{"id":4825,"date":"2024-09-21T00:00:08","date_gmt":"2024-09-21T03:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4825"},"modified":"2024-09-20T19:44:28","modified_gmt":"2024-09-20T22:44:28","slug":"fiesta-de-san-mateo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-san-mateo-2\/","title":{"rendered":"Fiesta de San Mateo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4825-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/21septiembre-audio-Fiesta-de-San-Mateo-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/21septiembre-audio-Fiesta-de-San-Mateo-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/21septiembre-audio-Fiesta-de-San-Mateo-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/21septiembre-audio-Fiesta-de-San-Mateo-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudaci\u00f3n de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras Jes\u00fas estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con \u00e9l y sus disc\u00edpulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 su Maestro come con publicanos y pecadores?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, que hab\u00eda o\u00eddo, respondi\u00f3: \u00abNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos. Vayan y aprendan qu\u00e9 significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 lindo que es seguir d\u00eda a d\u00eda \u00abempap\u00e1ndonos\u00bb con las palabras de Dios, que caen del cielo, que nos vienen por corazones distintos que nos hablan de \u00e9l, que nos vienen por tantos medios, que brotan por todos lados, pero especialmente de la Biblia, lugar privilegiado para el encuentro con su voz, con su dulce voz que nos habla siempre al coraz\u00f3n. Siempre nos quiere tocar las fibras m\u00e1s \u00edntimas de nuestro ser como, por ejemplo, lo dice el salmo 118, que es un canto bell\u00edsimo a la ley de Dios, a la Palabra que nace del coraz\u00f3n del Padre. En un vers\u00edculo dice as\u00ed: \u00abMis ojos se consumen por tu Palabra, \u00bfcu\u00e1ndo me consolar\u00e1s?\u00bb. Es algo as\u00ed como un \u00abreclamo\u00bb a Dios. Pareciera ser como un reclamo a Dios. \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo me consolar\u00e1s?\u00bb. S\u00ed, escuchaste bien: una especie de queja que surge incluso de la misma Palabra de Dios. \u00bfCu\u00e1ntas veces, vos y yo, nos sentimos as\u00ed? \u00bfCu\u00e1ndo me vas a dar ese consuelo que necesito? \u00bfCu\u00e1ndo se va a acabar esta tristeza?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por ah\u00ed vos ahora no est\u00e1s necesitando un consuelo, concretamente, porque no est\u00e1s pasando por nada malo, no te est\u00e1 pasando nada. Pero por ah\u00ed a otro s\u00ed, alg\u00fan familiar, alg\u00fan amigo, tantas personas que necesitan ser consoladas. O al contrario, por ah\u00ed vos que est\u00e1s escuchando estas palabras y s\u00ed necesitas ser consolado, porque est\u00e1s enfermo; porque est\u00e1s triste; porque la est\u00e1s pasando mal; porque est\u00e1s cansado, cansada, agobiado; porque no ten\u00e9s ganas ni siquiera de arrancar este d\u00eda; porque no and\u00e1s bien; porque te cans\u00f3 la situaci\u00f3n en la que vivimos; porque muchas veces te sent\u00eds solo o sola, aunque est\u00e9s con gente, y podr\u00edas pensar o decirle a tu Padre: \u00abMe consumo por tu Palabra. Hago todo por escucharte, por ser fiel, por intentar ser buena persona, y a veces no encuentro consuelo. El consuelo parece que no llega m\u00e1s\u00bb. \u00bfCu\u00e1ndo me consolar\u00e1s? Decile esto a tu Padre desde el fondo del coraz\u00f3n. No tengas miedo a \u00abreprocharle\u00bb a este Dios que es amor y humildad. Reprochale tambi\u00e9n con amor y humildad. Es l\u00f3gico. Es un sentimiento muy humano. Mir\u00e1 el cielo, mir\u00e1 una imagen y decile a tu Padre, a Jes\u00fas, a Mar\u00eda: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo me vas a consolar?