{"id":4416,"date":"2024-07-07T00:00:35","date_gmt":"2024-07-07T03:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4416"},"modified":"2024-07-06T10:04:00","modified_gmt":"2024-07-06T13:04:00","slug":"xiv-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiv-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XIV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4416-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/07julio-audio-XIV-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/07julio-audio-XIV-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/07julio-audio-XIV-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/07julio-audio-XIV-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed y se dirigi\u00f3 a su pueblo, seguido de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, comenz\u00f3 a ense\u00f1ar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y dec\u00eda: &#8220;\u00bfDe d\u00f3nde saca todo esto? \u00bfQu\u00e9 sabidur\u00eda es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos?<\/p>\n<p>\u00bfNo es acaso el carpintero, el hijo de Mar\u00eda, hermano de Santiago, de Jos\u00e9, de Judas y de Sim\u00f3n? \u00bfY sus hermanas no viven aqu\u00ed entre nosotros?&#8221;. Y Jes\u00fas era para ellos un motivo de tropiezo.<\/p>\n<p>Por eso les dijo: &#8220;Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa&#8221;.<\/p>\n<p>Y no pudo hacer all\u00ed ning\u00fan milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponi\u00e9ndoles las manos.<\/p>\n<p>Y \u00e9l se asombraba de su falta de fe. Jes\u00fas recorr\u00eda las poblaciones de los alrededores, ense\u00f1ando a la gente.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este domingo, al contemplar esta escena en la que el mismo Jes\u00fas fue rechazado en su propia tierra, por su propia familia, aun cuando hab\u00eda hecho milagros \u2013cosa que nos puede sorprender\u2013, me parece una buena oportunidad para que vos y yo, cada cristiano, cada disc\u00edpulo, los que creemos, reconozcamos con humildad que la fe tiene en s\u00ed misma una gran dificultad, aunque parezca duro decirlo. Podr\u00edamos preguntarnos entonces qu\u00e9 significa tener fe o decir, por lo menos, que la tenemos. A veces simplificamos mucho la cuesti\u00f3n de la fe, decir que tenemos fe, porque estamos acostumbrados a vivirlo y a expresarlo. Aseguramos tener fe sin ahondar muchas veces en lo que significa, lo que implica, o incluso podemos no entender a aquellos que dicen no tener fe, y decir ante ciertas situaciones: \u00bfC\u00f3mo no pueden creer? \u00bfC\u00f3mo puede ser que aun viendo milagros algunos todav\u00eda no puedan creer? \u00bfC\u00f3mo es posible que tanta gente que dec\u00eda incluso tener fe, cercanos nuestros, ahora ya no la tengan o la hayan perdido? \u00bfC\u00f3mo es posible que haya tantos cristianos que habiendo estado en la Iglesia ahora no la quieran, la rechazan, son indiferentes, o incluso la desprecian o la odian?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Como creyentes, y creyentes que pensamos porque usamos la inteligencia que Dios nos dio, tenemos que reconocer que nuestra fe, este don tan grande, esencialmente tiene una gran dificultad. No es f\u00e1cil confiar en lo que no vemos o, dicho de otro modo, confiar que por medio de lo que vemos, de lo poco que podemos ver, se nos puede manifestar lo que no vemos, lo invisible, lo espiritual, la presencia divina. Si no reconocemos esta verdad, estamos simplificando mucho la fe y, en el fondo, estamos menospreciando un don que es de Dios. Creer y responderle a Dios es un don que recibimos. La posibilidad de creer en alguien que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que vemos; la posibilidad de creer que en la sencillez de las cosas cotidianas podemos escuchar o encontrar a Dios, nuestro Padre; la posibilidad de creer que esa persona que camin\u00f3 por Galilea hace dos mil a\u00f1os, ese hombre llamado Jes\u00fas, era al mismo tiempo Dios que vino a estar presente entre nosotros; es un don, y no podemos olvidarlo. Es por eso que a muchos les cuesta creer. A vos y a m\u00ed nos cuesta creer, tenemos momentos, porque no se llega a la fe por evidencias o certezas cient\u00edficas, aunque haya momentos que nos pueden ayudar el razonar y el pensar, porque lo humano se puede transformar finalmente en obst\u00e1culo para lo divino, para aquel que no tiene fe o la tiene debilitada.