{"id":4761,"date":"2024-09-09T00:00:40","date_gmt":"2024-09-09T03:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4761"},"modified":"2024-09-07T19:15:47","modified_gmt":"2024-09-07T22:15:47","slug":"xxiii-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxiii-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXIII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4761-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/09septiembre-audio-XXIII-LunesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/09septiembre-audio-XXIII-LunesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/09septiembre-audio-XXIII-LunesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/09septiembre-audio-XXIII-LunesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un s\u00e1bado, entr\u00f3 en la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. Hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jes\u00fas para ver si curaba en s\u00e1bado, porque quer\u00edan encontrar algo de qu\u00e9 acusarlo. Pero Jes\u00fas, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que ten\u00eda la mano paralizada: \u00abLev\u00e1ntate y qu\u00e9date de pie delante de todos.\u00bb El se levant\u00f3 y permaneci\u00f3 de pie.<\/p>\n<p>Luego les dijo: \u00abYo les pregunto: \u00bfEst\u00e1 permitido en s\u00e1bado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?\u00bb Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: \u00abExtiende tu mano.\u00bb El la extendi\u00f3 y su mano qued\u00f3 curada.<\/p>\n<p>Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre s\u00ed para ver qu\u00e9 pod\u00edan hacer contra Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 maravilla es ver en la Palabra de Dios \u2013fij\u00e1ndonos en el Evangelio de ayer\u2013 c\u00f3mo Jes\u00fas tuvo gestos distintos con cada persona que se le acerc\u00f3, c\u00f3mo cada milagro fue tambi\u00e9n distinto, particular, especial! Ayer, not\u00e1bamos c\u00f3mo Jes\u00fas apartaba a este sordomudo, que en realidad era un sordo y tartamudo que le costaba hablar, y llev\u00e1ndolo aparte lo cur\u00f3 de manera especial. Puso sus manos en sus o\u00eddos, su saliva en su lengua para hacer que \u00e9l pueda volver a hablar, para que en realidad sus o\u00eddos se le abran y escuche, y esa escucha le cambie la manera de hablar.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, en esta semana que comenzamos, este lunes \u2013que espero que sea un lindo lunes para vos y para todos\u2013, pensemos que Jes\u00fas de alg\u00fan modo tambi\u00e9n nos aparta a vos y a m\u00ed de la multitud; que cuando nos quiere sanar, no quiere sensacionalismo o cosas espectaculares, sino quiere mirarnos a los ojos, quiere tocarnos el coraz\u00f3n, para ayudarnos a cambiar, para destrabarnos la lengua, para abrirnos los o\u00eddos y para ponernos en un nuevo camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Continuemos con este maravilloso Evangelio del domingo durante esta semana, pero tambi\u00e9n te propongo en estos d\u00edas tomar un vers\u00edculo del salmo 118 para que escuchemos y meditemos, dice as\u00ed: \u00abTus manos me hicieron y me formaron; instr\u00fayeme, para que aprenda tus mandamientos\u00bb. Que estas palabras podamos transformarlas en petici\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, vos me formaste, vos me diste todo, vos me diste esta vida, esta manera de pensar, este coraz\u00f3n, vos me diste esta familia que tengo, tantas cosas. Me formaste, me hiciste. Instr\u00fayeme. Instruime, Se\u00f1or, esta semana para que aprenda una vez m\u00e1s tus mandamientos, pero no como palabra muerta, sino para que las interiorice, para que tus mandatos no sean para m\u00ed una carga, para que descubra que tus mandatos, los mandatos de tu Padre, son en realidad b\u00e1lsamo para el coraz\u00f3n, son gu\u00eda, luz para caminar en esta vida tan dif\u00edcil\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Ojal\u00e1 que el Se\u00f1or nos conceda en estos d\u00edas el aprender verdaderamente sus mandamientos, que es todo lo que \u00e9l nos ense\u00f1a para poder vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>Y hoy en Algo del Evangelio vemos como dos actitudes opuestas; por un lado, vemos que Jes\u00fas se la pas\u00f3 haciendo el bien y, por otro lado, los fariseos enoj\u00e1ndose porque Jes\u00fas hace el bien \u2013\u00a1qu\u00e9 paradoja!\u2013 y quieren encontrar algo con lo que lo puedan acusar.