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy celebramos la Fiesta de san Mateo, este hombre llamado por Jes\u00fas mientras trabajaba como recaudador de impuestos y traicionaba a su propio pueblo. Pero que finalmente se convirti\u00f3 en un gran ap\u00f3stol, en escritor y autor de uno de los evangelios. \u00a1Qu\u00e9 locura!, \u00bfno? Nos hace pensar: \u00a1qu\u00e9 locura que Jes\u00fas elija a un hombre como Mateo! Solo \u00e9l puede lograr algo as\u00ed. Quer\u00eda hoy dejarte simplemente tres cosas para meditar con Algo del Evangelio, para que vayas rumiando durante este d\u00eda, mientras el mundo sigue su curso y se olvida un poco de Dios. Quiero destacar tres actitudes de Jes\u00fas de esta escena tan cortita, pero tan profunda. Primero, dice que Jes\u00fas ve. El Evangelio muestra que Jes\u00fas vio a un hombre. Ve a Mateo en su trabajo \u2013aunque era un trabajo indigno de alguna manera\u2013. Lo ve mientras \u00e9l trabajaba, igual que a nosotros. Nos ve sentados en la mesa de nuestras vidas, en donde nosotros hacemos nuestras cosas, en donde estamos c\u00f3modos y, a veces, haciendo \u00abla nuestra\u00bb, cobr\u00e1ndole cosas a los dem\u00e1s. Jes\u00fas mira nuestra vida de un modo distinto. No le interesa tanto lo que pensamos y hacemos, sino lo que somos. Lo que le interesa es mirarnos y llamarnos para que nos demos cuenta de que no podemos pasarnos la vida \u00absentados\u00bb en la mesa de nuestra mezquindad, de nuestro ego\u00edsmo, viendo la vida detr\u00e1s de un escritorio, recibiendo a los dem\u00e1s con distancia, poniendo barreras. Es la imagen del ego\u00edsmo, de la b\u00fasqueda de nuestra propia \u00abrealizaci\u00f3n\u00bb, pero no de una realizaci\u00f3n que mira a los dem\u00e1s. Bueno, sin embargo, Jes\u00fas llam\u00f3 a Mateo. Jes\u00fas nos llama, no solo nos mira.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo segundo es eso, es que Jes\u00fas se mete de alg\u00fan modo en la vida de Mateo. Se mete en nuestra vida. Se mete, se quiere meter en nuestro coraz\u00f3n. Golpea las puertas. Se mete y arma un lindo l\u00edo, un lindo desparramo.<\/em><\/p>\n<p><em>Se mete en nuestra casa y termina comiendo con todos, incluso con los que nadie quer\u00eda comer \u2013con los publicanos y los pecadores\u2013. \u00c9l transforma otras vidas a trav\u00e9s de la nuestra, a trav\u00e9s de la tuya, cuando respondes a su llamado, porque los dem\u00e1s ven algo \u00abdistinto\u00bb. Por eso, si tu vida sigue igual o a partir de tu vida nadie se acerc\u00f3 a Jes\u00fas, es para que nos preguntemos si realmente \u00e9l est\u00e1 en nuestra vida. Si a trav\u00e9s de nuestra vida, de nuestro llamado, de que Jes\u00fas est\u00e9 con nosotros, nadie se acerc\u00f3 a Dios m\u00e1s profundamente; es para que nos preguntemos si verdaderamente \u00e9l est\u00e1 o no en nuestra vida repartiendo misericordia.<\/em><\/p>\n<p><em>Y tercero, Jes\u00fas vino por los enfermos, o sea, por todos, por los que se sienten enfermos y por los que todav\u00eda no se dan cuenta que est\u00e1n enfermos. \u00bfVos cre\u00edas que eras santo? \u00bfVos cre\u00edas que te sal\u00eda todo bien? \u00bfVos cre\u00edas que no eras pecador? \u00bfCre\u00edas que a vos te llam\u00f3 por ser bueno? Al contrario, Jes\u00fas nos llam\u00f3 para sanarnos, para purificarnos y si te animas a sentarte a la mesa con \u00e9l reconociendo lo que sos, nunca te va a dejar solo. Siempre va a haber alguien a tu alrededor. Nunca, jam\u00e1s, volver\u00e1s a estar solo.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, no te consideres santo, sano. Ped\u00ed siempre ser sanado, no tengas prejuicios. Jes\u00fas vino a sanar a todos y se vino a sentar a la mesa con todos. Cada uno de nosotros fue llamado para recibir las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y para que aprendamos que la clave del Evangelio de hoy es la \u00abmisericordia\u00bb, el mirar las cosas como Dios las mira. Jes\u00fas quiere misericordia para nuestra vida y para los dem\u00e1s. Tan dif\u00edcil y maravilloso como eso.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudaci\u00f3n de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3. Mientras Jes\u00fas estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con \u00e9l y sus disc\u00edpulos. 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