{"id":4713,"date":"2024-08-31T00:00:04","date_gmt":"2024-08-31T03:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4713"},"modified":"2024-08-30T08:31:59","modified_gmt":"2024-08-30T11:31:59","slug":"xxi-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxi-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXI S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4713-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/31agosto-audio-XXI-SabadoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/31agosto-audio-XXI-SabadoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/31agosto-audio-XXI-SabadoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/31agosto-audio-XXI-SabadoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola:<\/p>\n<p>El Reino de los Cielos es tambi\u00e9n como un hombre que, al salir de viaje, llam\u00f3 a sus servidores y les confi\u00f3 sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno seg\u00fan su capacidad; y despu\u00e9s parti\u00f3.<\/p>\n<p>En seguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco. De la misma manera, el que recibi\u00f3 dos, gan\u00f3 otros dos, pero el que recibi\u00f3 uno solo, hizo un pozo y enterr\u00f3 el dinero de su se\u00f1or.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un largo tiempo, lleg\u00f3 el se\u00f1or y arregl\u00f3 las cuentas con sus servidores. El que hab\u00eda recibido los cinco talentos se adelant\u00f3 y le present\u00f3 otros cinco. \u00abSe\u00f1or, le dijo, me has confiado cinco talentos: aqu\u00ed est\u00e1n los otros cinco que he ganado.\u00bb \u00abEst\u00e1 bien, servidor bueno y fiel, le dijo su se\u00f1or, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargar\u00e9 de mucho m\u00e1s: entra a participar del gozo de tu se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 luego el que hab\u00eda recibido dos talentos y le dijo: \u00abSe\u00f1or, me has confiado dos talentos: aqu\u00ed est\u00e1n los otros dos que he ganado.\u00bb \u00abEst\u00e1 bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargar\u00e9 de mucho m\u00e1s: entra a participar del gozo de tu se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 luego el que hab\u00eda recibido un solo talento. \u00abSe\u00f1or, le dijo, s\u00e9 que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: \u00a1aqu\u00ed tienes lo tuyo!\u00bb Pero el se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abServidor malo y perezoso, si sab\u00edas que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendr\u00edas que haber colocado el dinero en el banco, y as\u00ed, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Qu\u00edtenle el talento para d\u00e1rselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de m\u00e1s, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor in\u00fatil; all\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Un s\u00e1bado m\u00e1s que nos regala el Se\u00f1or para disfrutar de su Palabra, de nuestra familia y un poco de descanso, si nos toca, y para que nos tomemos un tiempo m\u00e1s para estar con \u00e9l. No nos olvidemos que \u00e9l nos cre\u00f3, que \u00e9l nos crea y nos da todo y nos dar\u00e1 todo lo que necesitamos para poder seguirlo y amarlo. Hagamos este esfuerzo en este d\u00eda que nos hace muy bien a todos. \u00ab\u00bfSe\u00f1or, a qui\u00e9n iremos? T\u00fa tienes palabras de Vida eterna. Nosotros creemos que eres el Santo De Dios\u00bb, le dijo Pedro a Jes\u00fas en el Evangelio del domingo, le dijo Pedro a Jes\u00fas ese d\u00eda, despu\u00e9s de que el mismo Maestro les hab\u00eda dicho: \u00ab\u00bfUstedes tambi\u00e9n quieren irse?\u00bb. Jes\u00fas los puso a prueba como a veces nos pone a prueba a nosotros, a vos y a m\u00ed, y nos dice: \u00bfVos qu\u00e9 quer\u00e9s hacer? \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s hacer despu\u00e9s de estar conmigo? Despu\u00e9s de escucharme, \u00bfqu\u00e9 te parecen mis palabras? \u00bfPrefer\u00eds irte a otro lado o prefer\u00eds buscar tus propios \u00eddolos? \u00bfPrefer\u00eds armar tu fe a tu medida, a la carta? \u00bfPrefer\u00eds crearte un Dios a tu medida, olvid\u00e1ndote que soy yo el que te da la forma a tu coraz\u00f3n, el que te marca el camino? \u00bfPrefer\u00eds buscar otras religiones? \u00bfPrefer\u00eds buscar otras espiritualidades que est\u00e1n vac\u00edas, que solo prometen bienestar, pero no nos sacan de nosotros mismos? \u00bfQu\u00e9 prefer\u00eds?, \u00bfvos tambi\u00e9n quer\u00e9s irte?