-06-20T03:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4316"},"modified":"2024-06-18T09:11:52","modified_gmt":"2024-06-18T12:11:52","slug":"xi-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XI Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4316-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20junio-audio-XI-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20junio-audio-XI-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20junio-audio-XI-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20junio-audio-XI-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que est\u00e1 en el cielo sabe bien qu\u00e9 es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.<\/p>\n<p>Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que est\u00e1s en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.<\/p>\n<p>Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del mal.<\/p>\n<p>Si perdonan sus faltas a los dem\u00e1s, el Padre que est\u00e1 en el cielo tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes. Pero si no perdonan a los dem\u00e1s, tampoco el Padre los perdonar\u00e1 a ustedes.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abEl Reino de Dios es tambi\u00e9n como una semilla de mostaza, que es la m\u00e1s chiquita de todas las semillas de las hortalizas\u00bb \u2013por lo menos de las conocidas en ese tiempo\u2013 y que no importa tanto; porque lo que quiere expresar esta par\u00e1bola, que Jes\u00fas nos ense\u00f1aba el domingo, es mucho m\u00e1s profundo. De lo insignificante, de lo chiquito, de lo peque\u00f1o, de lo que nadie piensa que puede salir algo grande, de lo que para el mundo no cuenta; bueno, de ah\u00ed pueden salir cosas grandes, con el tiempo crecen cosas que antes no hubi\u00e9semos imaginado. \u00abEl grano de mostaza se convierte en la m\u00e1s grande de las hortalizas y en sus ramas pueden cobijarse muchos p\u00e1jaros\u00bb. Todo un signo de lo que hace el amor de Dios bien recibido en un coraz\u00f3n dispuesto.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Las cosas de Dios son insignificantes para este mundo, que le gusta lo que puede medirse, lo que puede cuantificarse. \u00bfCu\u00e1ndo aprenderemos que las cosas de Dios no se miden con nuestra matem\u00e1tica? Parece un vicio incorporado hasta en la propia Iglesia, eso de preguntar despu\u00e9s de cada actividad evangelizadora que hacemos: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos fueron? \u00bfCu\u00e1ntos fueron?\u00bb. \u00bfLos escuchaste alguna vez a esos comentarios? Nos encanta preguntar cu\u00e1ntos fueron, como si fuera que Dios mide las cosas por la cantidad o por el tama\u00f1o. \u00bfVos crees que, si Jes\u00fas hubiese elegido por el tama\u00f1o o la cantidad, hubiera elegido a los ap\u00f3stoles que eran los m\u00e1s sencillos y olvidados de su tiempo? \u00bfVos crees que, si Dios eligiera por la grandeza exterior, por lo que el mundo dice que es grande, me hubiese elegido a m\u00ed y a vos para llevar la Palabra a tantos lugares del mundo que la necesitan?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl hombre mira las apariencias, Dios mira el coraz\u00f3n\u00bb; y nuestros corazones son como granos de mostaza, muy chiquitos en comparaci\u00f3n con otros tantos. Sin embargo, si somos fieles a Jes\u00fas, pueden transformarse en lugares en donde muchos otros corazones pueden cobijarse para encontrar paz. As\u00ed es el Reino de Dios. Mientras tanto podemos caer en ese error de estar mirando la cantidad. \u00a1Cu\u00e1nto se escucha esto hoy!, \u00bfno? Parece que tener muchos seguidores es signo de \u00e9xito, como si el \u00e9xito estuviera en los n\u00fameros. Y el \u00e9xito es otra cosa; en realidad, lo que quiere Dios de nosotros es: fecundidad.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, despu\u00e9s de escuchar palabras tan dif\u00edciles, tan complicadas de aceptar y vivir en estos d\u00edas, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a respirar, nos da un respiro. \u00a1S\u00ed, a respirar! Porque la oraci\u00f3n, el di\u00e1logo con Dios Padre, es el aire de nuestra vida interior, de nuestra vida de fe, el aire para los pulmones del alma. Pareciera como que a Jes\u00fas le gusta ense\u00f1ar a tomar aire. Quiere que aprendamos como debe hablarle un Hijo a Dios, que es su Padre. No nos ense\u00f1a una f\u00f3rmula m\u00e1gica para que podamos conseguir lo que queremos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Cuidado! No nos ense\u00f1a una oraci\u00f3n para que aprendamos de memoria y la recemos todos los d\u00edas para cumplir con nuestra obligaci\u00f3n de cristianos. No nos ense\u00f1a simplemente una serie de palabras que nos aseguran la salvaci\u00f3n. Nos ense\u00f1a algo mucho m\u00e1s grande, nos ense\u00f1a a respirar, nos ense\u00f1a lo esencial de la vida de los Hijos, de la vida sobrenatural. Nos ense\u00f1a a desear lo fundamental, a pedir lo esencial, y por lo tanto, nos ense\u00f1a abri\u00e9ndonos su coraz\u00f3n lo m\u00e1s importante para vivir como Hijos de Dios: desear lo mejor para nuestro Padre y pedir lo necesario para ser Hijos de coraz\u00f3n y no solo de palabra.<\/em><\/p>\n<p><em>El \u00abPadrenuestro\u00bb es sencillo, simple, pero contiene todo. Todo est\u00e1 en estas palabras. Toda nuestra vida deber\u00eda ser un desear y pedir lo que dice el Padrenuestro. \u00abEl Padre sabe todo\u00bb; \u00e9l, \u00abque ve en lo secreto\u00bb, sabe el secreto de tu vida y de la m\u00eda, el secreto que ni siquiera nosotros podremos descubrir.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy respiremos aliviados. Respiremos, en medio de la vor\u00e1gine de este mundo, aire fresco. Respiremos con la mejor oraci\u00f3n que podr\u00edamos imaginar, la oraci\u00f3n que sali\u00f3 de los mismos labios de Jes\u00fas. Nada ni nadie puede superar la oraci\u00f3n salida del coraz\u00f3n del Hijo de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre nuestro, Padre de los que amamos y de los que nos cuesta amar, Padre de buenos y malos, Padre de todos, ens\u00e9\u00f1anos a respirar con esta oraci\u00f3n salida de los labios de tu Hijo Jes\u00fas. Ens\u00e9\u00f1anos a que cada d\u00eda aprendamos a rezar con el coraz\u00f3n, desde adentro, de verdad. \u00a1Basta de palabras vac\u00edas, basta de palabras repetitivas que no llegan al alma! \u00a1Basta de Hijos que le rezan a un Padre que no quieren conocer y que no conocen! \u00a1Nosotros queremos conocerte y darte gloria, con nuestra vida, con nuestras obras! Queremos que tu nombre sea santificado, conocido y amado. Queremos ser Hijos y vivir como Hijos. Queremos reconocer a todos como hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre, danos la paz del coraz\u00f3n, la paz de sabernos amados, a pesar de que a veces no experimentamos amor a nuestro alrededor, a pesar de que a veces como Hijos tuyos sufrimos el desprecio de los que te desprecian, de los que no te conocen, pero Vos am\u00e1s igual. Ens\u00e9\u00f1anos tambi\u00e9n a amarlos, con tu mismo coraz\u00f3n, a perdonarlos con tu mismo amor, con tu misma misericordia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que est\u00e1 en el cielo sabe bien qu\u00e9 es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. 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