{"id":4524,"date":"2024-07-28T00:00:05","date_gmt":"2024-07-28T03:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4524"},"modified":"2024-07-27T11:37:03","modified_gmt":"2024-07-27T14:37:03","slug":"xvii-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XVII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4524-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/28julio-audio-XVII-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/28julio-audio-XVII-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/28julio-audio-XVII-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/28julio-audio-XVII-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas atraves\u00f3 el mar de Galilea, llamado Tiber\u00edades. Lo segu\u00eda una gran multitud, al ver los signos que hac\u00eda curando a los enfermos. Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a y se sent\u00f3 all\u00ed con sus disc\u00edpulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Al levantar los ojos, Jes\u00fas vio que una gran multitud acud\u00eda a \u00e9l y dijo a Felipe: \u00ab\u00bfD\u00f3nde compraremos pan para darles de comer?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l dec\u00eda esto para ponerlo a prueba, porque sab\u00eda bien lo que iba a hacer.<\/p>\n<p>Felipe le respondi\u00f3: \u00abDoscientos denarios no bastar\u00edan para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan\u00bb.<\/p>\n<p>Uno de sus disc\u00edpulos, Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro, le dijo: \u00abAqu\u00ed hay un ni\u00f1o que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero \u00bfqu\u00e9 es esto para tanta gente?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abH\u00e1ganlos sentar\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. Jes\u00fas tom\u00f3 los panes, dio gracias y los distribuy\u00f3 a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, d\u00e1ndoles todo lo que quisieron.<\/p>\n<p>Cuando todos quedaron satisfechos, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abRecojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada\u00bb.<\/p>\n<p>Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.<\/p>\n<p>Al ver el signo que Jes\u00fas acababa de hacer, la gente dec\u00eda: \u00ab\u00c9ste es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, sabiendo que quer\u00edan apoderarse de \u00e9l para hacerlo rey, se retir\u00f3 otra vez solo a la monta\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Los domingos muchas veces llegamos al culmen del cansancio, por diferentes motivos: por el mundo que nos toca vivir, por nuestras elecciones tambi\u00e9n; y, adem\u00e1s, llegamos queriendo descansar, pero no siempre podemos hacerlo como quisi\u00e9ramos. Es entendible. La ola, digamos as\u00ed, nos lleva a el tsunami de todas las cosas que tenemos que hacer y a veces se nos imponen. Muchas personas de fe nos dicen a los sacerdotes que no vienen a misa los domingos porque es el \u00fanico d\u00eda para estar en familia y descansar. Es entendible la frase, el pensamiento, la intenci\u00f3n. Pero me parece que eso nos pasa o nos pas\u00f3 muchas veces, porque no terminamos de darnos cuenta del valor que tiene en s\u00ed la misa, de que el ir a misa tambi\u00e9n es descansar, m\u00e1s all\u00e1 de c\u00f3mo estemos. Y, por otro lado, el darnos cuenta de que, si la vivimos de coraz\u00f3n y con el coraz\u00f3n, esa hora que le entregamos al Se\u00f1or, junto o no a los queremos \u2013si podemos ir solos, por lo menos\u2013, se puede transformar en un descanso del alma. Como dec\u00edamos el domingo pasado, \u00e9l nos invitaba a descansar y, al mismo tiempo, se compadec\u00eda de la muchedumbre que \u00abandaban como ovejas que no tienen pastor\u00bb. As\u00ed anda la humanidad hoy, creyendo que sabe el rumbo, pero en definitiva perdida. As\u00ed andamos a veces vos y yo y anduvimos, \u00abcomo ovejas sin pastor\u00bb, caminando sin sentido, convencidos de que sab\u00edamos muy bien a d\u00f3nde \u00edbamos. \u00a1Pero la vida nos mostr\u00f3 que no!, que si dejamos al Se\u00f1or, perdemos el rumbo. Y por eso Jes\u00fas nos encontr\u00f3 por el camino, nos habl\u00f3, nos sedujo al coraz\u00f3n, y as\u00ed andamos ahora, todos los d\u00edas intentando escucharlo y obedecerle. \u00bfNo te alegra eso?, \u00bfno te llena el coraz\u00f3n?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Alguien me dijo una vez: \u00abPadre, yo de hace poquito que entr\u00e9 al corral\u00bb. Me dio gracia la expresi\u00f3n, pero es muy gr\u00e1fica, es as\u00ed, Jes\u00fas nos meti\u00f3 en su corral, y ahora andamos as\u00ed, felices, con \u00e9l y muchos m\u00e1s. Se compadeci\u00f3 de nosotros, como lo hizo tambi\u00e9n en Algo del Evangelio de hoy al ver a esa multitud: \u00abLevant\u00f3 los ojos y vio que una gran multitud acud\u00eda a \u00e9l y dijo a Felipe: \u201c\u00bfD\u00f3nde compraremos pan para darles de comer?