{"id":4546,"date":"2024-08-01T00:00:15","date_gmt":"2024-08-01T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4546"},"modified":"2024-07-31T08:32:53","modified_gmt":"2024-07-31T11:32:53","slug":"xvii-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XVII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4546-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/01agosto-audio-XVII-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/01agosto-audio-XVII-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/01agosto-audio-XVII-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/01agosto-audio-XVII-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a la multitud: \u00abEl Reino de los Cielos se parece tambi\u00e9n a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando est\u00e1 llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sent\u00e1ndose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. As\u00ed suceder\u00e1 al fin del mundo: vendr\u00e1n los \u00e1ngeles y separar\u00e1n a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. All\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes.<\/p>\n<p>\u00bfComprendieron todo esto?\u00bb \u00abS\u00ed\u00bb, le respondieron.<\/p>\n<p>Entonces agreg\u00f3: \u00abTodo escriba convertido en disc\u00edpulo del Reino de los Cielos se parece a un due\u00f1o de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo.\u00bb Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 estas par\u00e1bolas se alej\u00f3 de all\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Se dice que todos tenemos un ni\u00f1o en el coraz\u00f3n, parece una frase linda, una frase hecha y un poco vac\u00eda, pero es verdad. Todos tenemos un ni\u00f1o, en el sentido evang\u00e9lico de la palabra, en el coraz\u00f3n y lo fuimos aplastando o acallando a lo largo de tiempo a medida que fuimos creciendo y supuestamente \u201cmadurando\u201d. El ni\u00f1o de la escena del domingo es el que puso sus \u201ccinco panes y dos peces\u201d, puso todo lo que ten\u00eda. Nosotros podemos dejar que se \u201cdespierte\u201d ese ni\u00f1o que nunca deber\u00edamos haber dejado que se duerma\u2026 ese ni\u00f1o que da sin pensar tanto; el ni\u00f1o que se preocupa por compartir antes que por \u201cpartir\u201d; el ni\u00f1o que, aunque parezca injusto, da sin mirar a quien. El Jes\u00fas rey, no es el que nos cumple nuestros caprichos, sino que el que nos impulsa a formar parte de su amor, ser parte de su entrega, entreg\u00e1ndonos nosotros mismos con \u00c9l.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>&#8220;La Palabra de Dios\u2026 penetra hasta la ra\u00edz del alma y del esp\u00edritu, de las articulaciones y de la m\u00e9dula&#8221;. La Palabra de Dios penetra hasta el fondo de nuestra vida, deber\u00eda y quiere penetrar; en realidad nos deber\u00edamos preguntar: \u00bfPor qu\u00e9 muchas veces escuchamos la Palabra de Dios y no pasa nada? Quiere penetrar hasta el fondo del alma, hasta la ra\u00edz para transformar nuestra vida desde adentro \u2014desde la ra\u00edz\u2014, no desde el exterior. No es solamente para que pensemos en qu\u00e9 tenemos que cambiar o qu\u00e9 tenemos que hacer; si no quiere transformarnos desde adentro y por eso es un camino m\u00e1s largo, m\u00e1s dif\u00edcil, pero m\u00e1s lindo; porque la Palabra de Dios quiere consolar, quiere transformar, quiere abrazar, quiere hacer un mont\u00f3n de cosas en nuestra vida&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces, dejemos que penetre hasta el fondo del coraz\u00f3n, tenemos que escuchar m\u00e1s, tenemos que tratar de comprender mejor; si no pasa nada cuando escuchamos, tenemos que tratar de volver a leer, escuchar y profundizar.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy escuchamos otra par\u00e1bola acerca del Reino, una de las \u00faltimas par\u00e1bolas donde Jes\u00fas nos quiere explicar qu\u00e9 es el Reino de Dios, un poco dif\u00edcil porque la l\u00f3gica del Reino de Dios no sigue la l\u00f3gica humana; escuchamos el otro d\u00eda que los peones del campo quieren arrancar la ciza\u00f1a \u2014como har\u00eda cualquiera de nosotros\u2014, sin embargo, Dios dice: \u00abNo, no arranques, esperemos hasta el final no vaya a ser que arranques sin querer algo que sea bueno\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy tambi\u00e9n la l\u00f3gica de esta par\u00e1bola, dir\u00eda que un pescador mientras va pescando y ve que pesca algo que no sirve lo tira al mar mientras va pescando, \u00bfpor qu\u00e9?, para no cargar hasta la orilla algo que no usar\u00e1, que no sirve. Sin embargo hoy la par\u00e1bola dice: &#8220;&#8230;los pescadores la sacan a la orilla&#8230;&#8221;; o sea Dios que est\u00e1 mirando la historia \u201cdesde arriba\u201d con misericordia, continuamente est\u00e1 &#8220;pescando&#8221;, tira la gran red de su amor al mundo, que es el mar, para sacar toda clase de peces, toda clase de peces \u2014dice la Palabra de Dios\u2014, no los que nosotros pensamos que &#8220;merecen&#8221; la salvaci\u00f3n; la red atrapa todo: los buenos, los malos, los feos, los lindos, los grandes, los chiquitos, los gordos, los flacos, todos los peces de la historia del mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Cuidado!, la red del Reino de Dios quiere salvar a todos, el Se\u00f1or es el primer interesado por salvar a todo hombre, y a vos en primer lugar. Entonces nosotros no somos qui\u00e9nes para andar mirando qui\u00e9n se merece y qui\u00e9n no se merece ser pescado; qui\u00e9n es bueno y qui\u00e9n es malo; \u00a1no!, eso dejalo para Dios, para el final. Nunca olvidemos que no somos nosotros quienes cosecharemos ni tampoco somos los pescadores; el Pescador es Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfComprendiste esto? Es dif\u00edcil, es una l\u00f3gica dif\u00edcil, pero debemos dejar que nos transforme, ten\u00e9s que dejar que la misericordia de Dios te haga ver las cosas de otra manera; s\u00f3lo al final de la historia se tirar\u00e1 lo que no sirve.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces vienen madres muy dolidas a hablar con nosotros los sacerdotes, porque sus hijos est\u00e1n muy lejos de Dios, porque sus maridos no se acercan, porque est\u00e1n enfermos o llegando al final de sus vidas y aun as\u00ed no abren su coraz\u00f3n&#8230; Siempre les aconsejo lo mismo, \u201chay que seguir rezando, hay que dejarlos tranquilos, Dios sabe c\u00f3mo actuar, Dios es el primero que quiere pescar; que a veces no se acerquen a la Iglesia como nosotros queremos, no significa que el Reino de Dios no pueda trabajar en sus corazones; hay que mirar la historia como la mira Dios.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Tratemos hoy de tener todo esto presente cuando andemos por la calle, cuando estemos trabajando, cuando te encontr\u00e1s con alguien que no te gusta, cuando alguien te tir\u00f3 el auto encima o te atropell\u00f3 caminando por la calle sin querer; cuando ves situaciones de injusticia que te indignan; cuando ves que los dem\u00e1s se venden por unas monedas; cuando el mundo parece ser manejado por el dinero y el poder. En esos momentos acordate que Dios mira las cosas de otra manera, no las mira como las miramos nosotros; a todos les va a dar una y otra oportunidad, porque Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen a conocerlo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la multitud: \u00abEl Reino de los Cielos se parece tambi\u00e9n a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando est\u00e1 llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sent\u00e1ndose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. 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