{"id":4629,"date":"2024-08-16T00:00:03","date_gmt":"2024-08-16T03:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4629"},"modified":"2024-08-15T08:40:41","modified_gmt":"2024-08-15T11:40:41","slug":"xix-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xix-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XIX Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4629-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16agosto-audio-XIX-ViernesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16agosto-audio-XIX-ViernesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16agosto-audio-XIX-ViernesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/16agosto-audio-XIX-ViernesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Se acercaron a \u00e9l algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: \u00ab \u00bfEs l\u00edcito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00ab \u00bfNo han le\u00eddo ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo var\u00f3n y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejar\u00e1 a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no ser\u00e1n sino una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.\u00bb<\/p>\n<p>Le replicaron: \u00abEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 Mois\u00e9s prescribi\u00f3 entregar una declaraci\u00f3n de divorcio cuando uno se separa?\u00bb<\/p>\n<p>El les dijo: \u00abMois\u00e9s les permiti\u00f3 divorciarse de su mujer, debido a la dureza del coraz\u00f3n de ustedes, pero al principio no era as\u00ed. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de uni\u00f3n ilegal, y se casa con otra, comete adulterio.\u00bb<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos le dijeron: \u00abSi esta es la situaci\u00f3n del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse.\u00bb Y \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abNo todos entienden este lenguaje, sino s\u00f3lo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. \u00a1El que pueda entender, que entienda!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando probamos y vemos qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or, como dec\u00eda el salmo del domingo pasado\u2026 Cuando vamos experimentando que nuestro buen Dios es un Padre de amor que atrae y no un Padre que impone u obliga, quit\u00e1ndonos la libertad, el estar con \u00e9l se vuelve agradable y no es una costumbre, sino una necesidad del coraz\u00f3n que clama y desea estar con el buen Dios. Todos necesitamos tarde o temprano experimentar qu\u00e9 bueno y qu\u00e9 lindo es estar con el Se\u00f1or, buscarlo y seguirlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Seg\u00fan el Evangelio del domingo pasado, a Jes\u00fas no le gusta que, de alg\u00fan modo, lo busquemos por inter\u00e9s, por el hecho de necesitar \u00abalgo\u00bb de \u00e9l. Lo que \u00e9l quiere, lo que \u00e9l desea es que deseemos estar con \u00e9l, es que nos demos cuenta de que \u00e9l es pan, o sea que \u00e9l es alimento y es el verdadero alimento que nos sacia de todas las \u00abhambrunas\u00bb que padecemos y sufrimos y no nos dejan en paz.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 nos pas\u00f3 a los cristianos que todav\u00eda no podemos transmitir que es bueno estar con el Se\u00f1or? \u00bfQu\u00e9 nos pas\u00f3 a los cristianos que todav\u00eda no disfrutamos de su presencia, que nos cuesta tanto? \u00bfQu\u00e9 nos pas\u00f3 a los cristianos que a veces arrastramos la fe como si fuera algo para cumplir? Que el Se\u00f1or nos toque el coraz\u00f3n una vez m\u00e1s para que nos demos cuenta que \u00e9l nos ama y solo quiere que nos alimentemos de \u00e9l. Lo dem\u00e1s, lo dem\u00e1s viene por a\u00f1adidura.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy estamos frente a uno de esos evangelios que parece m\u00e1s f\u00e1cil esquivarlos que comentarlos. Es verdad, cuesta, cuesta bastante, porque todos sabemos que cada vez hay m\u00e1s familias que lamentablemente no han podido prosperar juntas, familias que sufren diferentes situaciones de falta de amor y est\u00e1n heridas y han quedado divididas por el camino. Cuesta tambi\u00e9n porque el mundo de hoy nos bombardea cada vez m\u00e1s con planteos que quieren socavar y destruir el ideal de familia que viene desde los or\u00edgenes del mundo y que Jes\u00fas vino a restaurar, a consagrar, a sacralizar. Cuesta, es verdad, pero tenemos que hablar con amor del amor, se puede. Eso creo que es lo importante. Hablar de lo que Jes\u00fas quiere no es condenar a aquellos que no han podido vivir su voluntad. Solo eso lo juzgar\u00e1 el Se\u00f1or, solo ellos lo saben. Si se habla del amor con amor, como habl\u00f3 Jes\u00fas, por m\u00e1s que haya personas que est\u00e1n sufriendo situaciones dif\u00edciles, incluso por ah\u00ed vos mismo que est\u00e1s escuchando, vos misma que sufriste alguna separaci\u00f3n, alg\u00fan dolor, nuestro coraz\u00f3n no deber\u00eda sentir ning\u00fan rechazo, porque Dios corrige a los que ama.