{"id":4356,"date":"2024-06-27T00:00:55","date_gmt":"2024-06-27T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4356"},"modified":"2024-06-26T19:11:04","modified_gmt":"2024-06-26T22:11:04","slug":"xii-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xii-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4356-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/27junio-audio-XII-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/27junio-audio-XII-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/27junio-audio-XII-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/27junio-audio-XII-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p>Muchos me dir\u00e1n en aquel d\u00eda: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or, \u00bfacaso no profetizamos en tu Nombre? \u00bfNo expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?&#8221; Entonces yo les manifestar\u00e9: &#8220;Jam\u00e1s los conoc\u00ed; ap\u00e1rtense de m\u00ed, ustedes, los que hacen el mal.&#8221;<\/p>\n<p>As\u00ed, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en pr\u00e1ctica, puede compararse a un hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumb\u00f3 porque estaba construida sobre roca.<\/p>\n<p>Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edific\u00f3 su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumb\u00f3, y su ruina fue grande.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su ense\u00f1anza, porque \u00e9l les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n de nosotros alguna vez no dud\u00f3, no tuvo miedo cuando vio que todo parece que se ven\u00eda abajo, cuando alrededor todo fue una tormenta y Jes\u00fas dorm\u00eda? Bueno, pero \u00bfqui\u00e9n de nosotros tambi\u00e9n no experiment\u00f3 la alegr\u00eda de escuchar que Jes\u00fas se levanta y con su palabra increpa el viento de este mundo, al pecado que nos atormenta y no nos deja vivir en paz? \u00bfCu\u00e1ntas veces, Se\u00f1or, tu Palabra se pronunci\u00f3 en mi interior y me calm\u00f3 y me hizo experimentar que la duda finalmente me volvi\u00f3 a abrazar a tu coraz\u00f3n? Gracias, Se\u00f1or, porque tu Palabra increpa los vientos de duda en mi coraz\u00f3n y me hacen volver a elegirte. Para eso finalmente dud\u00e9, para volver a elegirte.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Todos fuimos presos de alguna manera de nuestras propias palabras alguna vez en la vida, nuestras palabras o nos salvan o nos condenan, porque o las vivimos o las incumplimos. Cuanto m\u00e1s hablamos m\u00e1s posibilidad tenemos de caer en la incoherencia y en la incapacidad de practicar lo que decimos. Por eso el desaf\u00edo que nos propone Jes\u00fas es dejar que salga de nuestra boca lo que realmente est\u00e1 en el coraz\u00f3n, lo que realmente se vive,\u00a0 sino mientras tanto es mejor callar. M\u00e1s dif\u00edcil es esto cuanto m\u00e1s arriba se est\u00e1 o m\u00e1s responsabilidades se tiene, como nos pasa a los sacerdotes. Es dif\u00edcil hablar de lo que se debe vivir mientras uno no puede vivirlo o mientras uno siente que la lucha es continua, lo mismo puede pasarle a un padre, una madre, un maestro, un profesor, un educador o alguien que tiene un cargo sobre sus espaldas. Jes\u00fas rechaza en el fondo la hipocres\u00eda instalada, a la que le gusta la incoherencia y la doble vida. Es por eso que cuando uno no puede vivir lo que ense\u00f1a, lo mejor es callar y seguir luchando para alcanzarlo, y por otro lado, cuando uno vive lo que ense\u00f1a no hacen falta tantas palabras.<\/em><\/p>\n<p><em>Para con Dios nos pasa lo mismo. No sirve decirle \u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or\u00bb si por otro lado lo rechazamos, y rechazamos lo que nos dice o no estamos dispuestos a aceptar la dulce carga de su voluntad, porque finalmente \u00e9l nos juzgar\u00e1 por lo que hicimos, y no por lo que dijimos o pretendimos hacer. En esto todos hacemos un poco de agua, por decirlo as\u00ed, a todos nos cuesta vivir lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1a. Es por eso que la oraci\u00f3n debe orientarse m\u00e1s a pedirle la gracia de poder vivir sus ense\u00f1anzas.