{"id":4776,"date":"2024-09-12T00:00:32","date_gmt":"2024-09-12T03:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4776"},"modified":"2024-09-11T08:13:26","modified_gmt":"2024-09-11T11:13:26","slug":"xxiii-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxiii-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXIII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4776-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/12septiembre-audio-XXIII-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/12septiembre-audio-XXIII-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/12septiembre-audio-XXIII-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/12septiembre-audio-XXIII-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abYo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. Al que te pegue en una mejilla, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra; al que te quite el manto, no le niegues la t\u00fanica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.<\/p>\n<p>Hagan por los dem\u00e1s lo que quieren que los hombres hagan por ustedes. Si aman a aquellos que los aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman.<\/p>\n<p>Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tienen? Eso lo hacen tambi\u00e9n los pecadores. Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tienen? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo mismo.<\/p>\n<p>Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes ser\u00e1 grande y ser\u00e1n hijos del Alt\u00edsimo, porque \u00e9l es bueno con los desagradecidos y los malos.<\/p>\n<p>Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Si Jes\u00fas nos abriera los o\u00eddos del coraz\u00f3n, cuanto bien podr\u00edamos hacer. Cuantas palabras lindas saldr\u00edan de nuestra boca si aprendieran a escuchar. Solo habla bien, solo habla lo justo y necesario, solo habla en el momento adecuado, aquel que sabe escuchar. Vivimos en una sociedad que le gusta el ruido, que le gusta las palabras, que le gusta hablar y pensar que todo lo solucionar\u00e1 por medio de las palabras, incluso a veces de los gritos, de la imposici\u00f3n; y, sin embargo, Jes\u00fas, con el milagro del Evangelio del domingo \u2013en donde le dijo: \u00abEfat\u00e1\u00bb, \u00e1brete\u2013, nos ense\u00f1a que todos hemos nacido un poco sordos del coraz\u00f3n, que no basta con o\u00edr, que tenemos que hacer un proceso interior para aprender a descubrirlo a \u00e9l en los dem\u00e1s, para aprender a hablarle a los dem\u00e1s de \u00e9l. Pero vamos a Algo del Evangelio de hoy.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Si nos preguntar\u00e1n hoy \u2013medio desprevenidos\u2013, si por ah\u00ed un hijo nos pide hablar y nos pregunta algo importante, o en la facultad, en la universidad, en el trabajo nos hacen una pregunta desafiante, como, por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 es ser cristiano?&#8230; \u00bfQu\u00e9 le dir\u00edas? \u00bfQu\u00e9 le dir\u00edamos? \u00bfC\u00f3mo responder\u00edamos esa pregunta? Creo que tranquilamente podr\u00edamos decirle: \u00abBueno, and\u00e1 al cap\u00edtulo seis del Evangelio de Lucas, vers\u00edculo 27-36, o tambi\u00e9n and\u00e1 a Mateo 5, 38-48, lee esto que acabamos de escuchar, por ejemplo\u00bb. Pero bueno, en realidad, si le decimos eso a alguien, no le estar\u00edas dando una respuesta completa, porque nadie puede entender esta p\u00e1gina del Evangelio si no conoce a Jes\u00fas, si no hizo un camino previo, si no se le abri\u00f3 el coraz\u00f3n, los o\u00eddos del alma. Son de esas p\u00e1ginas un poco inc\u00f3modas y much\u00edsimas veces mal interpretadas y por eso no entendidas, y porque no son entendidas muchas veces son olvidadas.