{"id":4561,"date":"2024-08-04T00:00:29","date_gmt":"2024-08-04T03:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4561"},"modified":"2024-08-03T10:58:41","modified_gmt":"2024-08-03T13:58:41","slug":"xviii-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xviii-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XVIII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4561-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/04agosto-audio-XVIII-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/04agosto-audio-XVIII-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/04agosto-audio-XVIII-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/04agosto-audio-XVIII-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando la multitud se dio cuenta de que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos no estaban all\u00ed, subieron a las barcas y fueron a Cafarna\u00fam en busca de Jes\u00fas. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo llegaste?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dar\u00e1 el Hijo del hombre; porque es \u00e9l a quien Dios, el Padre, marc\u00f3 con su sello\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos le preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debemos hacer para realizar las obras de Dios?\u00bb. Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLa obra de Dios es que ustedes crean en aquel que \u00e9l ha enviado\u00bb. Y volvieron a preguntarle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 signos haces para que veamos y creamos en ti? \u00bfQu\u00e9 obra realizas? Nuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que no es Mois\u00e9s el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo\u00bb. Ellos le dijeron: \u00abSe\u00f1or, danos siempre de ese pan\u00bb. Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abYo soy el pan de Vida. El que viene a m\u00ed jam\u00e1s tendr\u00e1 hambre; el que cree en m\u00ed jam\u00e1s tendr\u00e1 sed.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El domingo pasado recordemos que Jes\u00fas hac\u00eda el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes, era un signo mediante el cual nos invitaba a darnos cuenta que \u00e9l ven\u00eda a saciar el hambre del mundo y esos hombres no se dieron cuenta del verdadero hambre que tiene el ser humano. Es verdad, les dio de comer en ese momento, pero finalmente sus est\u00f3magos pidieron m\u00e1s, como nos pasa a nosotros y no nos damos cuenta que ese m\u00e1s que necesitamos no solamente es el pan material, sino el pan del amor. Hoy, podr\u00edamos decir en este domingo \u2013en el que espero que hayas empezado muy bien, para vivirlo en familia\u2013 y el d\u00eda del Se\u00f1or, estos hombres siguen buscando a Jes\u00fas, y Jes\u00fas, al encontrarlos, habla con ellos y les hace, de alguna manera, un reproche y les da en el fondo una ense\u00f1anza. Por eso hoy te propongo, me propongo, tres momentos de oraci\u00f3n o de reflexi\u00f3n:<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, que podamos reconocer cu\u00e1l es nuestro \u00abhambre\u00bb, cu\u00e1les son \u2013entre comillas\u2013 \u00abnuestros hambres\u00bb mal saciados, que a veces orientamos mal nuestras ansias profundas de felicidad; segundo, que descubramos a Jes\u00fas como el Pan de Vida y qu\u00e9 significa definitivamente eso, y por \u00faltimo una an\u00e9cdota que nos puede ayudar a comprender lo que hoy nos ense\u00f1a Algo del Evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>D\u00e9monos cuenta de que muchas veces comemos y bebemos mal, a veces nos cae mal la comida porque comemos apurados, porque nos alimentamos de cosas que no tenemos que comer, porque comemos cosas que nos hacen mal, porque no sabemos dominar nuestras ansiedades, porque incluso no masticamos bien. Algo que es bueno y nos hace bien nos puede caer mal porque no comemos bien. Lo mismo pasa con la bebida; fij\u00e9monos si a veces no nos excedimos, si tomamos mal, apurados, o si tomamos bebidas que, en definitiva, nos hacen perder el control. Bueno, ese desorden que tenemos en el comer y en el beber muchas veces, porque no sabemos orientarlo, es de alguna manera la imagen, el espejo de un desorden m\u00e1s profundo que tenemos en nuestro interior, el de no saber alimentarnos de las cosas que nos hacen bien al esp\u00edritu.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Tenemos hambre de felicidad, tenemos hambre de Dios!, pero andamos picoteando, como se dice, comiendo de ac\u00e1 para all\u00e1, saciando nuestro hambre en donde no tenemos que buscar o buscamos mal a nuestro buen Dios, queremos a veces un Dios a nuestra medida y a nuestros caprichos.