{"id":4489,"date":"2024-07-21T00:00:10","date_gmt":"2024-07-21T03:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4489"},"modified":"2024-07-18T11:10:54","modified_gmt":"2024-07-18T14:10:54","slug":"xvi-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvi-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XVI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4489-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/21julio-audio-XVI-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/21julio-audio-XVI-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/21julio-audio-XVI-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/21julio-audio-XVI-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al regresar de su misi\u00f3n, los Ap\u00f3stoles se reunieron con Jes\u00fas y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado.<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo: \u00abVengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco\u00bb. Porque era tanta la gente que iba y ven\u00eda, que no ten\u00edan tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.<\/p>\n<p>Al desembarcar, Jes\u00fas vio una gran muchedumbre y se compadeci\u00f3 de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo ense\u00f1\u00e1ndoles largo rato.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 lindo domingo para empezar escuchando la Palabra de Dios, para empezar a escuchar c\u00f3mo es que hoy Dios Padre nos quiere hacer empapar, o empapar el coraz\u00f3n, mejor dicho, con su amor, con sus palabras, con sus ense\u00f1anzas, con el amor de su Hijo, que se derrama sobre nosotros por medio del Esp\u00edritu Santo que se nos ha dado. Por eso, dispong\u00e1monos para que hoy, que seguramente vas a estar en familia, Dios lo quiera as\u00ed. Espero que puedas tambi\u00e9n participar de la misa, para escuchar y recibir al Se\u00f1or en su Cuerpo y en su Sangre, y por eso ser\u00eda bueno que nos preparemos pensando en que la misa de alg\u00fan modo es como este pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar, de Algo del Evangelio de hoy, en las que hay varios momentos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El primero es que cuando los ap\u00f3stoles vuelven de la misi\u00f3n que Jes\u00fas les hab\u00eda encomendado \u2013\u00bfte acord\u00e1s el domingo pasado?\u2013 y vuelven con ganas de contarle todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado, no dice el Evangelio que vuelven para contar el \u00e9xito que tuvieron, toda la gente que se convirti\u00f3 gracias a ellos, todos los que los escucharon. No. Dice que quer\u00edan decir \u00abtodo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado\u00bb, no hablan tanto de los frutos hacia afuera, sino de lo que ellos pudieron hacer, o sea, los ap\u00f3stoles ya empiezan a darse cuenta que la misi\u00f3n que Jes\u00fas les hab\u00eda dado era la de ense\u00f1ar y hacer lo que les hab\u00edan pedido, y no tanto el \u00e9xito que con ello pudieran conseguir, el \u00e9xito visible podr\u00edamos decir.<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos a la misa, venimos el domingo a misa, para poder estar con Jes\u00fas, para volver a estar con \u00e9l y contarle todo lo que pudimos hacer en esta semana, todo lo que pudimos ense\u00f1ar con su Palabra, porque nosotros tambi\u00e9n tenemos que ense\u00f1ar de alg\u00fan modo, nosotros tambi\u00e9n tenemos que estar dispuestos a llevarlo a Jes\u00fas, como nos ped\u00eda el domingo pasado: \u00abVayan de dos en dos\u00bb, vayan de ciudad en ciudad y prediquen el Evangelio. Imag\u00ednate si pens\u00e1ramos que la misa es algo de lo de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>El segundo momento tambi\u00e9n podr\u00edamos compararlo con algo de la misa, porque es cuando Jes\u00fas recibe a sus disc\u00edpulos y les dice: \u00abVengan ustedes solos a un lugar desierto para descansar un poco\u00bb. Los ap\u00f3stoles necesitan descansar seguramente porque hab\u00edan andado much\u00edsimo, hab\u00edan recorrido ciudades, pueblos, hab\u00edan escuchado lindas cosas y tambi\u00e9n seguro hab\u00edan escuchado cosas dif\u00edciles, dolores, tristezas; y eso tambi\u00e9n nos pasa a nosotros en la semana, volvemos felices de algunas cosas y no tanto de otras, a veces con sufrimientos. Seguramente por ah\u00ed alguno de nosotros est\u00e1 viviendo algo