{"id":4733,"date":"2024-09-04T00:00:52","date_gmt":"2024-09-04T03:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4733"},"modified":"2024-09-03T08:41:04","modified_gmt":"2024-09-03T11:41:04","slug":"xxii-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXII Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4733-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/04septiembre-audio-XXII-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/04septiembre-audio-XXII-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/04septiembre-audio-XXII-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/04septiembre-audio-XXII-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al salir de la sinagoga, entr\u00f3 en la casa de Sim\u00f3n. La suegra de Sim\u00f3n ten\u00eda mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Inclin\u00e1ndose sobre ella, Jes\u00fas increp\u00f3 a la fiebre y esta desapareci\u00f3. En seguida, ella se levant\u00f3 y se puso a servirlos.<\/p>\n<p>Al atardecer, todos los que ten\u00edan enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y \u00e9l, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. De muchos sal\u00edan demonios, gritando: \u00ab\u00a1T\u00fa eres el Hijo de Dios!\u00bb Pero \u00e9l los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sab\u00edan que era el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Cuando amaneci\u00f3, Jes\u00fas sali\u00f3 y se fue a un lugar desierto. La multitud comenz\u00f3 a buscarlo y, cuando lo encontraron, quer\u00edan retenerlo para que no se alejara de ellos. Pero \u00e9l les dijo: \u00abTambi\u00e9n a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado.\u00bb Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En el Evangelio del domingo, Jes\u00fas criticaba a los fariseos por caer en la hipocres\u00eda, por olvidarse de lo esencial y pensar que la impureza del coraz\u00f3n proven\u00eda de las impurezas exteriores. \u00abUstedes siguen tradiciones humanas, pero se olvidaron del mandamiento de Dios\u00bb, les dijo Jes\u00fas. Eso es verdad y hay que afirmarlo una y mil veces. No podemos vivir una religiosidad profunda y sincera si no vivimos finalmente con alegr\u00eda aquello que Dios nos manda, que es finalmente lo m\u00e1s sagrado y lo m\u00e1s lindo: el amor. Sin embargo, podemos caer en el otro extremo que tanto se pregona hoy, que finalmente parece que lo exterior no interesa para nada. Nosotros tambi\u00e9n vivimos una religiosidad que est\u00e1 cargada de simbolog\u00edas, especialmente en nuestras liturgias, que nos ayudan a interiorizar la verdad. Por eso no hay que despreciar ni una cosa ni la otra, no hay que oponer. Cuidado cuando escuchas a aquellos que se oponen, que les encanta oponer. Hay que olvidarse de todo lo exterior, lo \u00fanico que importa es el coraz\u00f3n, o aquellos que dicen: \u00ab\u00a1No!, hay que poner todo el acento en lo exterior\u00bb. Son las dos cosas. Por eso, cuando escuches a alguien que opone demasiado, olfatea que algo no anda tan bien.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Para seguir, tambi\u00e9n quer\u00eda que recordemos las palabras de la Carta de Santiago, donde se habla sobre la Palabra. Dice as\u00ed: \u00abPongan por obra la Palabra y no se contenten solo con o\u00edrla, enga\u00f1\u00e1ndose a ustedes mismos. Porque si alguno se contenta con o\u00edr la Palabra sin ponerla por obra, ese se parece al que contempla su imagen en un espejo, se contempla, pero y\u00e9ndose se olvida de c\u00f3mo es\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 lindo!<\/em><\/p>\n<p><em>La Palabra de Dios, por ser lo que Dios desea para nosotros, es como un espejo para nosotros mismos, nos permite conocernos, nos permite saber realmente qui\u00e9nes somos, nos permite saber qu\u00e9 es lo que necesitamos, a qu\u00e9 estamos aferrados, de qu\u00e9 cosas tenemos que liberarnos, qu\u00e9 cosas tambi\u00e9n tenemos que proyectar y so\u00f1ar.<\/em><\/p>\n<p><em>La Palabra es todo, porque es lo que Dios quiere decirnos, lo que \u00e9l nos ense\u00f1a, y por eso intentemos quedarnos siempre con algo de lo que se nos dice, pero intentemos ponerla en pr\u00e1ctica, intentemos meditarla.