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Este s\u00e1bado volvamos a escuchar que Jes\u00fas nos pone a prueba. \u00bfVos tambi\u00e9n quer\u00e9s irte? \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s hacer? \u00a1Decidite, decidite una vez por todas a seguirme!, pero a seguirme en serio. No puedes estar a medias, o est\u00e1s conmigo o est\u00e1s contra m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, el Reino dice que \u00abes como un hombre que al salir de viaje llam\u00f3 a sus servidores y les confi\u00f3 sus bienes\u00bb. Nosotros somos los servidores, Dios Padre es el due\u00f1o de los bienes, eso est\u00e1 muy claro. Los bienes que nos dej\u00f3 no son nuestros y est\u00e1n simbolizados en los \u00abtalentos\u00bb, que era una unidad de moneda de la \u00e9poca. No te imagines los talentos como algo puramente material o simplemente como nuestras capacidades humanas, nuestras destrezas, nuestras habilidades; la Palabra de Dios va mucho m\u00e1s all\u00e1 de eso. Podemos pensar que los talentos son esos bienes de Dios que nos comparte, porque \u00e9l vino a darse a nosotros y a hacernos part\u00edcipes de su propia vida. Esos \u00abtalentos\u00bb son el coraz\u00f3n de Dios que se abri\u00f3 de par en par para darnos todo su amor. Esos \u00abtalentos\u00bb podr\u00edan ser la caridad, el perd\u00f3n, la misericordia, la capacidad de vincularnos con \u00e9l, de rezar, por ejemplo. Y de ah\u00ed podemos ver algunos detalles de este texto.<\/em><\/p>\n<p><em>Primer detalle: Los bienes espirituales que Dios nos dio son para que vivamos en relaci\u00f3n con \u00e9l y podamos \u00abayudarlo\u00bb a hacer presente el Reino entre los dem\u00e1s, pero son de \u00e9l, y ser\u00e1n para devolv\u00e9rselos un d\u00eda a \u00e9l. Nada en nuestro. Dice san Pablo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienes que no hayas recibido?\u00bb. Por eso no vivamos como si los \u00abtalentos\u00bb fueran nuestros. Reconozcamos los dones recibidos para poder vivir agradecidos y descubriendo que todo lo bueno que hacemos es gracias a lo que Dios nos dio.<\/em><\/p>\n<p><em>Segundo detalle: \u00abLe dio a cada uno seg\u00fan su capacidad\u00bb. Nadie es m\u00e1s que el otro. Nadie tiene m\u00e1s que el otro. Dios se encarg\u00f3 de darle a cada uno lo necesario para poder vivir en relaci\u00f3n con \u00e9l; le dio a cada uno seg\u00fan su capacidad y no a la medida humana. No nos comparemos, no tiene sentido ver las cosas como en realidad Dios no las mira. No es m\u00e1s el que recibi\u00f3 cinco, que el que recibi\u00f3 uno. Recibi\u00f3 cada uno seg\u00fan su capacidad. No es menos el que recibe uno, ya lo dije. No midamos con medida humana. El problema no est\u00e1 ah\u00ed. Lo importante est\u00e1 en qu\u00e9 hace cada uno con el don. Todos tenemos todo lo que podemos tener y est\u00e1 en nosotros mirar para afuera o mirar para adentro en nuestro coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Tercer detalle: Hay servidores buenos y fieles y un servidor malo y perezoso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1l somos? \u00bfDe los que se creen que es posible perdonar, ser misericordioso y amar como el Padre nos ense\u00f1a, dando todo lo que tenemos y que a veces est\u00e1 muy escondido, o el perezoso que entierra todo por creer que Dios exige m\u00e1s de lo que da y finalmente no cree que para Dios o con Dios todo es posible? Cuando llegue el final de nuestras vidas, Jes\u00fas nos esperar\u00e1 para abrazarnos con amor, pero para poder abrazarlo nosotros tendremos que entregarle los frutos de amor que llevamos en las manos, en el coraz\u00f3n, los frutos de misericordia y de perd\u00f3n que \u00e9l nos confi\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>No es para tenerle miedo, es para confiar y empezar a probar que es posible duplicar los talentos que todos recibimos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola: El Reino de los Cielos es tambi\u00e9n como un hombre que, al salir de viaje, llam\u00f3 a sus servidores y les confi\u00f3 sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno seg\u00fan su capacidad; y despu\u00e9s parti\u00f3. 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