<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos que esto nos pasa en nuestro interior y por eso nos podemos preguntar: \u00bfQu\u00e9 clase de hambre estamos saciando mal? \u00bfEn d\u00f3nde estamos buscando y no nos damos cuenta de que estamos haciendo mal las cosas? Estamos trabajando por las cosas que perecen y tienen vencimiento \u2013por decirlo as\u00ed\u2013, y no estamos poniendo el coraz\u00f3n en lo importante. Fij\u00e9monos que por ah\u00ed nos est\u00e1 pasando eso, y eso es lo que no nos hace bien y finalmente no nos sacia, sino que al contrario, nos provoca m\u00e1s hambre, pero un hambre que finalmente nos deja vac\u00edos, no un verdadero hambre de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Y ante este problema que se nos presenta continuamente en la vida \u2013y aunque nos sintamos lejos o cerca de Jes\u00fas como nos pasa muchas veces\u2013, \u00e9l nos viene a dar una soluci\u00f3n profunda. Hoy nos viene a invitar y a decirnos con mucho amor: \u00abYo soy el Pan de Vida\u00bb. \u00a1Descubr\u00ed eso, descubrilo, descubr\u00ed que el Padre me envi\u00f3 para eso! \u00abYo soy el Pan bajado del cielo\u00bb; no como el man\u00e1 que comieron nuestros antepasados, no como el man\u00e1 y lo que vos com\u00e9s en esta tierra, sino que Yo soy el alimento, el mejor alimento, el que te colma, pero al mismo tiempo te sacia, provoc\u00e1ndote hambre de m\u00e1s, pero un hambre sano y profundo, de alegr\u00eda, de paz y de amor. Eso es lo que yo vengo a traer.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfY c\u00f3mo nos alimentamos de este Pan que es Jes\u00fas, que es una persona que nos habla, que nos escucha, que est\u00e1 presente, que est\u00e1 viva? Bueno, nos saciamos fundamentalmente en la Eucarist\u00eda \u2013eso creo que lo sabemos\u2013, a trav\u00e9s de los sacramentos. Nos saciamos y comemos de este Pan tambi\u00e9n por la Palabra de Dios que escuchamos cada d\u00eda, nos saciamos por la oraci\u00f3n, por nuestra comunicaci\u00f3n interior con nuestro Padre, con nuestras visitas al Sant\u00edsimo.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n nos alimentamos con el amor, el amor humano que nos rodea, que nos dan y que damos a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s necesitados, cuando descubrimos que Jes\u00fas est\u00e1 ah\u00ed, en los que no fueron tan favorecidos como nosotros, en los enfermos, en nuestra conciencia cuando nos habla. Por eso, nunca nos sintamos lejos, aunque lo estemos, porque siempre podremos alimentarnos de \u00e9l, incluso cuando nos estemos perdiendo lo mejor, que es la Eucarist\u00eda. Y si te sent\u00eds cerca practicando la fe, f\u00edjate si no est\u00e1s comiendo por costumbre, sin hambre, o estas recibiendo a Jes\u00fas con poca hambre de coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Y la an\u00e9cdota es la que me pas\u00f3 una vez durante una misa mientras estaba predicando; un hombre que estaba en el primer banco, que parec\u00eda tener una dificultad psicol\u00f3gica \u2013me acuerdo\u2013 o psiqui\u00e1trica, me interrumpi\u00f3 durante el serm\u00f3n y me dijo: \u00abPadre, \u00bfqu\u00e9 dijo?\u00bb. Yo hab\u00eda dicho una frase de san Pablo y le dije: \u00abSan Pablo dice esto\u2026\u00bb, no me acuerdo bien qu\u00e9, pero \u00e9l me dijo: \u00ab\u00a1Ah, bueno! Gracias, padre\u00bb. Rompi\u00f3 todos los esquemas y me interrumpi\u00f3. Despu\u00e9s se acerc\u00f3 a la comuni\u00f3n, se arrodill\u00f3 para recibirla y yo segu\u00ed dando la comuni\u00f3n y \u00e9l permaneci\u00f3 ah\u00ed de rodillas hasta el final; y me acerqu\u00e9 y le dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 necesit\u00e1s, qu\u00e9 pas\u00f3?\u00bb, y me dice: \u00abNada. Padre, quiero m\u00e1s, quiero m\u00e1s\u00bb. Le dije: \u00abNo. Est\u00e1 bien, no te preocupes, ya con una comuni\u00f3n ten\u00e9s a todo Jes\u00fas en tu coraz\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>C\u00f3mo me ense\u00f1\u00f3 ese hombre, un hombre limitado, con problemas \u2013limitado para mi mirada\u2013, que no sab\u00eda mucho supuestamente de Dios ni de teolog\u00eda, pero s\u00ed sab\u00eda que en la Palabra y en la Eucarist\u00eda estaba el gran alimento de su vida. \u00ab\u00bfQu\u00e9 dijo, padre? \u00a1Quiero m\u00e1s!\u00bb, me contest\u00f3 al final.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ojal\u00e1 que tengamos esa actitud!, que trabajemos por las cosas que no perecen, que trabajemos por el verdadero alimento que es nuestro buen Jes\u00fas, que sacia nuestra vida. Trabajemos hoy por eso y dig\u00e1mosle a Jes\u00fas: \u00abDame siempre de ese Pan, que yo me alimente de vos mismo en todo momento. \u00a1Quiero m\u00e1s, Jes\u00fas! \u00a1Quiero m\u00e1s!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Ojal\u00e1 que hoy todos los que escuchemos este audio tengamos m\u00e1s hambre de Jes\u00fas porque, si vamos a \u00e9l, jam\u00e1s tendremos hambre y, si vamos a \u00e9l, veremos como har\u00e1 una gran obra en nuestra vida, como lo viene haciendo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la multitud se dio cuenta de que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos no estaban all\u00ed, subieron a las barcas y fueron a Cafarna\u00fam en busca de Jes\u00fas. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo llegaste?\u00bb. 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