<\/em><\/p>\n<p><em>Para responderle en serio a alguien que hace semejante cuestionamiento, deber\u00edamos hacerle en realidad leer el libro de nuestra vida, de nuestra vida cristiana, y despu\u00e9s que vea que eso que ve en vivo y en directo est\u00e1 escrito de hace ya much\u00edsimos a\u00f1os porque alguien lo vivi\u00f3 y a partir de ah\u00ed lo vivieron miles y miles de personas, creo que la cosa cambiar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser cristiano, en definitiva, es amar, pero amar no solo con el impulso natural con el que amamos naturalmente, valga la redundancia, a los que queremos por afinidad o porque los elegimos, sino que amar con un plus; o, mejor dicho, poder amar con un plus que proviene de Dios. Es lo que llamamos nosotros la \u00abcaridad\u00bb, amar a los dem\u00e1s con el amor que nos es dado por Dios Padre, amar a los dem\u00e1s por amor a Dios. Si nos preguntan, tendr\u00edamos que decir que ser cristiano es ser seguidor de Cristo, que ser cristiano es haber descubierto que somos amados por Dios. No importa si somos buenos o malos, gordos o flacos, lindos &#8211; feos, negros &#8211; blancos, con dinero &#8211; sin dinero, con profesi\u00f3n o sin profesi\u00f3n; somos amados, y por haber descubierto que \u00e9l nos ama, nosotros no tenemos derecho real a amar con distinci\u00f3n, a discriminar en el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Otra cosa es c\u00f3mo amamos a cada persona, pero de movida no podemos dejar a nadie de lado, de nuestro coraz\u00f3n. Entonces, ser cristiano es haber experimentado esto, y no por un cuento, no porque lo hayamos le\u00eddo en un libro lindo o en el catecismo; sino porque nos dimos cuenta que es real, que el Padre ha sido misericordioso con nosotros, con vos y conmigo hoy, y que con ese que nos cuesta tanto tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es para sentarse a desmenuzarlo palabra por palabra, como para deleitarse y tambi\u00e9n asustarse un poco, te recomiendo que vuelvas a escucharlo o leerlo. \u00bfAmar a los enemigos es algo posible o es algo de unos pocos? \u00bfO Jes\u00fas estaba un poco loco? Es fundamental \u2013y es lo que quiero dejarte hoy\u2013 que comprendamos a qu\u00e9 se refiere con \u00abamar\u00bb o a qu\u00e9 tipo de amor se refiere Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Podemos equivocarnos y que al escuchar la palabra \u00abamar\u00bb pensemos que tenemos que amar a un enemigo como amamos a un amigo, a un padre, a una madre, a un hijo o a un hermano; \u00a1no!, no quiere decir eso, no quiere decir que tenemos que ir hoy a abrazar al que nos hizo el mal \u2013aunque, si nos sale, no estar\u00eda tan mal\u2013, al que nos difam\u00f3, al que nos critic\u00f3, al que nos ech\u00f3 del trabajo, al que nos humill\u00f3, al que nos trat\u00f3 mal; no quiere decir que tenemos que irnos de vacaciones con esa persona o que tenemos que ser su amigo. Jes\u00fas nos pide un amor especial, distinto, que aunque no tenga espontaneidad, aunque no salga \u2013digamos\u2013 naturalmente; no quiere decir que es hipocres\u00eda, como dicen algunos. Ese amor es caridad, viene de Dios porque de nosotros no sale, y porque viene de Dios nos permite hacer lo que no har\u00edamos, y es como que nos transformar\u00edamos en un puente de algo m\u00e1s grande que nos da una felicidad que tampoco viene de nosotros, nos da la bienaventuranza.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer con el que no es amable o se port\u00f3 mal con nosotros, o sea, el que es de alguna manera nuestro enemigo? Muchas cosas. Si podemos, probemos hoy, por ejemplo, haciendo esto: saludar a esa persona, bendecirlo interiormente, hablar bien de ella, rezar \u2013por supuesto\u2013, no devolver mal por mal, no negarle algo que nos pida. Ser misericordioso como el Padre es misericordioso, esa es la manera de ser bienaventurado, de ser feliz.<\/em><\/p>\n<p><em>Si alguien nos pregunta hoy qu\u00e9 es ser cristiano, no lo mandemos a leer el Evangelio, como dijimos al principio; demostr\u00e9moslo con la vida. Si nadie nos pregunta, no importa, pensemos hoy a qui\u00e9n, que no sea tan amable, podemos tratarlo como nos gustar\u00eda que nos traten.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abYo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. 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