{"id":4343,"date":"2024-06-25T00:00:05","date_gmt":"2024-06-25T03:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4343"},"modified":"2024-06-24T08:39:29","modified_gmt":"2024-06-24T11:39:29","slug":"xii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4343-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/25junio-audio-XII-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/25junio-audio-XII-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/25junio-audio-XII-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/25junio-audio-XII-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y despu\u00e9s se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.<\/p>\n<p>Todo lo que deseen que los dem\u00e1s hagan por ustedes, h\u00e1ganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.<\/p>\n<p>Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que van por all\u00ed. Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No podemos olvidarnos que la fe, o sea, la certeza de la presencia del obrar de Dios en nuestras vidas, no nos exime de la duda. \u00bfTe acord\u00e1s el Evangelio del domingo? Los disc\u00edpulos aun estando con Jes\u00fas dudaban: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no tienen fe?\u00bb. Obviamente que en la medida que crecemos en la fe, que vamos madurando, esas dudas pierden fuerza, pero, al mismo tiempo, tenemos que decir que siempre de alg\u00fan modo est\u00e1n; y, dicho de otro modo, tambi\u00e9n tenemos que alegrarnos de que a veces las dudas nos ayudan a afirmar la fe. La fe finalmente es volver a decidir que queremos creer, que deseamos creer, que nos hace bien creer, que creer nos pone en un lugar en esta vida distinto al de los dem\u00e1s y que, finalmente, la fe es la aceptaci\u00f3n de esa invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a no dudar, a seguir caminando con \u00e9l, a confiar plenamente en \u00e9l. Volvamos a afirmar nuestra fe, aun cuando las olas y los vientos de este mundo nos golpean la barca de nuestro coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy volvamos tambi\u00e9n a elegir ser Hijos, elijamos otra vez vivir como hermanos, aborreciendo el mal y el pecado, pero amando y abrazando al que lo hace, al que se equivoca, al que tropieza. Ayer dec\u00edamos: \u00abFue tu pr\u00f3jimo el que cay\u00f3 y se equivoc\u00f3, hoy puedo ser yo, pero ma\u00f1ana pod\u00e9s ser vos\u00bb. Nadie est\u00e1 exento de caer, nadie puede creerse tan inmaculado como para andar juzgando todo y a todos. Sin embargo, a veces podemos andar as\u00ed, podemos andar por la vida as\u00ed, con una tremenda ceguera de coraz\u00f3n que no nos permite vivir en paz, como Hijos de Dios y, lo que es peor, hace que molestemos a otros. Una cosa es equivocarse y otra cosa es persistir en el mal y no arrepentirse.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas siempre perdona al que reconoce su mal e intenta d\u00eda a d\u00eda cambiar y ser santo. De eso nunca tenemos que dudar, porque el maligno desea que nos olvidemos de la misericordia divina para con nosotros y los dem\u00e1s, y por eso incluso podemos juzgarnos a nosotros mismos y ser lapidarios con nuestro d\u00e9bil coraz\u00f3n, y lo mismo con el del pr\u00f3jimo. Podemos ver una foto de la vida de los dem\u00e1s y olvidarnos que el \u00fanico que conoce el coraz\u00f3n es Jes\u00fas, el \u00fanico que sabe lo que hay verdaderamente en nuestro interior es \u00e9l, y eso es realmente un alivio para vos y para m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta es la monta\u00f1a que tenemos que subir d\u00eda a d\u00eda, la monta\u00f1a de la santidad, la monta\u00f1a de los que se sienten Hijos y desean todos los d\u00edas hacer un esfuerzo m\u00e1s para dar pasos de humildad, que son los que m\u00e1s cuestan pero los que dan m\u00e1s alegr\u00eda. La santidad de los Hijos de Dios es la que se va