{"id":4728,"date":"2024-09-03T00:00:01","date_gmt":"2024-09-03T03:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4728"},"modified":"2024-09-02T09:34:08","modified_gmt":"2024-09-02T12:34:08","slug":"xxii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4728-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/03septiembre-audio-XXII-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/03septiembre-audio-XXII-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/03septiembre-audio-XXII-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/03septiembre-audio-XXII-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas baj\u00f3 a Cafarna\u00fan, ciudad de Galilea, y ense\u00f1aba los s\u00e1bados. Y todos estaban asombrados de su ense\u00f1anza, porque hablaba con autoridad.<\/p>\n<p>En la sinagoga hab\u00eda un hombre que estaba pose\u00eddo por el esp\u00edritu de un demonio impuro; y comenz\u00f3 a gritar con fuerza; \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres de nosotros, Jes\u00fas Nazareno? \u00bfHas venido para acabar con nosotros? Ya s\u00e9 qui\u00e9n eres: el Santo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas lo increp\u00f3, diciendo: \u00abC\u00e1llate y sal de este hombre\u00bb. El demonio sali\u00f3 de \u00e9l, arroj\u00e1ndolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ning\u00fan da\u00f1o. El temor se apoder\u00f3 de todos, y se dec\u00edan unos a otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tiene su palabra? \u00a1Manda con autoridad y poder a los esp\u00edritus impuros, y ellos salen!\u00bb.<\/p>\n<p>Y su fama se extend\u00eda por todas partes en aquella regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Continuando un poco con el tema central de la liturgia del domingo, del Evangelio del domingo, podr\u00edamos decir que la religiosidad pura y sincera es aquella que brota desde el coraz\u00f3n. S\u00ed, que est\u00e1 repleta de signos y cosas exteriores que nos ayudan a interiorizar, pero finalmente si falta el coraz\u00f3n, falta todo. Puede estar el coraz\u00f3n y faltar lo exterior, pero si est\u00e1 lo exterior y falta el coraz\u00f3n, falta todo. Obviamente que lo ideal no es oponer, como les gusta hacer a algunos, sino que integrar. Necesitamos signos exteriores, necesitamos signos que nos ayuden a compenetrarnos y a meternos en el misterio de que Dios habita en nosotros y en todo el mundo. Pero tambi\u00e9n necesitamos vivir lo que decimos, vivir lo que profesamos. Vivimos tiempos en donde todo se opone, donde a algunos les gusta decir que basta con cumplir cosas con hacer cosas exteriores, para vivir religiosamente. De hecho, la palabra \u00abreligioso\u00bb est\u00e1 destinada siempre a aquellas personas que parece que hacen m\u00e1s cosas piadosas para estar con Dios. Pero nos olvidamos que religioso tambi\u00e9n es aquel que se ocupa de los m\u00e1s d\u00e9biles, que ama finalmente. Seguiremos en estos d\u00edas con este tema.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>M\u00e1s all\u00e1 de algunos excesos que haya habido en alguna \u00e9poca de la Iglesia o incluso hoy, con respecto a la presencia y acci\u00f3n del demonio en el mundo, o tambi\u00e9n otros excesos m\u00e1s actuales, como, por ejemplo, el negar o minimizar su obrar; no podemos quitar esta p\u00e1gina del Evangelio y es claro que Jes\u00fas vino, entre tantas cosas, tambi\u00e9n a vencer al diablo, al que \u00e9l mismo llama en otros momentos como el \u00abPadre de la mentira\u00bb, aquel que viene a dividir. A ese, Jes\u00fas vino a vencer. Y en este episodio de Algo del Evangelio de hoy vemos claramente c\u00f3mo lo vence con su palabra: \u00abC\u00e1llate y sal de este hombre\u00bb. El diablo es el que busca dividir y mentir, el diablo es el que divide nuestros pensamientos, los confunde y los entremezcla; divide tambi\u00e9n nuestros sentimientos, nuestros corazones; intenta que no distingamos, que mezclemos todo, que no podamos discernir verdaderamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Acord\u00e9monos que \u00abla Palabra de Dios es viva y eficaz\u00bb y es la que discierne los pensamientos, del coraz\u00f3n y ayuda a distinguir; el diablo, todo lo contrario, busca siempre confundir, divide nuestras relaciones humanas, divide a nuestra familia, busca que estemos enemistados, que nos enojemos para siempre, que nos mantengamos en nuestra posici\u00f3n, en nuestros pensamientos, en nuestra l\u00f3gica, en nuestros sentimientos, que no cambiemos, y aunque sean muy viejos, quiere que sigamos con rencores y broncas, que no olvidemos, que peleemos con el de al lado, con el que est\u00e1s viajando ahora, con tu jefe, con tu compa\u00f1ero de trabajo, con tus hermanos, con tu marido, con tu esposa, con tu vecino; \u00e9l busca eso, y nos enga\u00f1a, nos miente para que vivamos enga\u00f1ados y fuera de la verdad de Dios, nos inclina a que pensemos siempre en lo malo de las cosas, que veamos siempre la parte mala de la vida y de los corazones y no veamos nada bueno.