{"id":4322,"date":"2024-06-21T00:00:02","date_gmt":"2024-06-21T03:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4322"},"modified":"2024-06-18T09:15:42","modified_gmt":"2024-06-18T12:15:42","slug":"xi-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XI Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4322-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/21junio-audio-XI-ViernesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/21junio-audio-XI-ViernesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/21junio-audio-XI-ViernesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/21junio-audio-XI-ViernesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. All\u00ed donde est\u00e9 tu tesoro, estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo est\u00e1 sano, todo el cuerpo estar\u00e1 iluminado. Pero si el ojo est\u00e1 enfermo, todo el cuerpo estar\u00e1 en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, \u00a1cu\u00e1nta oscuridad habr\u00e1!<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Lo peque\u00f1o puede transformarse en algo grande; parece imposible, pero realmente pasa. Abr\u00ed los ojos del coraz\u00f3n y te vas a dar cuenta. Pasa con las semillas y lo entendemos, y hasta no nos produce ning\u00fan inconveniente aceptarlo as\u00ed. Sin embargo, eso que parece casi obvio en la naturaleza, pareciera ser que, en la vida espiritual, en aquello que tiene que ver con nuestra fe, no lo terminamos de digerir, de aceptar, no nos gusta tanto o, por lo menos, a veces nos gustar\u00eda que fuera distinto. Nos gusta como \u00absaltar escalones\u00bb, trepar de golpe a la cima; como si fuera que nos carcome la ansiedad. Muchas de nuestras frustraciones en la vida tienen que ver esto, con pretender frutos inmediatos, con medir las cosas con nuestras miradas y juicios limitados, con ser impacientes y olvidarnos que las cosas de Dios tienen su tiempo tambi\u00e9n como las cosas de la vida, aunque sepamos y digamos que \u00ablos tiempos de Dios no son nuestros tiempos\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Si un grano de mostaza bien chiquito puede transformarse en un lugar donde \u00ablos p\u00e1jaros del cielo se cobijen a su sombra\u00bb, \u00bfpor qu\u00e9 nuestra vida no puede ser tambi\u00e9n un lugar donde otros puedan encontrar cobijo y sombra gracias a que el Reino de Dios creci\u00f3 en nuestro coraz\u00f3n? La Iglesia empez\u00f3 como un grano de mostaza, insignificante, gracias a un aparente fracaso de Jes\u00fas al morir en la cruz, creci\u00f3 gracias al amor de unos pocos hombres y mujeres. Y, sin embargo, hoy pod\u00e9s ver lo que es o incluso no termin\u00e1s de saber bien la maravilla de la Iglesia. La vida de los santos fue igual y nuestra vida puede serlo tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo pensar que de algo muy chiquito como un s\u00ed al amor de Dios en este d\u00eda, ahora concretamente, puede transformarse en un lindo lugar para que otros encuentren paz, aquellos que no terminan de encontrar su \u00ablugar en el mundo\u00bb. Por eso, no despreciemos nada de lo que parece chiquito, de lo que es peque\u00f1o para una mirada superficial y pasajera. Acordate que las cosas m\u00e1s grandes que vas a lograr en la vida surgir\u00e1n de peque\u00f1as decisiones que nadie ve o nadie tiene en cuenta. Las grandes transformaciones del mundo nacen de cosas peque\u00f1as, de las aceptaciones dif\u00edciles y silenciosas de la voluntad de Dios en el d\u00eda a d\u00eda, en el tuyo y en el m\u00edo. \u00abLos tiempos de Dios \u2013acordate\u2013 no son nuestros tiempos\u00bb, porque, en realidad, Dios no tiene tiempo. Simplemente es una forma de decir lo que no entendemos y no podemos explicar con nuestras palabras. Lo mejor que podemos hacer es darle nuestro tiempo y nuestro coraz\u00f3n a nuestro amado Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, en Algo del Evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a que pensemos d\u00f3nde tenemos puesto nuestro coraz\u00f3n, porque, en definitiva, donde est\u00e9 nuestro coraz\u00f3n, estar\u00e1 nuestro tesoro, y al rev\u00e9s. Y el term\u00f3metro de nuestro coraz\u00f3n es en donde estamos poniendo nuestras fuerzas, nuestros deseos, metas, logros y proyectos.