{"id":4467,"date":"2024-07-17T00:00:13","date_gmt":"2024-07-17T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4467"},"modified":"2024-07-16T09:42:51","modified_gmt":"2024-07-16T12:42:51","slug":"xv-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XV Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4467-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/17julio-audio-XV-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/17julio-audio-XV-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/17julio-audio-XV-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/17julio-audio-XV-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo:<\/p>\n<p>\u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido.<\/p>\n<p>Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, as\u00ed como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Seg\u00fan el Evangelio del domingo, Jes\u00fas envi\u00f3 a sus disc\u00edpulos de dos en dos. Todo un s\u00edmbolo, no es simplemente un modo de decir, no es una an\u00e9cdota m\u00e1s. Siempre intento recordarte que, de los textos de la Palabra de Dios, no solo hay que prestar atenci\u00f3n a lo que dice concretamente Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n al modo en el que lo dice. Lo mismo podr\u00edamos decir con respecto al env\u00edo de sus disc\u00edpulos; en este caso, no solo nos importa que Jes\u00fas los env\u00eda a predicar, a exorcizar, a sanar, o sea, al qu\u00e9 van a hacer, sino que es igual de importante el modo como los env\u00eda (de dos en dos, o sea, nunca solos). Lo fundamental no es si van de a dos o de a tres o de a cientos, sino que nunca de a uno.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 es evangelizar, en definitiva? Anunciar la Buena Noticia. \u00bfCu\u00e1l Buena Noticia? Que Jes\u00fas vive entre nosotros y que trajo a la tierra el Reino de Dios, a nuestras vidas. Entonces, \u00bfser\u00eda posible hablar de un Dios de amor, que es amor presente entre nosotros, sin alguien a quien amar, sin mostrar ese amor? Imposible. Jes\u00fas no los envi\u00f3 de dos en dos por una cuesti\u00f3n de seguridad, para que se cuiden entre ellos, para que no anden solos por ese tiempo, sino por una cuesti\u00f3n de amor. Incluso \u00e9l jam\u00e1s predic\u00f3 solo, jam\u00e1s habl\u00f3 de su Padre solo, aunque tuvo momentos de soledad para con \u00e9l mismo, para escucharlo y amar m\u00e1s a su Padre (pero ese es otro tema). \u00abNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u00bb, dice el G\u00e9nesis. Bueno, de alguna manera podremos decir \u00abno es bueno que un disc\u00edpulo ande solo\u00bb, no se es verdadero disc\u00edpulo sin un otro, sin un hermano a quien acompa\u00f1ar, sin un hermano que acompa\u00f1e al otro, sin una comunidad para amar, sin la referencia y compa\u00f1\u00eda de un hermano que nos ayude a mostrar la esencia del mensaje, que es el amor, como ya dije. Cuando en la evangelizaci\u00f3n olvidamos este detalle, que en realidad no es un detalle pero es esencial, sin darnos cuenta nos transformamos en transmisores de un mensaje vac\u00edo y sin fuerza, porque no tiene amor, no tiene contenido. Cuando en la Iglesia no nos comportamos como hermanos y los dem\u00e1s nos ven casi como \u00abadversarios\u00bb, por m\u00e1s cosas lindas que digamos, no podemos convertir a nadie, no podemos llevar el mensaje, porque nosotros todav\u00eda, en realidad, no estamos convertidos. Pero, bueno, vamos a Algo del Evangelio de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Antes que nada, Jes\u00fas alaba al Padre, se enorgullece, se emociona ante la actitud de Dios Padre que elige este modo de revelarse, elige este modo de mostrarse a los hombre, o sea, elige abrir su coraz\u00f3n solamente a aquellos que son peque\u00f1os, que tienen la actitud de los \u00abpeque\u00f1os\u00bb, de los