{"id":4743,"date":"2024-09-06T00:00:55","date_gmt":"2024-09-06T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4743"},"modified":"2024-09-06T09:30:43","modified_gmt":"2024-09-06T12:30:43","slug":"xxii-viernes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-viernes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXII Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4743-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/06septiembre-audio-XXII-ViernesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/06septiembre-audio-XXII-ViernesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/06septiembre-audio-XXII-ViernesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/06septiembre-audio-XXII-ViernesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oraci\u00f3n, lo mismo que los disc\u00edpulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras \u00e9l est\u00e1 con ellos? Llegar\u00e1 el momento en que el esposo les ser\u00e1 quitado; entonces tendr\u00e1n que ayunar.\u00bb<\/p>\n<p>Les hizo adem\u00e1s esta comparaci\u00f3n: \u00abNadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romper\u00e1 el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedar\u00e1 bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque har\u00e1 reventar los odres; entonces el vino se derramar\u00e1 y los odres ya no servir\u00e1n m\u00e1s. \u00a1A vino nuevo, odres nuevos! Nadie, despu\u00e9s de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El a\u00f1ejo es mejor.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando no vivimos nuestra religiosidad al modo de Jes\u00fas; cuando nos olvidamos que, en definitiva, ser religioso no es una cuesti\u00f3n externa solamente, sino que parte del coraz\u00f3n; cuando nos olvidamos que justamente el religioso es aquel que vive ligado, se religa a la divinidad y por eso busca amarlo, y como busca amarlo, tambi\u00e9n se deja amar y se deja ense\u00f1ar y se deja mostrar el camino, y el camino que nos muestra la divinidad, que es Jes\u00fas, es el de entregarnos a los dem\u00e1s. Es, en definitiva, olvidarnos de nosotros mismos por amor a los otros. Por eso Jes\u00fas se enoj\u00f3 con los fariseos en el Evangelio del domingo. Se enojaba con aquellos que se olvidaban de lo m\u00e1s esencial, que era el mandamiento de Dios, y se afanaban, se desesperaban por practicar cosas externas que ellos consideraban que los purificaban, pero que, en el fondo, les manchaban el coraz\u00f3n. Cuando pensamos que lo externo nos mancha o nos purifica y nos olvidamos que, en realidad, es el amor el que nos purifica y nos sana, equivocamos el camino. \u00a1Se\u00f1or, danos la gracia de ser religiosos, pero profundamente, como vos quer\u00e9s, entreg\u00e1ndonos a los dem\u00e1s!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando no somos capaces de detenernos, de mirarnos en el espejo \u2013como venimos hablando estos d\u00edas\u2013 con sinceridad, sin vanidad, simplemente para ver lo que somos, es porque en el fondo algo nos pasa, no somos capaces de mirarnos a nosotros mismos. Detenerse frente al espejo para mirarse, no siempre es signo de vanidad, puede ser por la sencilla raz\u00f3n de reconocernos amados por nuestro Padre, por nosotros mismos. Es por eso que el ap\u00f3stol Santiago dec\u00eda que el que no pone por obra la Palabra, es como el que se mira al espejo, se contempla y y\u00e9ndose se olvida de c\u00f3mo es. No vivir la Palabra de Dios, es olvidarse lo que uno es, porque Dios nos habla de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que quiere que seamos. Por lo tanto, no poner por obra lo que nos dice, es en el fondo no saber qui\u00e9nes somos, no ser religiosos, olvidarnos de d\u00f3nde venimos y hacia d\u00f3nde vamos. Intentemos no ser hoy oyentes olvidadizos, busquemos reflejarnos en Jes\u00fas y animarnos a contemplarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Tomando Algo del Evangelio de hoy, podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 valor y qu\u00e9 sentido tiene para nosotros \u2013los cristianos\u2013 privarnos de algo que en s\u00ed mismo es bueno y \u00fatil para nuestro sustento, como el alimento?