{"id":4835,"date":"2024-09-23T00:00:18","date_gmt":"2024-09-23T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4835"},"modified":"2024-09-22T17:47:56","modified_gmt":"2024-09-22T20:47:56","slug":"xxv-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxv-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXV Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4835-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/23septiembre-audio-XXV-LunesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/23septiembre-audio-XXV-LunesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/23septiembre-audio-XXV-LunesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/23septiembre-audio-XXV-LunesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a la gente:<\/p>\n<p>\u00abNo se enciende una l\u00e1mpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra alg\u00fan d\u00eda, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.<\/p>\n<p>Presten atenci\u00f3n y oigan bien, porque al que tiene, se le dar\u00e1, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que cree tener.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Me parece algo divertido poder imaginar esa charla-discusi\u00f3n de los disc\u00edpulos mientras caminaban con Jes\u00fas en el Evangelio de ayer. \u00bfQu\u00e9 cosas se habr\u00edan estado diciendo mutuamente mientras Jes\u00fas les hablaba de entrega y amor, de servicio? No hay que ser muy creativos para ponerse en la escena, porque la Palabra de Dios lo dice de alguna manera: \u00abEllos callaban, porque hab\u00edan estado discutiendo sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s grande\u00bb. S\u00ed, aunque parezca una broma, un chiste, es rid\u00edculo, mientras Jes\u00fas hablaba de entrega y amor, de servicio ellos discut\u00edan por saber qui\u00e9n de ellos era el m\u00e1s grande. Pero ser\u00eda bueno imaginar esa conversaci\u00f3n, vuelvo al principio. \u00bfCu\u00e1les habr\u00e1n sido los argumentos de uno u otro para considerarse el m\u00e1s grande? \u00bfQu\u00e9 se habr\u00e1n dicho? Seguramente los mismos que nosotros usamos hoy en d\u00eda, m\u00e1s o menos sofisticados, pero la debilidad de los hombres es la misma desde que estamos en este mundo, despu\u00e9s del pecado. Mientras que uno le dir\u00eda al otro: \u00abYo soy el m\u00e1s grande en realidad, porque Jes\u00fas habla m\u00e1s conmigo, me consulta m\u00e1s las cosas a m\u00ed, me cuenta lo que a vos no te cuenta\u00bb. Por ah\u00ed Pedro, Santiago y Juan alegar\u00edan que a ellos Jes\u00fas los eligi\u00f3 varias veces para estar en situaciones distintas a los dem\u00e1s. Por otro lado, Pedro podr\u00eda haber dicho: \u00abYo soy el m\u00e1s grande porque \u00c9l dijo que yo soy la piedra de la Iglesia\u00bb. Otro, buscando argumentos m\u00e1s b\u00e1sicos, por ah\u00ed pudo haber dicho: \u00abYo soy el mayor de edad, por lo tanto, soy el m\u00e1s grande, los dem\u00e1s tienen que pagar derecho de piso\u00bb. \u00bfTe suena conocido eso? Y as\u00ed podr\u00edamos imaginar esta charla-discusi\u00f3n que parece tan absurda, pero es tan real y tan cotidiana entre nosotros.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Prestemos atenci\u00f3n y oigamos bien, es bueno empezar este lunes con ganas de poner nuestra atenci\u00f3n en serio, en serio a las palabras de Jes\u00fas que escucharemos toda esta semana y, adem\u00e1s, seguir repasando por el coraz\u00f3n las del domingo, que fueron muy lindas y muy significativas. Por eso te propongo que en estos d\u00edas continuemos con la escena del Evangelio de ayer, que tiene tanto para ense\u00f1arnos, tanta tela para cortar, porque en definitiva nosotros vivimos as\u00ed muchas veces, consciente o inconscientemente discutiendo y luchando para ver qui\u00e9n es el primero, qui\u00e9n es el m\u00e1s grande. En la Iglesia, a veces, todav\u00eda no terminamos de aprender. Hablamos de jerarqu\u00edas, s\u00ed, pero nos olvidamos que la jerarqu\u00eda no es como la de este mundo. El que est\u00e1 m\u00e1s arriba de servicio, es justamente para servir m\u00e1s y mejor y para olvidarse de s\u00ed mismo.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero bueno, empecemos con ganas y \u00e1nimo de escuchar bien estos d\u00edas. Tenemos que confiar en nuestra capacidad de escuchar para despu\u00e9s iluminar, para ser luz para los otros. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es pensar en esto!, en que somos, por la fe, l\u00e1mparas para iluminar y no para andar guardando lo que tenemos. Los cristianos, vos y yo, todos los bautizados recibimos algo, algo grande, distinto, que nos hace diferentes a los dem\u00e1s; no mejores, sino distintos. El cristiano es el que descubre ese don y se alegra de tenerlo, y alegr\u00e1ndose por tenerlo, naturalmente lo expone, no lo puede guardar. Vuelvo a decirlo, ser distintos no nos hace mejores, ni especiales; no estamos discriminando, ser distintos, por la fe que recibimos, nos hace en definitiva \u00abm\u00e1s responsables\u00bb, nos hace m\u00e1s conscientes y atentos a ciertas cosas que otros, por una ceguera espiritual, todav\u00eda no ven. \u00bfPor qu\u00e9 nosotros y otros no? \u00bfPor qu\u00e9 a vos y a m\u00ed y no a otros? Esa pregunta mejor te la dejo para que se la hagas vos a Jes\u00fas, yo todav\u00eda no la s\u00e9 responder. Lo que s\u00ed podemos saber es que tenemos que \u00abprestar atenci\u00f3n y o\u00edr bien\u00bb, como dice Algo del Evangelio de hoy: \u00abPorque al que tiene, se le dar\u00e1, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que cree tener\u00bb. A vos y a m\u00ed se nos dio much\u00edsimo. En realidad, me estoy adelantando un poco.<\/em><\/p>\n<p><em>Antes que nada\u2026 pregunt\u00e9monos: \u00bfCrees que se te dio algo distinto? \u00bfPensaste esto alguna vez? \u00bfCrees y est\u00e1s convencido de que se te dio algo grande y por eso se te va a pedir algo grande tambi\u00e9n? Tenemos que rezar con esta verdad, para que este \u00abiluminar\u00bb no se transforme entonces en un mandato vac\u00edo e impuesto desde afuera, como un deber, fr\u00edo y sin alma. Antes que nada, hay que descubrir que recibimos un gran regalo, que vivimos de regalo y con un inmenso don. Cristiano es el que descubre un don antes que una tarea, es el que se maravilla por haber sido elegido, no el que se enoja por lo que tiene que hacer o cumplir. Una vez alguien que sali\u00f3 muy \u00abencendido\u00bb de un retiro de matrimonios, me dec\u00eda que ya hab\u00eda invitado a otros dos para un pr\u00f3ximo retiro de hombres. Por eso, siempre pienso que no hay mejor ap\u00f3stol que aquel que descubre el amor de Dios y no lo puede callar. Vamos siendo cristianos en la medida que descubrimos este don. Mientras tanto, sin querer y sin darnos cuenta, podemos esconder la \u00abl\u00e1mpara\u00bb, esa capacidad de iluminar, de dar calor, que Dios nos dio y la escondemos debajo de una cama.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora podemos preguntarnos\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 al que tiene se le dar\u00e1? Porque el que tiene ser\u00e1 el que supo encontrar esa luz y supo darla, o sea, no se guard\u00f3 nada. A eso se refiere la Palabra. Al que Jes\u00fas encuentre con m\u00e1s de lo que ten\u00eda, es porque no se guard\u00f3 lo que ten\u00eda. Fue generoso, lo entreg\u00f3 y volvi\u00f3 multiplicado. En cambio, la Palabra se refiere que al que \u00abno tiene\u00bb, es el que ten\u00eda y no se dio cuenta, o no quiso dar, no supo iluminar, lo escondi\u00f3 por mezquino. Esos, que podemos ser vos y yo, y cuando Jes\u00fas vuelva, les quitar\u00e1 \u00abhasta lo que creen tener\u00bb, porque en definitiva, en realidad, no ten\u00edan nada; sin darse cuenta, se habr\u00e1n guardado todo para s\u00ed y no multiplicaron. Tener algo y no usarlo, es, para Algo del Evangelio de hoy, no tener nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Vos y yo tenemos un mont\u00f3n de cosas para iluminar hoy, ahora, en nuestro trabajo, en nuestra casa, en la universidad, en cada rinc\u00f3n por donde andemos. \u00a1D\u00e9monos cuenta, por favor! Tenemos fe, m\u00e1s o menos, pero tenemos; m\u00e1s o menos cansados, pero estamos en una cama a veces con dolores, enfermos, pero tenemos fe; con algunos sufrimientos, pero tenemos fe. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer hoy para no esconder esa l\u00e1mpara? No es necesario que hablemos siempre directamente de Jes\u00fas para iluminar, eso tenemos que darnos cuenta en cada situaci\u00f3n, con cada persona. Pero lo que s\u00ed podemos hacer, lo que s\u00ed podemos, vos y yo, en cualquier lugar, quieran o no quieran escuchar hablar sobre Dios, es sonre\u00edr, es amar, es iluminar. Como dec\u00eda santa Madre Teresa de Calcuta: \u00abAl que no te entienda el lenguaje, sea por lo que sea, sonre\u00edle, que ese es un idioma que entienden todos, creyentes y no creyentes\u00bb. As\u00ed dec\u00eda ella tan lindo. Se puede iluminar de muchas maneras. Sonriamos, aunque nos cueste, aunque nos duela un poco. Ayudemos a que a otros les llegue un poco de amor a trav\u00e9s nuestro, eso es iluminar. Vos y yo podemos, porque tenemos esa capacidad. No nos guardemos lo que Dios Padre nos regal\u00f3.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la gente: \u00abNo se enciende una l\u00e1mpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra alg\u00fan d\u00eda, ni nada secreto que no deba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4836,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-4835","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4835"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4835\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4839,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4835\/revisions\/4839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}