sencillos, de los humildes o, podr\u00edamos decirlo al rev\u00e9s, que Dios se deja ver por aquellos que tienen un coraz\u00f3n humilde o que solo los humildes pueden reconocer a Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>La actitud evang\u00e9lica que busca Jes\u00fas siempre, en muchos pasajes de la Palabra de Dios, hace referencia a este modo de ser. Porque Jes\u00fas es siempre el primer peque\u00f1o, es el primero que no hace alarde de lo que es, sino que se hace peque\u00f1o, y como se hace peque\u00f1o, el Padre, su Padre, le da todo, le da todo su amor, le abre su coraz\u00f3n de par en par y, al abrirle todo su coraz\u00f3n, se deja conocer por \u00e9l. Por eso el Hijo conoce al Padre y el Padre conoce al Hijo, porque tambi\u00e9n el Hijo le abre su coraz\u00f3n. Esa relaci\u00f3n de amor plena y perfecta entre el Padre y el Hijo es la que Jes\u00fas quiere que tambi\u00e9n podamos llegar a tener nosotros un d\u00eda para con \u00e9l. Ese es el fin de nuestra vida: conocer alg\u00fan d\u00eda al Padre, conocerlo cada d\u00eda m\u00e1s, como el Padre nos conoce. As\u00ed lo dec\u00eda maravillosamente san Agust\u00edn en sus \u00abConfesiones\u00bb: \u00abCon\u00f3zcate a ti conocedor m\u00edo, con\u00f3zcate a ti como soy conocido por ti\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El Padre nos conoce profunda y perfectamente y su deseo es que alg\u00fan d\u00eda podamos conocerlo plenamente, como dice san Juan: \u00abAlg\u00fan d\u00eda lo veremos tal cual es, somos hijos y a\u00fan no somos lo que seremos; alg\u00fan d\u00eda podremos conocerlo tal cual es\u00bb. Esa es la actitud que tenemos que pedirle hoy al Se\u00f1or: poder alabar a nuestro Padre por su bondad para con cada uno de los hombres, por su bondad para con nosotros, que se nos dio a conocer, pero al mismo tiempo darnos cuenta que nos falta much\u00edsimo. Porque podemos tener algo de estos sabios y prudentes de este mundo, tenemos una parte de nuestro coraz\u00f3n que, de alguna manera, \u00abse la cree\u00bb, tenemos una parte de nosotros que todav\u00eda no deja entrar la gracia, tenemos una parte de nosotros que siempre tiene una respuesta para todo, que no quiere escuchar a los dem\u00e1s, que quiere escuchar de Dios lo que uno quiere escuchar y no lo que Dios quiere decirnos. Tenemos una parte de nosotros que es d\u00e9bil y se cree un poco omnipotente.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios no se puede revelar al que es \u00absabio y prudente\u00bb, seg\u00fan el pensamiento del mundo; no porque no quiera o porque no pueda, sino porque en realidad no puede darse a quien cree que no tiene nada para recibir. \u00abSeg\u00fan el mundo\u00bb me refiero a aquellos que creen que la sabidur\u00eda es \u00absaber cosas\u00bb, tener una acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n, ser como el Google, que ponemos lo que necesitamos y nos lo dice en el momento. \u00a1No!, esos no son los sabios seg\u00fan el Evangelio, sino que el sabio es el que siempre est\u00e1 abierto a m\u00e1s, el que siempre se reconoce que todo no lo sabe y que acepta que el saber no pasa por ser certero y emitir juicios infalibles para todos; sino al contrario, que tiene que ver con aprender a escuchar y darnos cuenta de que la verdad es algo que vamos descubriendo a lo largo de nuestra vida y que nunca terminamos de aprender completamente, de amar; sino que la verdad es algo que siempre tenemos que estar abiertos a recibirla y estar dispuestos a seguir creciendo.<\/em><\/p>\n<p><em>Pid\u00e1mosle al Se\u00f1or esa gracia de ser peque\u00f1os, sencillos, y que esa parte de nosotros que es un poco \u00absabia y prudente\u00bb, seg\u00fan el pensamiento del mundo, se vaya sanando y purificando.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. 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