<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas dice que, cuando \u00e9l les sea quitado, cuando el esposo les sea quitado \u2013o sea, cuando \u00e9l ya no est\u00e9 m\u00e1s en este mundo, con nosotros f\u00edsicamente\u2013, los disc\u00edpulos tendr\u00e1n que ayunar; y podr\u00edamos decir que en esta etapa de la historia estamos nosotros. Jes\u00fas habla directamente de que el ayuno tenemos que hacerlo y es bueno hacerlo, \u00e9l lo hizo.<\/em><\/p>\n<p><em>La misma Sagrada Escritura y toda la tradici\u00f3n de la Iglesia a lo largo de los siglos nos muestran que el ayuno es de gran ayuda para luchar contra el pecado y todo lo que nos induce a \u00e9l, para luchar contra nuestras debilidades, para fortalecer nuestra voluntad. Jes\u00fas en el Nuevo Testamento nos da una raz\u00f3n profunda del ayuno, porque esto es lo que tenemos que encontrar, la raz\u00f3n profunda, para no caer en una pr\u00e1ctica vac\u00eda que puede ser muy religiosa pero sin coraz\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 es bueno ayunar? Dice: \u00abA vino nuevo, odres nuevos\u00bb. No podemos hacer algo nuevo con el mismo coraz\u00f3n de antes, tenemos que buscar tener un coraz\u00f3n nuevo. \u00abOdres\u00bb era el recipiente en donde se guardaba el vino, que era un recipiente de cuero. Bueno, a vino nuevo, a esta nueva noticia que nos viene a traer Jes\u00fas, hay que encontrar una nueva manera de guardarlo, en un recipiente nuevo.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso Jes\u00fas nos ense\u00f1a que el verdadero ayuno consiste m\u00e1s bien en cumplir la voluntad del Padre que ve en lo secreto y nos recompensa. El ayuno, entonces, est\u00e1 orientado a que nos alimentemos del verdadero alimento que es hacer la voluntad de Dios. Por eso, la finalidad del verdadero ayuno es alimentarnos de este alimento verdadero.<\/em><\/p>\n<p><em>Incluso hay un santo que dec\u00eda algo muy interesante que creo que nos puede ayudar, dice as\u00ed: \u00abEl ayuno es el alma de la oraci\u00f3n y la misericordia es la vida del ayuno. Por tanto, quien reza, que ayune; quien ayune, que se compadezca; que preste o\u00eddos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta o\u00eddos a quien no cierra los suyos al que suplica\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El ayuno est\u00e1 orientado hacia la caridad, al amor, a la misericordia. Est\u00e1 orientado a que tengamos la voluntad dispuesta para estar pensando m\u00e1s en los dem\u00e1s, para no estar tan centrados y encerrados en nosotros mismos. En nuestros d\u00edas parece que el ayuno es una pr\u00e1ctica que perdi\u00f3 su valor espiritual, por eso \u00aba vino nuevo, odres nuevos\u00bb, coraz\u00f3n nuevo. No es cuesti\u00f3n de hacer algo por hacerlo. Lo extra\u00f1o es que incluso fuera de la Iglesia, el ayuno es reconocido, valorado por m\u00e9dicos, por much\u00edsimas personas que dicen que el ayuno les hace bien, pero para buscar, en definitiva, un bienestar material, un bienestar del cuerpo, incluso para terapias del cuerpo. Sin embargo, para los que creemos en Jes\u00fas, en primer lugar el ayuno es para conformarnos con la voluntad de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>La pr\u00e1ctica del ayuno nos ayuda a unificar nuestro cuerpo y nuestra alma, a poder refrenar, reorientar nuestras tendencias y pasiones, que a veces se desordenan, para un bien m\u00e1s grande, que es el amor a Dios y al de los dem\u00e1s. Y al mismo tiempo, ayunar nos ayuda a tomar conciencia del mal en que viven muchos de nuestros hermanos. San Juan dice en su primera carta: \u00abSi alguno posee bienes en el mundo, ve a su hermano que est\u00e1 necesitado y le cierra sus entra\u00f1as, \u00bfc\u00f3mo puede permanecer en \u00e9l el amor de Dios?\u00bb. Ayunar por voluntad propia nos ayuda a cultivar un estilo de caridad, de buen samaritano, inclin\u00e1ndonos y preocup\u00e1ndonos por nuestros hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Que estas palabras nos ayuden hoy a poder ayunar de alguna manera. Anim\u00e9monos con alguna comida, con algo que nos guste mucho y bajemos la cantidad. Cada uno tiene que buscar en qu\u00e9 cosas puede ofrecer a Dios, con un \u00abcoraz\u00f3n nuevo\u00bb, por amor a \u00e9l y a los m\u00e1s necesitados.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oraci\u00f3n, lo mismo que los disc\u00edpulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben.\u00bb Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras \u00e9l est\u00e1 con ellos? 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