{"id":4381,"date":"2024-07-02T00:00:24","date_gmt":"2024-07-02T03:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4381"},"modified":"2024-07-02T08:35:38","modified_gmt":"2024-07-02T11:35:38","slug":"xiii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4381-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/02julio-audio-XIII-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/02julio-audio-XIII-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/02julio-audio-XIII-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/02julio-audio-XIII-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca y sus disc\u00edpulos lo siguieron. De pronto se desat\u00f3 en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubr\u00edan la barca. Mientras tanto, Jes\u00fas dorm\u00eda. Acerc\u00e1ndose a \u00e9l, sus disc\u00edpulos lo despertaron, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1S\u00e1lvanos, Se\u00f1or, nos hundimos!\u00bb<\/p>\n<p>El les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tienen miedo, hombres de poca fe?\u00bb Y levant\u00e1ndose, increp\u00f3 al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.<\/p>\n<p>Los hombres se dec\u00edan entonces, llenos de admiraci\u00f3n: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfNo quisieras tener la fe de esa mujer? \u00bfLa fe de Jairo para seguir insistiendo aun cuando todo parece perdido? \u00bfNo quieras tener esa confianza total aun cuando uno est\u00e1 avergonzado como esta mujer porque estaba excluida? Igual sigui\u00f3 insistiendo y se las rebusc\u00f3 e hizo todo lo posible para que en medio de la multitud tocar\u00e1 aunque sea el manto de Jes\u00fas, los flecos, la borla del manto? \u00bfNo quisieras ser como Jairo que aun cuando una persona reconocida no tuvo verg\u00fcenza y rompiendo todo protocolo religioso se arrodill\u00f3 a los pies de Jes\u00fas para rogarle que curara a su hija enferma e incluso despu\u00e9s de enterarse que hab\u00eda muerto confi\u00f3 en las palabras de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo quisi\u00e9ramos tener esa fe! Y en contraposici\u00f3n, los disc\u00edpulos, como el domingo pasado, que de alguna manera le reclamaban a Jes\u00fas que no se hac\u00eda cargo de su mal y lo despertaban, hoy tambi\u00e9n en este Evangelio vemos que los disc\u00edpulos se interponen entre los que se acercaban a Jes\u00fas y el mismo Salvador. Se\u00f1or, ves que todo el mundo te aprieta y preguntas qui\u00e9n te ha tocado. \u00bfPor qu\u00e9?, \u00bfpor qu\u00e9 a veces somos as\u00ed, incluso dentro de la iglesia, que no dejamos o que no nos damos cuenta que hay tanta gente sufriendo que solo se conforma con tocar el fleco del manto de Jes\u00fas? Bueno, pidamos esa fe. Todos necesitamos tener esa fe para realmente experimentar la sanaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n de nuestro Salvador.<\/em><\/p>\n<p><em>Con respecto a Algo del Evangelio de hoy, me pregunto: \u00bfQui\u00e9n de nosotros no estuvo alguna vez en una tormenta? \u00bfQui\u00e9n de nosotros no experiment\u00f3 la sensaci\u00f3n de que hay tormentas que parecen que no pasan jam\u00e1s, donde todo se pone negro y el cielo da la sensaci\u00f3n de que se viene abajo? Si actualmente una tormenta nos molesta a pesar de las comodidades con las cuales, en general, todos vivimos\u2026\u00bfImaginamos lo que significaba una tormenta en esos tiempos antiguos en donde todo era m\u00e1s precario y en donde faltaban tantas cosas que para nosotros son normales y cotidianas? Realmente una tormenta era un problema, y mucho m\u00e1s estando en el mar, donde todo es incontrolable e inestable. Pero al mismo tiempo&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 linda sensaci\u00f3n experimentamos cuando las tormentas paran y todo empieza a aclararse, cuando las nubes empiezan a correrse y dejan ver el sol! \u00bfQui\u00e9n de nosotros no escuch\u00f3 el famoso dicho \u00absiempre que llovi\u00f3 par\u00f3\u00bb? Las tormentas molestan, pero pasan, no son eternas. La oscuridad no es muy agradable, pero pasa, siempre amanece, siempre vuelve a salir el sol. Es bueno y necesario que utilicemos esta analog\u00eda, esta imagen que nos regala la Palabra de Dios de hoy, para pensarlo en nuestra vida de fe, en nuestra vida espiritual, que muchas veces pasa por tormentas duras y duraderas, tormentas dif\u00edciles en donde todo se pone negro, en donde parece que a Jes\u00fas no le importa porque est\u00e1 dormido.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas viajando con nosotros tambi\u00e9n a veces se duerme, pero jam\u00e1s est\u00e1 ausente. Hoy da la sensaci\u00f3n que Jes\u00fas quiere ense\u00f1arles algo a sus amigos y a nosotros, a trav\u00e9s de la experiencia de una tormenta en el mar, porque la vida tambi\u00e9n tiene mucho de esto, son inevitables, aunque no nos gusten. \u00bfNo ser\u00e1 que el Maestro a veces \u00abse duerme\u00bb para que de nuestro coraz\u00f3n salga el deseo de despertarlo, o m\u00e1s bien para despertarnos a nosotros? \u00bfNo ser\u00e1 que Jes\u00fas deja que vengan las tormentas de la vida para que no nos olvidemos que \u00c9l es el due\u00f1o de la historia, de la creaci\u00f3n, de la Iglesia, de nuestra vida y que \u00absin \u00c9l nada podemos hacer\u00bb? \u00bfNo ser\u00e1 que a veces es necesario experimentar que nos hundimos para que recordemos que somos fr\u00e1giles, necesitados y que cuando nos olvidamos de esto nos hundimos? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos miedo porque somos hombres y mujeres de poca fe, como los disc\u00edpulos? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos poca fe porque nos creemos que somos los capitanes de nuestra vida, que es el barco? \u00bfNo ser\u00e1 que muchas veces solo nos acordamos de \u00c9l en medio de las tormentas? Si andamos en medio de una tormenta de la vida, en medio de la oscuridad, pensando que Jes\u00fas no est\u00e1, que todo es una mentira, que en realidad \u00c9l no se hizo cargo de nuestros problemas, que se durmi\u00f3 cuando m\u00e1s lo necesit\u00e1bamos, alcemos nuestro grito al cielo. Gritemos y vayamos a despertar a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque \u00c9l no lo necesite, lo necesitamos nosotros. Vos y yo tenemos que aprender a pedir ayuda y no esperar a que el barco se empiece a hundir para que los dem\u00e1s sepan lo que nos pasa. La vida es linda, pero dif\u00edcil, hay tormentas. No es de poco hombre o mujer gritarle a Jes\u00fas que nos salve, \u00abSe\u00f1or s\u00e1lvanos que nos hundimos\u00bb, es de fuertes. Es fuerte el que se reconoce d\u00e9bil y es verdaderamente d\u00e9bil, el que jam\u00e1s se reconoce d\u00e9bil. Si todav\u00eda no pasaste por tormentas, no te olvides de esta escena cuando te toque vivirlas. En tiempos de tormentas se aconseja no tomar decisiones, no cambiar lo decidido. El tiempo de tormenta es tiempo de crecimiento, tiempo de prueba, pero es tiempo de fe, de confiar, de saber que tarde o temprano todo pasar\u00e1, y aparecer\u00e1 Jes\u00fas para calmar las aguas que nos atemorizan.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca y sus disc\u00edpulos lo siguieron. De pronto se desat\u00f3 en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubr\u00edan la barca. Mientras tanto, Jes\u00fas dorm\u00eda. 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