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy pretendo dejar algunas preguntas para que podamos hacer este camino, para que podamos juntos ponernos frente al espejo que es el mismo Dios que nos habla, porque somos imagen y semejanza de \u00e9l, para que reflej\u00e1ndonos podamos ver en qu\u00e9 cosas nuestra imagen est\u00e1 algo deformada o est\u00e1 alejada del deseo de Dios, en qu\u00e9 cosa tambi\u00e9n nos estamos pareciendo m\u00e1s a \u00e9l, a Jes\u00fas, que es la \u00abimagen del Dios invisible\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso creo que nos puede ayudar Algo del Evangelio de hoy, donde vemos a un Jes\u00fas en todo su esplendor \u2013por decirlo de alguna manera\u2013, un Jes\u00fas que ense\u00f1a, que cura dolencias y que vence a los demonios. Esta triple dimensi\u00f3n de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, que se manifest\u00f3 en su vida terrenal, pero que sigue manifest\u00e1ndose hoy, silenciosamente, a trav\u00e9s tambi\u00e9n de su Iglesia. \u00c9l sigue ense\u00f1ando, sigue curando, sigue venciendo al demonio y, al mismo tiempo, vemos que Jes\u00fas se aleja un poco tambi\u00e9n de la multitud porque necesita algo de paz.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy hag\u00e1monos juntos algunas preguntas que nos pueden ayudar: \u00bfQu\u00e9 cosas de las ense\u00f1anzas de Dios todav\u00eda no asimilamos? \u00bfQu\u00e9 cosas todav\u00eda no comprendemos porque no hicimos el esfuerzo para lograrlo? \u00bfQu\u00e9 cosas rechazamos a veces de la Palabra porque no nos gustan o no nos caen bien? \u00bfQu\u00e9 cosas nos producen un poco de resistencia? Esto a veces nos puede pasar con la Palabra de Dios y con las ense\u00f1anzas de la Iglesia. \u00bfQu\u00e9 cosas no asumimos de coraz\u00f3n y que, en realidad, son para nuestro bien? Me parece que hay algo que no podemos olvidar o dudar, y es que\u2026 \u00bfc\u00f3mo es posible que Dios Padre pueda ense\u00f1ar algo que hace mal al hombre si el hombre es su propia criatura y, adem\u00e1s, la m\u00e1s amada?<br \/>\nAnim\u00e9monos a preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anzas de Dios dejamos de lado, las cajoneamos, las dejamos ah\u00ed y no las reflexionamos, o incluso a veces nos damos el lujo de cuestionar? \u00bfDe qu\u00e9 dolencias necesitamos que Dios nos sane?, ya sea morales, espirituales o f\u00edsicas.<\/em><\/p>\n<p><em>Y a veces acarreamos cosas f\u00edsicas que quisi\u00e9ramos que Dios nos libre de ellas, y puede ser que nos libre, pero Jes\u00fas libera tambi\u00e9n los dolores \u00abf\u00edsicos\u00bb para que nos demos cuenta que hay algo m\u00e1s profundo, que existen otras dolencias morales o espirituales que son las que nos atormentan profundamente, como nuestras propias debilidades psicol\u00f3gicas; las debilidades o pecados de los otros que nos hacen sufrir; las debilidades que no sabemos sacar adelante por temor o impotencia y, por supuesto, el pecado, que es lo que nos ata y nos destruye, el pecado que no nos deja acercarnos al Padre. Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, no podemos olvidar que ese pecado es tambi\u00e9n a veces trampol\u00edn para llegar a \u00e9l, para que descubramos el amor misericordioso de nuestro Padre siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>En mis pocos a\u00f1os de sacerdocio conoc\u00ed much\u00edsima gente que se acerc\u00f3 al Padre despu\u00e9s de fuertes experiencias de pecado, y parad\u00f3jicamente terminan m\u00e1s cerca de aquellos que piensan que no necesitan nada, porque aparentemente \u00abest\u00e1n bien\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces, para con nuestro Dios actuamos como con los m\u00e9dicos, hasta que no nos duele algo no vamos, raramente consultamos al m\u00e9dico cuando estamos bien; lo mismo hacemos con nuestro buen Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, todos podemos descubrir las dolencias que tenemos para poder dar un salto hacia Jes\u00fas, y buscarlo cada d\u00eda m\u00e1s sinceramente. Y finalmente, siguiendo con lo anterior, Jes\u00fas sigue venciendo a los demonios que nos tientan y nos alejan de su amor. Y entonces podemos tambi\u00e9n pedirle que nos muestre el por qu\u00e9 a veces estamos atormentados, qu\u00e9 tenemos que dejar que nos ense\u00f1e y qu\u00e9 cosas tenemos que dejar que nos cure para poder liberarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Dejemos que hoy la Palabra sea el espejo de nuestro coraz\u00f3n, para encontrar todo lo lindo que Dios nos dio y todo lo que \u00e9l desea transformar y sanar. No tengamos miedo a mirarnos a nosotros mismos en el espejo m\u00e1s puro y m\u00e1s verdadero que podamos reflejarnos, que es la misma Palabra de Dios.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al salir de la sinagoga, entr\u00f3 en la casa de Sim\u00f3n. La suegra de Sim\u00f3n ten\u00eda mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Inclin\u00e1ndose sobre ella, Jes\u00fas increp\u00f3 a la fiebre y esta desapareci\u00f3. 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