\u201d\u00bb. Solo \u00e9l puede saber la verdadera necesidad de alimento que tenemos todav\u00eda vos y yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Los otros d\u00edas de misi\u00f3n, apareci\u00f3 una persona nueva en la comunidad, Juan se llamaba, que vio pasar a los j\u00f3venes misionando por las calles del barrio y se entusiasm\u00f3 y se sum\u00f3 a la procesi\u00f3n y termin\u00f3 en la misa. Nunca hab\u00eda ido a la capilla, y todos lo saludamos y le dimos la bienvenida y nos alegramos de ver lo que hace Jes\u00fas, c\u00f3mo llama de manera tan misteriosas por solo el hecho de salir sin hablar, sin insistir. Solo la presencia y el entusiasmo anim\u00f3 a Juan a acercarse una vez m\u00e1s a Jes\u00fas, que hace tiempo se hab\u00eda alejado.<\/em><\/p>\n<p><em>Empecemos este domingo entonces reflexionando sobre la actitud de nuestro Buen Pastor. Como el domingo anterior, aparece en la escena Jes\u00fas, sus disc\u00edpulos y una gran multitud. Sin embargo, hoy aparece alguien m\u00e1s, un peque\u00f1o personaje, un ni\u00f1o, vos y yo con cinco panes y dos peces. El domingo pasado Jes\u00fas se compadec\u00eda y ense\u00f1aba, hoy ve la necesidad y da de comer, las dos cosas. Algo incre\u00edble para el que no tiene fe. Algo muy entendible para los que tenemos la gracia de tenerla. Jes\u00fas le dio de comer a cinco mil hombres con cinco panes y dos peces. \u00bfPod\u00e9s imaginar ese momento? Pero si creemos, tenemos que ver m\u00e1s all\u00e1 de este milagro, tambi\u00e9n con su simbolismo. Mirar como mira Jes\u00fas, levantar los ojos y ver lo que solo la fe nos puede ayudar a ver, que la necesidad de nuestra vida no pasa solo por el pan material, por lo que deseamos, tambi\u00e9n de cosas necesarias para vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>La escena muestra que Jes\u00fas los deja a todos satisfechos y, adem\u00e1s, sobra mucha comida. Los hombres se entusiasman con un hombre que da de comer gratuitamente y casi m\u00e1gicamente, y lo que quieren es hacerlo rey, quieren nombrarlo rey. Si nos ponemos a pensar, por ah\u00ed hubi\u00e9semos hecho lo mismo, el rey perfecto, el pol\u00edtico perfecto. La historia se repite tambi\u00e9n en la actualidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Es f\u00e1cil tener a alguien que nos llene el est\u00f3mago y los bolsillos para poder vivir c\u00f3modamente, sin trabajar, sin hacer lo que debemos hacer. Ese es el rey que quiere la gente, ese es el pol\u00edtico que todos quieren votar, el que soluciona los problemas materiales. Nosotros hoy dir\u00edamos: \u00a1No entendieron nada! Esa pobre gente no entendi\u00f3 nada. De la misma manera que tambi\u00e9n hoy nosotros podemos no entender. Por eso Jes\u00fas se escapa y se va solo a la monta\u00f1a. Pobre, habr\u00e1 quedado decepcionado, no lo entend\u00edan. \u00c9l hizo el milagro para otra cosa, para mostrarles el hambre espiritual, y como lo quiere hacer hoy tambi\u00e9n con nosotros. Por eso, la iglesia, hoy m\u00e1s que nunca, necesita separarse de toda ideolog\u00eda, de toda ideolog\u00eda pol\u00edtica, de toda ideolog\u00eda econ\u00f3mica y acercarse a las personas, c\u00f3mo est\u00e1n, c\u00f3mo son, para llevarles a Jes\u00fas y tambi\u00e9n el pan material cuando lo necesiten.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas hizo el milagro para ense\u00f1arnos que el hambre del est\u00f3mago es pasajero y que el hambre de \u00abcosas\u00bb es pasajero, que en realidad el verdadero hambre de nuestra vida es de Amor y de Verdad, y justamente es eso lo que alguna vez nos llev\u00f3 a veces a buscar otros alimentos, olvid\u00e1ndonos del m\u00e1s grande, de Jes\u00fas. Eso es lo que muchas veces no comprendemos y por eso equivocamos el camino. Andamos mendigando felicidad en distintas cosas y metas, y no terminamos de darnos cuenta que s\u00f3lo Jes\u00fas nos da la Vida y la felicidad que necesitamos.<\/em><\/p>\n<p><em>El ni\u00f1o del Evangelio, acordate, puede ser vos o yo. Da lo poco que ten\u00e9s, demos lo poco que tenemos para que \u00e9l lo multiplique y lo derrame abundantemente en nuestra vida y en la de los dem\u00e1s. \u00c9l quiere que nosotros con nuestro amor alimentemos a los otros. El milagro de Jes\u00fas tambi\u00e9n necesita algo de vos y de m\u00ed, necesita de nuestro amor, del saber compartir lo poco o mucho que tengamos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas atraves\u00f3 el mar de Galilea, llamado Tiber\u00edades. Lo segu\u00eda una gran multitud, al ver los signos que hac\u00eda curando a los enfermos. Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a y se sent\u00f3 all\u00ed con sus disc\u00edpulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos. 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