{"id":4594,"date":"2024-08-10T00:00:40","date_gmt":"2024-08-10T03:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4594"},"modified":"2024-08-09T10:56:52","modified_gmt":"2024-08-09T13:56:52","slug":"fiesta-de-san-lorenzo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-san-lorenzo-2\/","title":{"rendered":"Fiesta de San Lorenzo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4594-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/10agosto-audio-FiestaSanLorenzo-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/10agosto-audio-FiestaSanLorenzo-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/10agosto-audio-FiestaSanLorenzo-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/10agosto-audio-FiestaSanLorenzo-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.<\/p>\n<p>El que tiene apego a su vida la perder\u00e1; y el que no est\u00e1 apegado a su vida en este mundo, la conservar\u00e1 para la Vida eterna.<\/p>\n<p>El que quiera servirme que me siga, y donde yo est\u00e9, estar\u00e1 tambi\u00e9n mi servidor. El que quiera servirme, ser\u00e1 honrado por mi Padre.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Nunca nos olvidemos al leer la Palabra de Dios o al escucharla que ella es fruto de la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. \u00c9l fue el que hizo que quede escrita para siempre y \u00e9l es quien hoy nos ayuda a comprenderla, a interpretarla. \u00c9l es el que la hace presente y la hace viva en la vida de cada creyente que la escucha con fe. Porque si no, la Palabra ser\u00eda \u00abletra muerta\u00bb. Sin la presencia del Esp\u00edritu es letra muerta. \u00c9l es el art\u00edfice y el que obra interiormente para que, al escucharla, podamos comprenderla, asimilarla y, al comprenderla, podamos amarla y vivirla. Eso es lo que tenemos que lograr todos lentamente: amar la Palabra de Dios, amar lo que Dios nos dice por medio del Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n<p><em>Alguien me dijo, una vez: \u00abPadre, no sab\u00e9s la dependencia que me gener\u00f3 la Palabra de Dios\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 lindo es escuchar eso una y mil veces! \u00a1Qu\u00e9 lindo escuchar cuando nos empezamos a enamorar, nos empieza a atraer y empezamos a tener ganas de escuchar la Palabra de Dios! \u00a1Qu\u00e9 lindo que es tener \u00abbuenas\u00bb dependencias\u2026 depender del amor de Dios, que nos habla siempre! Por eso, volvamos a escucharla si es necesario y para eso tenemos el audio. Invoquemos al Esp\u00edritu Santo, que es el que nos va a ayudar a realmente poder vivirla.<\/em><\/p>\n<p><em>La alegr\u00eda de un buen hijo es la de escuchar a su padre y a su madre, que le ense\u00f1a, que le habla, que lo instruye, que lo gu\u00eda. Por lo menos es la alegr\u00eda de los primeros a\u00f1os de vida; despu\u00e9s, nos vamos rebelando un poco, es verdad. La alegr\u00eda del que tiene fe es la de desear escuchar lo que su Padre del cielo quiere y desea. Por eso hoy, mientras vamos caminando hacia el trabajo, repitamos algunas palabras de hoy. Mientras estamos trabajando en casa, repitamos esas palabras que nos tocaron el coraz\u00f3n. Terminemos el d\u00eda tambi\u00e9n y, como s\u00edntesis, repitamos esas palabras que nos dan alegr\u00eda. Que nuestra alegr\u00eda hoy sea esta: no olvidar las palabras de Dios que nos quiere decir y que nos dice al coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Y en Algo del Evangelio de hoy \u2013en este d\u00eda del m\u00e1rtir de san Lorenzo\u2013 en primer lugar, Jes\u00fas utiliza esta imagen tan linda de la semilla, tan sencilla y profunda. Por eso, hoy no hace falta agregar im\u00e1genes propias. Ser\u00eda absurdo. En primer lugar, estas palabras de Jes\u00fas se refieren a \u00e9l mismo. \u00c9l est\u00e1 anticipando lo que ser\u00e1 su entrega en la cruz, su muerte y su resurrecci\u00f3n: \u00abSi el grano de trigo no muere, queda solo\u00bb. Jes\u00fas qued\u00f3 solo en la cruz, casi solo, pero hoy no est\u00e1 solo.