<\/em><\/p>\n<p><em>Se me ocurre, para graficar Algo del Evangelio de hoy, decir que el matrimonio cristiano podr\u00edamos compararlo con una barca que anda por las aguas de este mundo, golpeada por las olas y el viento en contra, pero en la cual var\u00f3n y mujer reman juntos acompa\u00f1ados siempre por Jes\u00fas. La barca en realidad la timonea \u00e9l, los casados dir\u00edamos que reman junto con \u00e9l. Las dificultades para amarse no son de ahora, siempre fue as\u00ed. Fij\u00e9monos, como dice, la escena de hoy, se ve que a Jes\u00fas le cuestionaban sobre la posibilidad o no de divorciarse por cualquier motivo. Es verdad que hoy se dice y se experimenta que la familia est\u00e1 en crisis, que hay muchas dificultades que parecen que antes nos estaban.<\/em><\/p>\n<p><em>Es verdad, puede ser. Pero, en realidad, nunca fue f\u00e1cil, ser\u00eda ingenuo pensar as\u00ed. El hombre y la mujer son d\u00e9biles desde que el pecado original, la mancha, nos hiri\u00f3 a todos. Hay que remar mucho, y lo que es m\u00e1s dif\u00edcil, hay que remar parejo. El matrimonio que no rema parejo no avanza; es m\u00e1s, puede girar en falso, o bien se lo lleva la corriente para rumbos que no son los mejores. Por eso Jes\u00fas desea que los dos \u00absean una sola carne\u00bb y que \u00abel hombre no separe lo que Dios ha unido\u00bb, porque quiere cuidar lo m\u00e1s sagrado que tiene el hombre y que m\u00e1s lo hace feliz, el amor verdadero, el que sana y santifica. El matrimonio vivido en la fe nos sana de nuestras heridas y nos santifica para elevarnos y hacernos m\u00e1s humanos, m\u00e1s santos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo Dios va desear otra cosa, otro camino distinto a este? Ser\u00eda una gran contradicci\u00f3n de parte de Dios y de la Iglesia que ense\u00f1emos otra cosa, porque Dios ama para siempre y conf\u00eda en nosotros para que logremos lo que \u00e9l desea.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e9 que hoy, m\u00e1s que nunca, estas palabras de Dios, de Jes\u00fas, son dif\u00edciles de entender y de aceptar, porque, como dije antes, muchas personas est\u00e1n heridas por la falta de amor en sus familias o por los errores, pero nunca est\u00e1 dem\u00e1s decir que las personas que no pudieron hacer prosperar sus matrimonios no est\u00e1n \u00abfuera\u00bb del amor de Dios y tampoco est\u00e1 dem\u00e1s decir que \u00abel hombre no debe separar lo que Dios ha unido\u00bb, que debe luchar hasta el final. El hombre y la mujer deben luchar para estar siempre juntos, superando las dificultades; y podr\u00edamos agregar, y lo que ellos, var\u00f3n y mujer, quisieron unir por propia decisi\u00f3n, sin la presi\u00f3n de nadie, sino solo por amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Finalmente, para terminar, podr\u00edamos decir que el planteo que hacen los fariseos a Jes\u00fas es profundo en el fondo. Es el planteo que tambi\u00e9n el mundo le hace a la Iglesia, el planteo que incluso podemos hacerle vos y yo a Dios, que es el siguiente: \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que seguir la voluntad de Dios? \u00bfNo es demasiado dura? \u00bfNo es demasiado exigente? \u00bfEs posible hacer lo que Dios quiere siempre, que el hombre y la mujer est\u00e9n para siempre unidos en medio de un contexto tan dif\u00edcil? Las respuestas las dejo para que las contestemos cada uno. Pero me animo a decir que no hay nada m\u00e1s placentero que hacer la voluntad de Dios, de eso debemos estar seguros. Probemos y veamos qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or, probemos y veamos qu\u00e9 bueno es cumplir siempre su voluntad, aunque a veces cueste mucho.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acercaron a \u00e9l algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: \u00ab \u00bfEs l\u00edcito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?\u00bb El respondi\u00f3: \u00ab \u00bfNo han le\u00eddo ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo var\u00f3n y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejar\u00e1 a su padre y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4630,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-4629","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4629"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4629\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4633,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4629\/revisions\/4633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}