{"id":4472,"date":"2024-07-18T00:00:25","date_gmt":"2024-07-18T03:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4472"},"modified":"2024-07-16T09:46:31","modified_gmt":"2024-07-16T12:46:31","slug":"xv-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XV Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4472-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/18julio-audio-XV-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/18julio-audio-XV-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/18julio-audio-XV-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/18julio-audio-XV-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo:<\/p>\n<p>Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dice, de alguna manera, la tradici\u00f3n de la Iglesia que en los comienzos del cristianismo los paganos dec\u00edan con admiraci\u00f3n sobre los cristianos: \u00abMiren como se aman\u00bb, incluso el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles dice algo similar: \u00abTodos los creyentes se manten\u00edan unidos\u00bb. Esto no es la expresi\u00f3n de una utop\u00eda o solo de un ideal a alcanzar, sino de una realidad que es posible vivir, que se vivi\u00f3 y que se vive en muchas comunidades cristianas. Vos y yo seremos disc\u00edpulos verdaderos si los dem\u00e1s pueden decir de nosotros, y de nuestras comunidades: \u00abMiren como se aman, se aman de una manera especial, ah\u00ed hay algo distinto\u00bb. Esto deber\u00eda ser nuestro distintivo, nuestro sello, porque si no amamos como nos ama Jes\u00fas, si no nos amamos como nos ama Jes\u00fas, de nada sirve que hablemos de \u00e9l. Los que no creen en el amor solo van a creer si nos amamos, no si hablamos del amor con palabras lindas, porque como dice san Ignacio: \u00abEl amor debe ponerse m\u00e1s en las obras que en las palabras\u00bb. \u00a1Cu\u00e1ntas desilusiones en nuestras comunidades por no vivir esto tan b\u00e1sico y elemental del Evangelio, lo que se nos pide! \u00a1Cu\u00e1ntas personas se alejaron de la Iglesia, instituci\u00f3n, porque no supimos amarlos y amarnos entre nosotros! \u00a1Cu\u00e1ntas veces perdemos el tiempo en mil estrategias pastorales de evangelizaci\u00f3n y no somos capaces de vivir lo m\u00e1s esencial que Jes\u00fas nos pidi\u00f3!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl plan pastoral, dec\u00eda san Juan Pablo II, del tercer milenio debe ser la santidad, o sea, buscar eso, buscar amarnos como nos ama Jes\u00fas\u00bb. \u00abPor eso Jes\u00fas les orden\u00f3 que no llevaran para el camino, seg\u00fan el Evangelio del domingo \u2013\u00bfte acord\u00e1s?\u2013, m\u00e1s que un bast\u00f3n; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos t\u00fanicas\u00bb, porque no hace falta cosas materiales para amar, solo es necesario el coraz\u00f3n. Eso dec\u00eda el domingo, dije reci\u00e9n, que para llevar su amor, no hace falta muchas cosas, sino el deseo de amar y ser amado, el deseo de mostrar con la propia vida que todos fuimos creados para asemejarnos a \u00e9l. Este deber\u00eda ser nuestro mayor anhelo en una comunidad cristiana, no buscar tener m\u00e1s de lo que tenemos por ambici\u00f3n, no buscar m\u00e1s de lo que necesitamos y, fundamentalmente, andar de dos en dos amando y reflejando el amor de Jes\u00fas, el buen olor de Jes\u00fas para todos lados.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy podemos detenernos en tres momentos de Algo del Evangelio, de este Evangelio tan cortito, tan lindo, pero tan sustancioso; no importa que sea corto, acord\u00e9monos que \u00abuna palabra del Se\u00f1or bastar\u00e1 para sanarnos\u00bb. Con solo escuchar una palabra que el Se\u00f1or nos quiera decir, \u00e9l puede tocar nuestro coraz\u00f3n y ayudarnos a caminar en este d\u00eda y durante toda la vida, como me dec\u00eda un amigo cuando estaba enfermo. \u00ab\u00c1nimo, padre. Cuando yo estuve enfermo, levant\u00e9 la mirada al cielo y me acuerdo de esto y digo \u201cuna palabra bastar\u00e1 para sanarme\u201d, y me animo\u00bb, me dec\u00eda. Y a m\u00ed me anim\u00f3. Me anim\u00f3 escuchar la fe de este gran amigo que tiene tanto fervor en el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, Jes\u00fas dice entonces que vayamos a \u00e9l: \u00abVengan a