{"id":4499,"date":"2024-07-23T00:00:52","date_gmt":"2024-07-23T03:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4499"},"modified":"2024-07-21T19:20:19","modified_gmt":"2024-07-21T22:20:19","slug":"xvi-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvi-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4499-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/23julio-audio-XVI-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/23julio-audio-XVI-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/23julio-audio-XVI-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/23julio-audio-XVI-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con \u00e9l. Alguien le dijo: \u00abTu madre y tus hermanos est\u00e1n ah\u00ed afuera y quieren hablarte.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes son mis hermanos?\u00bb Y se\u00f1alando con la mano a sus disc\u00edpulos, agreg\u00f3: \u00abEstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Un consejo que me ayuda para recordar cada vez que escucho la Palabra de Dios y quiero transmitirte: nunca escuchemos o leamos la Palabra de Dios como si fuera algo que ya escuchamos antes, como ya sabi\u00e9ndolo \u2013y por lo tanto ya est\u00e1, no tengo nada m\u00e1s que recibir\u2013, como poniendo menos ganas y coraz\u00f3n. Eso no hace bien, porque as\u00ed no nos va a decir nada, nada nos va a sorprender. Escuchemos la Palabra de Dios siempre como algo nuevo. Tratemos de escuchar lo que nuestro Padre nos quiere decir como algo diferente, distinto a lo que ya nos dijo alguna vez. Nunca un \u00abte quiero\u00bb de alguien que nos quiere es igual al otro si se escucha con amor, si se dice en el momento adecuado, porque no pasa solo por las palabras, sino por el amor que contienen y encierran. Y por eso la Palabra de Dios siempre nos puede decir algo nuevo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Dec\u00edamos ayer que no siempre sabemos descansar, incluso te dir\u00eda que a veces podemos irnos a descansar y no terminamos nunca de hacerlo. \u00bfSab\u00edas por qu\u00e9? Porque no descansamos con Jes\u00fas, en \u00e9l. Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco\u00bb. \u00c9l los invit\u00f3 a descansar con \u00e9l y, adem\u00e1s, a un lugar desierto. Toda una imagen de la necesidad de apartarnos que tenemos, de no dispersarnos, sino todo lo contrario, de meternos bien adentro del coraz\u00f3n. La vida de estos tiempos nos ense\u00f1\u00f3 que para descansar tenemos que a veces volcarnos hacia afuera y hacer cosas que nos distraigan, en el fondo que nos hagan olvidar de alg\u00fan modo de la rutina y de lo que nos agobia. Sin embargo, Jes\u00fas pretende que podamos abrirle el coraz\u00f3n y le contemos todo lo que nos pasa, y para hacer eso, inevitablemente tenemos que frenar, apartarnos y adentrarnos a donde a veces nos da un poco de miedo, poner en sus manos todo lo que nos agobia, reconocerlo, \u00abponerle nombre\u00bb, como se dice por ah\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1l es nuestro desierto? \u00bfTen\u00e9s un desierto semanal? No te ten\u00e9s que ir lejos, por ah\u00ed es un lugar de tu casa, por ah\u00ed es el jard\u00edn, por ah\u00ed es caminar, por ah\u00ed es una plaza, por ah\u00ed es un viaje, pero todos necesitamos estar, simb\u00f3licamente, en un lugar desierto, donde solo estemos nosotros y Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>De Algo del Evangelio de hoy se pueden decir much\u00edsimas cosas, como siempre, pero ser\u00eda bueno que nos detengamos en un detalle muy lindo de esta escena donde Mar\u00eda se acerca a Jes\u00fas, junto con otros parientes; quieren hablar con \u00e9l, otros interrumpen mientras Jes\u00fas habla y le avisan que su madre est\u00e1 all\u00ed. Y, sin embargo, Jes\u00fas hace algo muy importante: se\u00f1ala a sus disc\u00edpulos con su mano; no se\u00f1ala a todos, no se\u00f1ala a la multitud, sino que se\u00f1ala a sus disc\u00edpulos, a vos y a m\u00ed, a aquellos que cumpl\u00edan la voluntad del Padre y que intentamos cumplirla, y dice esta frase tan importante y tan linda: \u00abEstos son mi madre y mis hermanos, los que cumplen la voluntad de mi Padre\u00bb. Quiere decir que Jes\u00fas de alguna manera distingue, discrimina \u2013no te asustes por esa palabra (discriminar)\u2013. Jes\u00fas no discrimina porque es malo, no discrimina el modo de nosotros a veces; \u00e9l distingue, no es lo mismo que la multitud, que sus disc\u00edpulos, son distintos. Para \u00e9l somos todos hermanos, no quiere decir que est\u00e1 rechazando a los otros; sin embargo, unos se comportan como hermanos o intentan y otros no, por ignorancia o porque no lo saben. No todos los que estaban cerca de Jes\u00fas cumpl\u00edan la voluntad del Padre, sino los disc\u00edpulos a los que Jes\u00fas se\u00f1ala. No todos los que hoy est\u00e1n cerca de Jes\u00fas, de la Iglesia, cumplen la voluntad del Padre. No todos los que decimos que somos cristianos hacemos cada d\u00eda lo que \u00e9l quiere. \u00a1No! De hecho, muchas veces nos comportamos como antitestimonio, no siempre cumplimos la voluntad de nuestro buen Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces Jes\u00fas hoy distingue no para que nos asustemos, sino para invitarnos a algo m\u00e1s, para animarnos a ser hermanos en serio, hacernos hermanos no por un lejano v\u00ednculo de sangre o un simple v\u00ednculo de sangre, sino por nuestro modo de ser, hacernos hermanos por lo que hacemos, hacernos hermanos porque queremos vivir eso que Jes\u00fas ense\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces lo que parece en principio una respuesta dura y casi como un menosprecio a Mar\u00eda y a sus parientes, es todo lo contrario, es al rev\u00e9s. Jes\u00fas tambi\u00e9n con esta actitud est\u00e1 enalteciendo a Mar\u00eda, exaltando su nombre, porque ella es la primera que cumpli\u00f3 la voluntad y la que siempre hizo la voluntad del Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>Y, al mismo tiempo, est\u00e1 abriendo el coraz\u00f3n a miles y miles de hombres y mujeres de toda la historia que cumplir\u00e1n la voluntad del Padre y que ser\u00e1n hijos verdaderos, vivir\u00e1n como hijos del Padre y ser\u00e1n hermanos de Jes\u00fas. Es como los v\u00ednculos humanos que se dan entre nosotros; siempre se es hijo de un padre o de una madre, porque no se puede renunciar a la paternidad, a la filiaci\u00f3n mejor dicho, o a la maternidad, el ser hijos. Sin embargo, no siempre somos buenos hijos o no siempre somos buenos padres y madres, y no siempre nos comportamos como deber\u00eda ser. Por eso ser hermano de Jes\u00fas nos ampl\u00eda el horizonte, como cuando levantamos la cabeza y vemos un paisaje, como cuando estamos en la playa y miramos el mar hasta el fondo. Ser hermano de Jes\u00fas nos ampl\u00eda el coraz\u00f3n y nos hace incluir a much\u00edsimas m\u00e1s personas. Ser hermanos de \u00e9l nos ensancha la capacidad de amar a una familia mucho m\u00e1s grande y universal. Miremos lo que es la Iglesia, miremos la cantidad de personas que seguro conocimos y ahora son amigos nuestros, hermanos, madres, padres gracias a que Jes\u00fas nos hizo cumplir la voluntad de su Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora, quiero dejar algunas preguntas: \u00bfNosotros c\u00f3mo vivimos esta hermandad que nos propone Jes\u00fas? La hermandad de Jes\u00fas es mucho m\u00e1s profunda y duradera incluso que nuestras hermandades de sangre, que no siempre son como las deseamos porque no elegimos a nuestros hermanos. \u00bfC\u00f3mo las vivimos? Pensemos en nuestra parroquia, en nuestra comunidad, en nuestros colegios, grupos de j\u00f3venes, en los movimientos. \u00bfC\u00f3mo vivimos esa hermandad? Porque a veces nuestras comunidades pueden ser como \u00abcomercios\u00bb donde entramos a buscar alg\u00fan producto y nos vamos, no conocemos a nadie, no saludamos a nadie, no nos vinculados verdaderamente y de casualidad nos miramos; pensemos en eso, pensemos en lo lindo que es ser hermano de Jes\u00fas y hermano de tantos, pensemos en todos los hermanos que nos regal\u00f3 nuestro buen Padre gracias a la fe.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Mar\u00eda nos ense\u00f1e a vivir as\u00ed, cumpliendo la voluntad del Padre en cada momento del d\u00eda, en cada detalle, aunque nadie se d\u00e9 cuenta. Pidamos ser as\u00ed, como Mar\u00eda, silenciosos y en segundo plano, pero dichosos por ser hermanos de Jes\u00fas y de miles m\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con \u00e9l. 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