recibiendo en la medida que se conf\u00eda en el amor de Dios y la que se va construyendo con los pasos diarios por amar y renunciar una y mil veces a nuestros caprichos. \u00bfAlguna vez te subiste a una monta\u00f1a? \u00bfNo te pas\u00f3 que al principio te parec\u00eda imposible, te parec\u00eda algo inalcanzable, pero en la medida que fuiste avanzando y llegaste a la meta, de golpe miraste para atr\u00e1s y no pod\u00e9s entender c\u00f3mo hiciste para subir tanto? \u00bfY algo mucho mejor, cuando lleg\u00e1s y contempl\u00e1s el paisaje, te das cuenta y te dan ganas de abrazar con el coraz\u00f3n todo lo que Dios cre\u00f3?<\/em><\/p>\n<p><em>Son pocos los que quieren subir la monta\u00f1a de la santidad, la monta\u00f1a de la felicidad que llueve como gracia cuando somos humildes, mansos, misericordiosos, pacientes, pac\u00edficos o incluso perseguidos. Hoy Jes\u00fas lo dice, \u00e9l lo sabe. No todos eligen la monta\u00f1a, muchos prefieren vivir en el llano, muchos prefieren vivir en la mediocridad, prefieren perderse la inmensidad del paisaje de la creaci\u00f3n que solo se disfruta mejor desde arriba, estando en la monta\u00f1a. \u00a1El que no quiere subir una monta\u00f1a, se lo pierde, se pierde lo m\u00e1s lindo, se pierde vivir como Hijo de Dios! \u00a1No nos perdamos semejante oportunidad! Ser Hijos de Dios y vivir as\u00ed es lo mejor que nos puede pasar. La regla de oro para los que quieren andar por la vida siendo Hijos, buscando la santidad, buscando agradar solo al Tata Dios y no a los hombres, es la de Algo del Evangelio de hoy: \u00abTodo lo que deseen que los dem\u00e1s hagan por ustedes, h\u00e1ganlo por ellos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Esa es la clave, esta es la regla que debe quedar guardada en nuestros corazones. Esta es la regla de los que queremos andar por el camino angosto, subiendo las monta\u00f1as de la vida, y no por hacernos los heroicos, sino porque es lo mejor, es el camino de la Vida. En cambio, el llano, el camino f\u00e1cil, es el camino de la mezquindad, del c\u00e1lculo, de los que quieren cumplir para estar bien con Dios y ellos mismos pero que no aman de verdad, que no se quieren esforzar, de los que no piensan en el bien de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Si ante cada situaci\u00f3n de la vida, cada decisi\u00f3n, cada mirada, cada juicio, cada obra que realizamos nos pregunt\u00e1ramos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me gustar\u00eda que me hagan o digan a m\u00ed?\u00bb, \u00bfno crees que todo ser\u00eda muy distinto? La mayor\u00eda de nuestras equivocaciones tienen que ver con esta incapacidad de preguntarnos a nosotros mismos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que nos gustar\u00eda para nosotros?\u00bb, o incluso, al contrario, por una sobrevaloraci\u00f3n de lo que nosotros consideramos que necesitamos. Nuestras reacciones ego\u00edstas tienen que ver con esto, con pensar excesivamente en nosotros y en no darnos cuenta lo que los otros realmente necesitan. Ante la posibilidad de hacerle el bien a los dem\u00e1s, deber\u00edamos preguntarnos lo contrario: \u00ab\u00bfQu\u00e9 necesita el otro? \u00bfCu\u00e1l es realmente su necesidad?\u00bb, y no tanto lo que nosotros creemos que necesitamos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQuer\u00e9s subir la monta\u00f1a de la santidad? \u00bfQuer\u00e9s andar por el camino que andan pocos pero que, en definitiva, es el m\u00e1s lindo? Vamos. Si te sum\u00e1s, ya somos dos, tres o tal vez miles. Seguro que no nos vamos a arrepentir. No tengamos miedo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y despu\u00e9s se vuelvan contra ustedes para destrozarlos. Todo lo que deseen que los dem\u00e1s hagan por ustedes, h\u00e1ganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas. 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