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas vino a ense\u00f1arnos con su propia vida que Dios eligi\u00f3 un modo muy sencillo de hacerse presente en este mundo y lo sigue haciendo por medio de la Iglesia, a trav\u00e9s de cada ser humano, especialmente de aquellos que se abren a su gracia y amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy dice que \u00abJes\u00fas no pudo hacer ning\u00fan milagro all\u00ed\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 no pudo, si \u00e9l podr\u00eda haberlo hecho igual, a pesar de todo? Si \u00e9l hubiese querido, los hubiese realizado a los milagros. \u00bfSabes por qu\u00e9 no pudo? No pudo porque no hab\u00eda fe, as\u00ed dice la Palabra: \u00abSe asombraba de su falta de fe\u00bb. No vale la pena hacer milagros cuando no hay fe, porque Jes\u00fas no hac\u00eda milagros para despertar la fe \u2013aunque te parezca raro\u2013, para que crean, no era un milagrero, para que lo miren a \u00e9l, sino que en realidad solo ve\u00edan los milagros aquellos que ya ten\u00edan en su coraz\u00f3n la semilla, de alg\u00fan modo, de la fe, aquellos que se abr\u00edan a la confianza en \u00e9l. La ecuaci\u00f3n es muy distinta, es al rev\u00e9s de lo que generalmente pensamos. Necesitamos tener fe para ver los milagros, necesitamos fe para darnos cuenta que Dios est\u00e1 presente, y no milagros para tener fe, aunque a veces podr\u00eda pasar que nos afirman la fe los milagros. Por eso lo m\u00e1s grande que podemos pedir en la vida es la fe, no milagros. Si tenemos fe, veremos milagros continuamente en lo sencillo de cada d\u00eda, porque los milagros no son solamente las cosas extraordinarias que pueden pasar, sino aquellos que son cotidianos y ocultos.<\/em><\/p>\n<p><em>El milagro de poder despertar, levantarnos y ver todo lo que Dios Padre nos regala; nuestra familia, nuestros hijos, nuestros seres queridos; el milagro de haber recibido tantos dones espirituales y materiales, que nos hacen posible estar ahora escuchando la Palabra de Dios, por ejemplo.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy podemos pedir fe para ser un poco m\u00e1s felices, antes que cosas; fe para ver todo lo que Dios hace en cada instante, por vos y por m\u00ed, eso tambi\u00e9n es creer. Miremos nuestra vida, el mundo en el que vivimos, podr\u00edamos ver milagros siempre y ser mucho m\u00e1s felices de lo que somos, ver que vale la pena creer y hace tanto bien.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy, en este domingo, pidamos fe, para que no se transforme en motivo de tropiezo la fe, los errores humanos que hay en la Iglesia, los tuyos y los m\u00edos, los pecados de nosotros los sacerdotes, de los laicos, porque nuestros pecados son un obst\u00e1culo para que otros crean\u00a0 y por eso tenemos que evitarlos, para evitar que otros dejen de creer; sin embargo, no siempre es culpa nuestra, sino que tiene que ver con esta actitud propia de la fe, esto de tener que confiar, que por medio de lo humano conocemos lo divino.<\/em><\/p>\n<p><em>Pidamos fe para ser cada d\u00eda m\u00e1s felices, amando y dej\u00e1ndonos amar, para descubrir m\u00e1s y m\u00e1s milagros a nuestro alrededor. Pidamos fe para los que no creen y se burlan de nosotros. Pidamos por los que dejaron de creer por culpa de nosotros, los miembros de la iglesia. Pidamos para que los que no conf\u00edan en nosotros, porque somos demasiados \u00abhumanos\u00bb, empiecen a confiar, como le pas\u00f3 a Jes\u00fas. Pidamos fe para seguir aprendiendo que Jes\u00fas es mucho m\u00e1s accesible de lo que pensamos y que nos habla por medio de los nuestros, y no de cosas muy lejanas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed y se dirigi\u00f3 a su pueblo, seguido de sus disc\u00edpulos. 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