<\/em><\/p>\n<p><em>Es entendible que nos guste a veces acumular por el miedo que tenemos. Te dir\u00eda que casi naturalmente tendemos a \u00abacumular cosas\u00bb, materiales y de todo tipo. Nos encanta, nos da cierta seguridad. Nuestro deseo de controlar el futuro y asegurarnos un lugar en este mundo nos lleva a que pongamos casi m\u00e1s fuerzas en planificar lo que viene que en disfrutar lo que tenemos. Es incre\u00edble, pero a veces vivimos as\u00ed. Y por eso el hombre es capaz de \u00abgastar\u00bb su vida, sus bienes, su coraz\u00f3n, en asegurarse un futuro que no conoce mientras se pierde la oportunidad de abrazar el presente que hoy ya tiene en sus manos. Padres que se desviven por dejarles algo a sus hijos, trabajando de sol a sol y, mientras tanto, los tienen a su lado y casi ni hablan o ni saben lo que les pasa. Padres que se desviven para que sus hijos sean \u00abalguien\u00bb en este mundo competitivo que exige ciertas cosas y, mientras tanto, no se dan cuenta que ellos \u00abya son alguien\u00bb. Son sus hijos y son Hijos de Dios. Y as\u00ed podr\u00edamos seguir con miles y miles de ejemplos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso Jes\u00fas hoy nos dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 sentido tiene que acumulen cosas: casas, autos, ropa o t\u00edtulos, fama, &#8220;palmadas en la espalda&#8221;, aplausos, elogios, prestigio, poder? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene, si en definitiva todo eso pasa, si en definitiva en este mundo nos pueden robar todo, menos el coraz\u00f3n?\u00bb. Jes\u00fas nos quiere llevar a la sensatez, si en definitiva no sabemos qu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros ma\u00f1ana. Este mundo consumista nos nubl\u00f3 el pensamiento y nos atrofi\u00f3 el coraz\u00f3n, haci\u00e9ndonos creer miles de mentiras que ya damos por verdad. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene, si en definitiva para un Hijo de Dios lo que importa es lo que su Padre ve en lo secreto, es sentirse amado por \u00e9l?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo es que tengamos la l\u00e1mpara del cuerpo \u2013que es el ojo\u2013 puro, para ver lo que realmente importa en nuestra vida, puro para descubrir en d\u00f3nde tenemos que poner nuestro tesoro, puro para poder ver c\u00f3mo somos Hijos de Dios y que, en realidad, eso es lo m\u00e1s importante. Lo \u00fanico importante en nuestra vida es que vivamos como Hijos, que sintamos la alegr\u00eda del Padre hacia nosotros, porque vivimos y nos comportamos como Hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a es un peque\u00f1o caminito para que descubramos lo esencial de nuestra vida y que no acumulemos cosas que ac\u00e1, en la tierra, son pasajeras. Todo es pasajero, lo \u00fanico que no pasa es que somos Hijos de Dios y que tenemos que imitar al Hijo del Padre que es Jes\u00fas y que tenemos que llegar a nuestro Padre del cielo para darnos un abrazo que dure toda la eternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Esto me hizo acordar a algo que me pas\u00f3 en estos d\u00edas. Tuve la gracia de tener que llevar la comuni\u00f3n a Pablo, un viejo amigo que estaba por partir. Se ve que me estaba esperando; en realidad, a m\u00ed no, estaba esperando a Jes\u00fas, para poder recibirlo y entregar su vida. Apenas le di la comuni\u00f3n en el hospital, cerr\u00f3 la boca, sonri\u00f3 y suspir\u00f3\u2026suspir\u00f3 y, finalmente, expir\u00f3 y entreg\u00f3 su vida. Muri\u00f3 con Jes\u00fas en la boca, pero fundamentalmente en el coraz\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 bien me hizo experimentar la partida de alguien que s\u00f3lo esperaba tener a Jes\u00fas para poder entregarse! La muerte muchas veces nos ayuda a darnos cuenta qu\u00e9 es lo importante de la vida. Que Jes\u00fas hoy nos d\u00e9 esa gracia a todos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. 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