<\/em><\/p>\n<p><em>Divide tambi\u00e9n a la sociedad, genera \u2013como me gusta decir\u2013 \u00abmentiras culturales\u00bb, por decirlo de alg\u00fan modo, genera pensamientos y formas de vivir que no buscan el bien de todos; al contrario, el bien de unos pocos.<\/em><\/p>\n<p><em>Para evitar caer en sus enga\u00f1os, tenemos que conocer c\u00f3mo act\u00faa y c\u00f3mo vino a vencerlo Jes\u00fas; y para eso, es mejor no centrarse en lo que conocemos todos como las posesiones \u2013como el caso de hoy\u2013 que son en realidad pocas, sino m\u00e1s bien en la cotidianidad, es decir, c\u00f3mo act\u00faa el diablo normal o cotidianamente. Para eso, me gusta recurrir a los santos, aquellos que nos han ense\u00f1ado con sus vivencias c\u00f3mo obra el maligno en nosotros, incluso tambi\u00e9n me acuerdo de un libro que se llama \u00abCartas del diablo a su sobrino\u00bb, de Lewis, donde genialmente va describiendo c\u00f3mo hace el diablo para enga\u00f1arnos, escribi\u00e9ndole a otros diablillos, d\u00e1ndole consejos para enga\u00f1ar al hombre; pero san Ignacio de Loyola, el gran santo que fund\u00f3 a los jesuitas y que nos dej\u00f3 los ejercicios espirituales, nos ense\u00f1a a poder distinguir el actuar del demonio en nuestras vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, dice que el demonio act\u00faa a veces como una mujer, en que es d\u00e9bil ante la fuerza y se hace fuerte en la debilidad; por eso ante las tentaciones y las pruebas tenemos que enfrentarlo, no tenemos que tenerle miedo, tenemos que rezar con m\u00e1s intensidad, tenemos que enfrentarlo tambi\u00e9n con nuestros pensamientos, no dejarse ganar. El diablo se hace d\u00e9bil cuando nosotros nos hacemos fuertes, por supuesto con la ayuda de Jes\u00fas, con la gracia, con la oraci\u00f3n, con la ayuda de la Virgen Mar\u00eda que es la gran vencedora, aquella que pisa la serpiente en el libro del Apocalipsis y por eso aparece en tantas im\u00e1genes pisando a la serpiente.<\/em><\/p>\n<p><em>Segundo, dice san Ignacio que se hace como alguien que quiere enamorar a la persona prohibida, busca que no se sepa de ese enga\u00f1o, le dice que se calle. El demonio hace eso, busca que vos y yo no hablemos, que callemos, que no contemos lo que nos pasa, que ocultemos las cosas que sentimos y vivimos. \u00bfY cu\u00e1l es la soluci\u00f3n entonces? Abrir el alma a alguien, abrir el coraz\u00f3n a una persona de fe, espiritual, compartir esos pensamientos o dudas, las tentaciones que nos vienen a un sacerdote, a un buen amigo, una buena amiga que nos conduzca al bien.<\/em><\/p>\n<p><em>Y tercero, dice que el diablo act\u00faa como alguien que quiere conquistar una ciudad amurallada y por supuesto va a entrar por el lugar m\u00e1s d\u00e9bil, m\u00e1s flaco, es astuto. No va a entrar por el lugar m\u00e1s fuerte, por la puerta principal. Por eso \u00bfd\u00f3nde nos va a querer debilitar el demonio? Por nuestro lugar m\u00e1s d\u00e9bil, por nuestro lugar m\u00e1s fr\u00e1gil y por eso tenemos que conocernos, conocer cu\u00e1l es nuestra gran debilidad, donde siempre el demonio nos estar\u00e1 molestando para atormentarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, espero que estos consejos de este gran santo tambi\u00e9n nos ayuden, no hay que tenerle miedo al demonio; Jes\u00fas es m\u00e1s fuerte, Jes\u00fas hoy nos muestra su poder, \u00e9l nos demuestra que vino a vencer el mal, que busca lograr el demonio en nuestros corazones y nos quiere ayudar a liberarnos de esto que a veces nos puede molestar y nos pone piedras en el camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas baj\u00f3 a Cafarna\u00fan, ciudad de Galilea, y ense\u00f1aba los s\u00e1bados. 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