m\u00ed\u00bb. \u00c9l nos invita a ir a \u00e9l. Nos invita a darnos cuenta que, de alguna manera, todos tenemos o tendremos alguna vez aflicciones y agobios. Por eso, para ir a \u00e9l, hay que sentirse de alg\u00fan modo necesitado, sentirse con alguna aflicci\u00f3n, agobio. No es que tenemos que \u00abbuscar\u00bb sufrir, obviamente, pero s\u00ed debemos darnos cuenta que todos de alguna manera sufrimos, de alg\u00fan modo escondido incluso, y que no nos damos cuenta. Lo que pasa es que la vida de hoy parece que nos tapa todo, vivimos anestesiados, llenos de analg\u00e9sicos espirituales que hacen que no nos demos cuenta, o pseudoespirituales, pero que en el fondo siempre nos falta algo. \u00bfQu\u00e9 persona puede decir que en alg\u00fan momento de su vida no tiene alguna aflicci\u00f3n, alg\u00fan agobio? Por ah\u00ed vos est\u00e1s sufriendo en este momento, en alg\u00fan sentido, tal vez la p\u00e9rdida de alg\u00fan ser querido, est\u00e1s sufriendo tus propias debilidades, tus pecados, el agobio de tu trabajo, de tu estudio, de tu incapacidad de hacer lo que quisieras o te cuestan much\u00edsimo las cosas. Bueno, and\u00e1 a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nos est\u00e1 diciendo: \u00abVen\u00ed, ven\u00ed a m\u00ed que yo te voy a aliviar\u00bb, y ese ir a Jes\u00fas es buscarlo en su Palabra, en esto que estamos haciendo al escuchar cada d\u00eda su Palabra. Es buscar tambi\u00e9n la Eucarist\u00eda fundamentalmente, buscarlo en la oraci\u00f3n, en alguien que nos escuche y que sea instrumento de su amor. Es buscarlo en los m\u00e1s pobres, es servir, es en donde se revela especialmente su amor. Ir a Jes\u00fas, ir a Jes\u00fas; eso es lo que tenemos que hacer hoy, que nos tiene que quedar hoy en el coraz\u00f3n. \u00abVengan a m\u00ed que yo los aliviar\u00e9\u00bb, nos dice.<\/em><\/p>\n<p><em>El segundo momento a considerar es que el Se\u00f1or nos invita a \u00abaprender\u00bb de \u00e9l: \u00abAprendan de m\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb; \u00abpaciente y humilde de coraz\u00f3n\u00bb, dicen otras traducciones. Esa es la gran virtud que el Se\u00f1or nos invita a imitar del Evangelio: aprender de su humildad, aprender de la humildad que nos impide creernos que podemos dominarlo todo y podemos controlarlo todo. Eso nos alivia: soltar, saber que no somos omnipotentes, aprender de su paciencia que nos ayuda a no enojarnos continuamente contra la realidad que se pone dura y dif\u00edcil. Eso nos alivia y hace que no nos aflijamos tanto. La paciencia y la humildad son las virtudes que nos ayudan a encontrar alivio a nuestras angustias y ansiedades. Busquemos el alivio de nuestro buen Jes\u00fas, pero el alivio que tambi\u00e9n implica que nosotros hagamos algo. Yo tengo que hacer algo, no puedo esperar que el alivio venga de arriba \u00fanicamente, simb\u00f3licamente, sino que tengo que ser paciente y humilde de coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Porque \u2014y ah\u00ed viene el tercer punto\u2014 \u00absu yugo es suave y su carga liviana\u00bb. \u00c9l nos propone no agobiarnos con m\u00e1s problemas o cargas que tenemos que llevar, sino al contrario, nos propone una carga distinta, no la carga que nosotros mismos nos inventamos, esa carga que nos pesa porque somos nosotros los que armamos y proyectamos nuestra vida, calcul\u00e1ndolo todo, porque somos el centro de nuestras propias vidas; sino la carga que propone \u00e9l, que en definitiva es la carga de la paciencia y de la humildad, la del amor. Ser paciente y humilde es un yugo, es algo que tenemos que cargar sobre nosotros y hacer un esfuerzo cada d\u00eda para ser pacientes y humildes; pero, al mismo tiempo, es lo que nos da el alivio buscado. Nos da la paz, porque solo el paciente y humilde tiene paz. Esta es la paradoja, las dos caras de la misma moneda de esta invitaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno&#8230;Dios quiera, Dios Padre quiera, y quiere seguramente, que este d\u00eda podamos sentirnos aliviados de nuestros agobios y sufrimientos, yendo a su Hijo Jes\u00fas, busc\u00e1ndolo solo a \u00e9l.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo: Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana. 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