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero fijemos nuestra mirada en Jes\u00fas, contempl\u00e9moslo a \u00e9l, como siempre. \u00c9l hace el bien sin importarle la opini\u00f3n de los dem\u00e1s ni la oposici\u00f3n ajena. El bien muchas veces en nuestra vida encuentra oposici\u00f3n, incluso ante personas que dicen querer hacer el bien \u2013como los fariseos de ese tiempo\u2013, personas religiosas que dicen amar a Dios. Jes\u00fas \u2013como dice la misma Palabra\u2013 se la pas\u00f3 haciendo el bien, por eso no le importaba que algunos est\u00e9n buscando un motivo para acusarlo. \u00c9l sigue haciendo el bien ahora, en este momento. Jes\u00fas, haciendo el bien, quiere ense\u00f1ar tambi\u00e9n por qu\u00e9 lo hace, y no lo entienden, pero lo hace igual; eso es lo lindo de la escena de la Palabra de Dios de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas tiene en su coraz\u00f3n el coraje de hacer el bien, ese coraje que necesitamos todos para animarnos siempre a hacerlo incluso en lugares donde el bien parece que no alcanza, parece no satisfacer a los otros, no conforma y podr\u00edamos pensar: \u00bfc\u00f3mo puede pasar esto? \u00bfEs posible que pase esto? \u00bfC\u00f3mo es posible que el hombre pueda cerrarse ante tanta bondad? \u00a1Qu\u00e9 tristeza la de Jes\u00fas! \u00a1Qu\u00e9 tristeza debe haber sentido nuestro Maestro!, y sigue sintiendo cuando se choca contra seres humanos que muchas veces no se conforman ni siquiera con el bien, no se conforman con nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces aprendamos esto de Jes\u00fas: la decisi\u00f3n, el coraje, la fortaleza para hacer el bien. Cuando tenemos claro lo que tenemos que hacer utilizando medios buenos, hay que andar firmes para adelante. No dudemos en nuestro trabajo, en nuestro hogar, en la calle, en el viaje, en hacer el bien y hacerlo bien.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando tengamos la posibilidad de hacer el bien, hag\u00e1moslo, aunque a nuestro alrededor se mueran de bronca, de celos, de enojos, de envidia, aunque los que dicen ser buenos \u2013como los fariseos\u2013 se enfurezcan. Dejemos que los dem\u00e1s se enfurezcan, nosotros sigamos para adelante haciendo el bien y que eso nos llene de paz.<\/em><\/p>\n<p><em>Y lo segundo a considerar es la incre\u00edble actitud de los fariseos. \u00a1Es incre\u00edble esta actitud!, la verdad, cuesta entenderla, pero es as\u00ed. \u00bfEs posible tanta cerraz\u00f3n incluso cuando alguien ve un milagro? S\u00ed, es posible. Es posible que haya personas que en vez de disfrutar del bien ajeno que est\u00e1n viendo, est\u00e9n preocupados por lo que no ven y juzgan. Hay personas as\u00ed, hay personas que son as\u00ed de verdad \u2013incluso religiosos y hasta te dir\u00eda que, como yo, sacerdotes\u2013, que cuando ven algo bueno o cuando ven que alguien hace algo bueno, en vez de disfrutarlo, buscan algo que criticar, buscan algo para acusar, buscan \u2013como se dice\u2013 la quinta pata al gato; no pueden disfrutar de las cosas buenas de los dem\u00e1s, est\u00e1n siempre encontrando todo lo malo, en el mundo, en la Iglesia, desde el papa para abajo, en la parroquia, en la comunidad, en los sacerdotes&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 a veces no disfrutamos de las cosas buenas ajenas? \u00bfPor qu\u00e9 a veces nos da bronca lo bueno? Pregunt\u00e9monos si no nos pasa a veces lo mismo. \u00bfPor qu\u00e9 a veces nos creemos que somos los \u00fanicos que podemos hacer el bien y lo hacemos mejor que los otros? Hay mucho de farise\u00edsmo en nuestra Iglesia y en todos los que nos creemos que tenemos la medida de las cosas y c\u00f3mo deben ser.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Jes\u00fas, con su coraje, nos libre de esta actitud. \u00bfC\u00f3mo hacerlo? Bueno, hagamos hoy y durante la semana el ejercicio de felicitar y alegrarnos con el bien que descubramos a nuestro alrededor, con las cosas buenas que hicieron los dem\u00e1s. Acord\u00e9monos que hay muchas cosas buenas fuera de nuestro coraz\u00f3n, de nuestro grupo, de nuestra parroquia, de nuestro movimiento, de nuestra manera de vivir la fe.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un s\u00e1bado, entr\u00f3 en la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. Hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jes\u00fas para ver si curaba en s\u00e1bado, porque quer\u00edan encontrar algo de qu\u00e9 acusarlo. Pero Jes\u00fas, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que ten\u00eda la mano paralizada: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4762,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-4761","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4761"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4765,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761\/revisions\/4765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}