dif\u00edcil, una p\u00e9rdida, un dolor, una tristeza profunda o alg\u00fan sufrimiento espiritual, el arrastrar un pecado que no podemos dejar y que nos atormenta. Bueno, volvamos a la misa para \u00abdescansar\u00bb, para estar con Jes\u00fas, pero para descansar bien, como \u00e9l quiere, con \u00e9l, descansando de tantos agobios. Descansamos cuando estamos con \u00e9l, descansamos cuando nos confiamos en \u00e9l, en Dios Padre y en el Esp\u00edritu. Descansamos cuando aprendemos a dejarle todo a sus pies y a contarle lo que vivimos; eso es lo que necesita nuestro coraz\u00f3n, el de todo ser humano. \u00abMi coraz\u00f3n estar\u00e1 inquieto hasta que no descanse en t\u00ed\u00bb, dec\u00eda el gran san Agust\u00edn. Cu\u00e1nta gente que se acerca a la Iglesia y uno la recibe en el confesionario o en una simple charla, y cuando uno ve que descarga sus problemas en Jes\u00fas, autom\u00e1ticamente le cambia la cara. Cuando descansamos en Dios Padre, nos cambia la cara. Podemos estar muy cansados del cuerpo, pero descansamos el coraz\u00f3n, no tanto por lo que uno le dice, sino porque finalmente vienen a estar con Jes\u00fas. Estamos todos un poco cansados de tanto correr, de tantas cosas que tenemos que hacer y no sabemos ni para qu\u00e9, y aun sabiendo el para qu\u00e9, igual nos cansamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos a descansar en nuestro buen Dios, dejemos de buscar el descanso en otras cosas, en cosas que no nos terminan de saciar y vamos, como se dice, picoteando \u2013como los pajaritos en diferentes comidas\u2013, pero al final nunca nos sentimos saciados. El \u00fanico y verdadero alimento que nos sacia es el estar con Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, ojal\u00e1 que de alguna manera hoy podamos vivir nuestra santa misa as\u00ed. Vayamos a \u00abdescansar\u00bb a la santa misa, no porque sea un spa espiritual (como algunos pueden pensar), pero que de alguna manera en la misa \u00abdescansamos\u00bb, porque alabamos y le damos gracias al Se\u00f1or por todo lo que nos da a pesar de las cosas dif\u00edciles que nos tocan vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>Y lo tercero es que Jes\u00fas se compadeci\u00f3 y ense\u00f1\u00f3. \u00c9l se compadeci\u00f3 porque vio que andaban como ovejas sin pastor. \u00c9l se compadece porque se le conmueven las entra\u00f1as de amor, porque ve al hombre que necesita una gu\u00eda, necesita acceder a un conocimiento para acercarse a Dios Padre, y esa es la tarea de Jes\u00fas. Vino a ense\u00f1ar eso y se pas\u00f3 largo rato ense\u00f1\u00e1ndoles. Y as\u00ed quiere pasarse largo rato: ense\u00f1\u00e1ndonos a vos y a m\u00ed en todos los lugares del mundo donde se celebre la misa. Jes\u00fas ense\u00f1ar\u00e1 a trav\u00e9s de los sacerdotes, de las palabras, de los gestos, de las lecturas del d\u00eda, y as\u00ed es como ense\u00f1ar\u00e1 cu\u00e1l es la verdad del amor de su Padre. Y el amor de Dios es esto: verdad que quiere calar profundo en nuestra vida y que nos quiere transformar para que amemos y nos compadezcamos de los dem\u00e1s como Jes\u00fas lo hizo. El Se\u00f1or quiere que nosotros tambi\u00e9n seamos como gu\u00edas y pastores de las personas que nos tocan cruzarnos cada d\u00eda; y, para poder ser un buen pastor, hay que aprender a dejarse guiar, hay que compadecerse como \u00e9l se compadeci\u00f3 de nosotros. Y lo que nos tiene que mover a ense\u00f1ar es el amor, el amor a las personas con las que vivimos d\u00eda a d\u00eda y que a veces andan como ovejas sin pastor.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, que hoy podamos alegrarnos con esta actitud de Jes\u00fas, que podamos ir a \u00abdescansar\u00bb con \u00e9l y que podamos ir a contarle lo que nos pasa, para que \u00e9l con su amor y con la verdad de sus ense\u00f1anzas nos ayude a vivir este domingo en paz y poder volver a vivir con alegr\u00eda el d\u00eda a d\u00eda de nuestra semana.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al regresar de su misi\u00f3n, los Ap\u00f3stoles se reunieron con Jes\u00fas y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado. \u00c9l les dijo: \u00abVengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco\u00bb. Porque era tanta la gente que iba y ven\u00eda, que no ten\u00edan tiempo ni para comer. 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