{"id":4437,"date":"2024-07-11T00:00:57","date_gmt":"2024-07-11T03:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4437"},"modified":"2024-07-10T19:48:52","modified_gmt":"2024-07-10T22:48:52","slug":"xiv-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xiv-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XIV Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4437-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/11julio-audio-XIV-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/11julio-audio-XIV-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/11julio-audio-XIV-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/11julio-audio-XIV-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p>Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente. No lleven encima oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos t\u00fanicas, ni calzado, ni bast\u00f3n; porque el que trabaja merece su sustento.<\/p>\n<p>Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. Al entrar en la casa, sal\u00fadenla invocando la paz sobre ella. Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.<\/p>\n<p>Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. Les aseguro que, en el d\u00eda del Juicio, Sodoma y Gomorra ser\u00e1n tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es lindo ser profetas, es lindo haber recibido la posibilidad de hablar en nombre de Dios, hablar por \u00c9l, prestarle nuestro coraz\u00f3n y nuestros labios para que, de alguna manera, \u00ab\u00c9l haga de las suyas\u00bb; es algo muy grande, te sorprender\u00e1, pero es as\u00ed. Seguramente habr\u00e1s experimentado muchas veces que de tu boca salieron palabras que nunca imaginaste, palabras que produjeron cambios profundos en los otros, palabras que no eran en s\u00ed dif\u00edciles, pero que las dijiste en el momento oportuno, de la manera justa. Para ser profeta no es necesario ser te\u00f3logo, sacerdote o consagrado, sino que basta con ser d\u00f3cil a la Palabra de Dios. Vos pod\u00e9s ser profeta, \u00bfsab\u00edas? No te olvides que lo somos por el bautismo que recibimos y que tantas veces olvidamos. Un ni\u00f1o puede ser un gran profeta, con su mera presencia. \u00bfTe acord\u00e1s cuando Juan el Bautista reconoci\u00f3 a Jes\u00fas desde el vientre de su madre saltando de alegr\u00eda? Bueno, antes de nacer ya era un profeta en el vientre. \u00bfTe acord\u00e1s de los ni\u00f1os inocentes asesinados por Herodes? Bueno, fueron profetas sin haber hablado. Se es profeta con toda la vida, con la presencia, si dejamos que la gracia de Dios haga su obra en nosotros. Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 los profetas siempre fueron rechazados en la historia de la salvaci\u00f3n o, por lo menos, cuando dijeron cosas inc\u00f3modas? \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas fue rechazado en su propia familia, en su pueblo, en su lugar? \u00bfPor qu\u00e9 vos y yo no siempre somos profetas en nuestra tierra, en nuestra casa, en nuestra familia? Esto es algo que el Evangelio del domingo, que venimos reflexionando, nos lo dejaba bien en claro: \u00abUn profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa\u00bb. El desprecio al profeta tiene que ver con muchas cuestiones, pero fundamentalmente una de las razones es muy b\u00e1sica, es muy humana, pero que, al mismo tiempo, tiene que ver con algo que \u2013podr\u00edamos llamar\u2013 es intr\u00ednseco a la fe, con algo que no se puede evitar, es parte de la fe.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que ser muy humilde para aceptar que alguien de los nuestros, alguien que conocemos nos pueda decir algo que nos invite a cambiar, a reflexionar. Cuando las cosas que dice son lindas y agradables a los o\u00eddos, es f\u00e1cil, por supuesto. Cuando lo que nos dice nos revela algo escondido, algo que debemos cambiar, la situaci\u00f3n no es tan sencilla y, adem\u00e1s, tendemos a no asumir esas palabras sabiendo que me las dice tambi\u00e9n a m\u00ed y que el que me las dice es d\u00e9bil como yo, como vos. La fe se basa justamente en esta verdad, en que por medio de la humanidad, de la debilidad, de la creaci\u00f3n, de las palabras y actitudes de otro como yo, Dios me puede decir algo. \u00a1Qu\u00e9 misterio! Dios puede invitarme a confiar y a cambiar de vida, con todo lo que eso implica. Es f\u00e1cil creerle a Dios cuando no hay nadie que me pueda decir algo distinto a lo que pienso o cuando solo me quedo con las cosas que me gustan de \u00c9l. Sin embargo, es muy dif\u00edcil aceptar que Dios pueda decirme algo que me muestre mi error, mi debilidad, mi pecado y por eso muchas veces pasa a trav\u00e9s de otros, que se transforman en profetas para m\u00ed. Es por eso que a veces rechazamos a los profetas de Dios, y nosotros somos tambi\u00e9n rechazados por otros.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy Jes\u00fas nos dice algo muy lindo: \u00abDen gratuitamente porque han recibido gratuitamente\u00bb. Si recibiste gratuitamente el don de la fe, el don de creer en \u00c9l y creyendo pod\u00e9s mirar y vivir las cosas y la vida de otra manera, recibiste no solo el don de la fe, tambi\u00e9n sino a tu familia, tus bienes, tantas cosas en tu vida que te ayudaron a ser lo que sos. Y por eso tenemos que dar gratuitamente. Por eso el que se siente ap\u00f3stol y agradecido; el que se siente ap\u00f3stol, pero no por ser especial y distinto a los dem\u00e1s y como por algo que consigui\u00f3 por sus propios medios; el que se siente ap\u00f3stol es un hombre finalmente por eso agradecido, es un hombre generoso o una mujer generosa. Por eso para evangelizar, no es necesario llevar nada material, porque lo mejor se lleva dentro, lo mejor est\u00e1 en el coraz\u00f3n, y eso no necesita cargamento.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 triste cuando en la Iglesia opacamos la evangelizaci\u00f3n dando cosas o pensando que los medios para evangelizar son lo principal, pensando que por el regalo a veces abriremos los corazones y transformando la evangelizaci\u00f3n finalmente en una transacci\u00f3n!<\/em><\/p>\n<p><em>La evangelizaci\u00f3n se da por generosidad, por derrame, no por obligaci\u00f3n. No vamos a predicar y a llevar el Evangelio a los dem\u00e1s en nuestro trabajo, en nuestra familia, en la parroquia, en la comunidad, en el grupo, por una obligaci\u00f3n moral, solo por un mandato de Jes\u00fas impuesto de afuera, sino porque nos reconocemos gratificados, nos reconocemos agraciados por \u00c9l. Somos profetas, nos damos cuenta de que \u00c9l nos mira y que somos amados por \u00c9l, por el Padre y eso hace que de golpe, por decirlo as\u00ed, desborde nuestro coraz\u00f3n de alegr\u00eda y tengamos ganas de dec\u00edrselo a los dem\u00e1s, de decirle esto: \u00abMir\u00e1, yo recib\u00ed esto y como lo recib\u00ed, te lo quiero dar tambi\u00e9n. Tengo para darte a Jes\u00fas que es lo mejor que me dio la vida\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo que es sentirse ap\u00f3stol, profeta, agraciado, elegido!, porque \u00ab\u00c9l nos am\u00f3 primero\u00bb, y por eso tenemos ganas de mirar a los dem\u00e1s a los ojos y decirles: \u00abEsto tengo para darte. No tengo oro ni plata, pero tengo a Jes\u00fas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Que hoy sea un d\u00eda en el que demos gratuitamente tantas cosas recibidas gratuitamente! Para un profeta, nada de lo que tiene es estrictamente suyo. Jes\u00fas nos env\u00eda sin nada, nos env\u00eda a la \u00abcasa\u00bb, a los corazones de las personas, para que ah\u00ed podamos volcar todo lo nuestro, todo lo mejor que recibimos y tenemos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles: Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente. 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