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, llegamos al final del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, concluye el discurso que debe entenderse como un todo y que venimos meditando de hace casi tres semanas, pero, al mismo tiempo, hoy tambi\u00e9n deber\u00edamos decidirnos a empezar a construir nuestra vida sobre estas palabras, a vivirlas, a ponerlas en pr\u00e1ctica para poder entrar as\u00ed en el Reino de los Cielos desde ahora, de eso se trata. Seguramente muchas palabras las vivimos casi naturalmente, otras nos parecieron posibles y otras tantas nos chocaron contra el coraz\u00f3n, como queriendo penetrar, pero finalmente rebotaron porque nunca las hab\u00edamos meditado o porque tocaron alguna fibra \u00edntima de nosotros que nos doli\u00f3 y las esquivamos por miedo.<\/em><\/p>\n<p><em>Podr\u00edamos preguntarnos hoy qu\u00e9 es entrar en el Reino de los Cielos, a qu\u00e9 se refiere Jes\u00fas con esta expresi\u00f3n. Se refiere a empezar desde hoy, desde ahora en este d\u00eda y todos los d\u00edas a vivir como hijos de Dios. Acordate que el Reino de los Cielos puede decirse tambi\u00e9n Reino de los hijos, Reino de Dios, o sea, reino de un padre que tiene hijos y que quiere que vivan como hermanos, obviamente Jes\u00fas se refiere tambi\u00e9n a nuestra entrada final, a lo que todos llamamos cielo cuando nos toque partir de este mundo y seamos juzgados por el amor que hayamos dado y recibido, pero el Reino de los hijos empez\u00f3 en la tierra con la llegada del Hijo, de Jes\u00fas, y empieza en tu vida y en la m\u00eda en la medida que comprendemos y vivimos todas estas palabras que venimos escuchando. Jes\u00fas nos advirti\u00f3 antes que no todos quieren seguir este camino, no todos quieren subir la monta\u00f1a, \u00bfte acord\u00e1s? Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la vida y son pocos lo que lo encuentran. Por eso el desaf\u00edo al terminar de escuchar estas palabras de Jes\u00fas es empezar a construir nuestra vida sobre la roca de lo que escuchamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Alguna vez tambi\u00e9n reflexionamos sobre el tema de la escucha, \u00bfte acord\u00e1s? En definitiva, solo escucha en serio, bien quien puede vivir lo que escucha. El que escucha y vive es sensato, el que escucha y no la vive es insensato, es tonto, no piensa, no son los que se llenan la boca hablando de Dios, habl\u00e1ndole a Dios, los que viven como hijos y los que alg\u00fan d\u00eda llegar\u00e1n a estar con \u00e9l, sino que son los que cumplen la voluntad del Padre que est\u00e1 en el cielo. Eso es lo \u00fanico que nos deber\u00eda desvelar d\u00eda a d\u00eda, hacer lo que Dios desea de nosotros, lo que Dios desea para todos. \u00bfNo es lo rezamos todos los d\u00edas en el Padrenuestro? \u00bfNo es lo que pedimos al decir que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo? \u00bfNo significa esto tambi\u00e9n la tierra de nuestros corazones? No seamos tontos, no seamos cristianos insensatos, no seamos cristianos de la boca para afuera, vivamos la voluntad de Dios manifestada en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. No hay nada peor que decir y no hacer, es mejor no decir nada. Cuando no se vive lo que se piensa, se piensa como se vive. Cuando no se vive lo que se cree, terminamos creyendo que lo que vivimos es lo mejor. Mejor es creer y callar. Mejor es vivir pensando, vivir creyendo. Dios no nos pide perfeccionismo, sino que nos pide amor, buscar continuamente su voluntad.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo. 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