<\/em><\/p>\n<p><em>Si \u00e9l no se hubiese entregado y no hubiese amado de la manera como nos am\u00f3, no hubiese transformado el mundo como lo transform\u00f3. Jes\u00fas no qued\u00f3 solo. Esa aparente \u00abderrota\u00bb en la cruz termin\u00f3 siendo la victoria m\u00e1s grande de la historia por su resurrecci\u00f3n, que dio mucho m\u00e1s fruto del que imaginamos. \u00c9l no tuvo apego a su vida y por eso la entreg\u00f3 por amor y, entreg\u00e1ndola, les gan\u00f3 la vida a much\u00edsimos, a vos y a m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces estas palabras que son de Jes\u00fas sobre s\u00ed mismo, por supuesto que tambi\u00e9n son para nosotros. Tambi\u00e9n somos o debemos ser como \u00abun grano de trigo\u00bb. Tenemos que ser como este grano de trigo que muere y da fruto, que, si no caemos en la tierra y nos transformamos, quedamos solos. No dejamos nada en este mundo. Para nosotros, los cristianos, morir no es algo malo. Morir, en realidad, es transformarse. No me refiero a morir en cuanto a nuestra muerte natural, sino al morir cada d\u00eda, a esa entrega cotidiana de nuestra vida en cada cosa que hacemos \u2013as\u00ed como san Lorenzo entreg\u00f3 su vida por Cristo\u2013, morir para nosotros, morir a nuestro ego\u00edsmo para transformarnos en personas que amen, que se entreguen. Pero incluso la muerte natural tambi\u00e9n para nosotros no ser\u00e1 la muerte, ser\u00e1 transformaci\u00f3n. Mueren en realidad los que no tienen fe, los que ven solo esta vida terrenal. Nuestros seres queridos que partieron de este mundo no est\u00e1n \u00abmuertos\u00bb, porque Dios es un Dios de vivos. Tu madre, tu padre, tu hijo o tu hija que ya no est\u00e1n no podemos decir que \u00abse llamaban\u00bb, creo, sino que se llaman, se siguen llamando. Siguen siendo ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Morir en la vida diaria, a veces, se trasforma en \u00abcallar\u00bb algo que queremos decir y era mejor no decirlo o decirlo distinto, como alguna cr\u00edtica que queremos hacer, alg\u00fan juicio, alg\u00fan pensamiento. Morir es renunciar a nuestro ego\u00edsmo para servir a alguien. Morir es regalarle una mirada, una sonrisa, a ese pobre con el que te cruz\u00e1s y que no ten\u00edas ganas de mirarlo o frenar y darle algo de tu amor, algo de lo que ten\u00e9s. Morir es escuchar tambi\u00e9n a tu marido, a tu mujer, servir a tus hijos. Morir es dedicarle m\u00e1s tiempo a la oraci\u00f3n, en vez de perderlo en tantas otras cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>Morir&#8230; tantas maneras de morir tenemos en nuestra vida. Pero acord\u00e9monos, no es algo malo. Morir es transformarse, morir es dar frutos y si no, nos quedamos solos. Nos encerramos en nosotros mismos y nos quedamos solos. Nos encerramos en nuestros planes y en nuestros proyectos y nos quedamos solos. Pero cuando nos entregamos, empezamos a ganar cosas, empezamos a ganar corazones de otras personas, se nos ensancha el coraz\u00f3n, \u00abcorremos el alambrado del campo\u00bb, como se dice. Tenemos m\u00e1s horizonte.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy intentemos morir un poco m\u00e1s a nosotros mismos. Y mejor no matar a nadie con nuestras actitudes. No matemos a nadie con nuestra mirada, con nuestros pensamientos, con nuestros prejuicios. No matemos a nadie, mejor transform\u00e9monos un poco nosotros y demos vida a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLes aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. 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