{"id":4890,"date":"2024-10-03T00:00:22","date_gmt":"2024-10-03T03:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4890"},"modified":"2024-10-01T17:13:16","modified_gmt":"2024-10-01T20:13:16","slug":"xxvi-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvi-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXVI Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4890-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/03octubre-audio-XXVI-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/03octubre-audio-XXVI-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/03octubre-audio-XXVI-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/03octubre-audio-XXVI-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>El Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta y dos, y los envi\u00f3 de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde \u00e9l deb\u00eda ir.<\/p>\n<p>Y les dijo: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha. \u00a1Vayan! Yo los env\u00edo como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.<\/p>\n<p>Al entrar en una casa, digan primero: &#8220;\u00a1Que descienda la paz sobre esta casa!&#8221; Y si hay all\u00ed alguien digno de recibirla, esa paz reposar\u00e1 sobre \u00e9l; de lo contrario, volver\u00e1 a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario.<\/p>\n<p>No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: &#8220;El Reino de Dios est\u00e1 cerca de ustedes.&#8221; Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: &#8220;\u00a1Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios est\u00e1 cerca.&#8221;<\/p>\n<p>Les aseguro que, en aquel D\u00eda, Sodoma ser\u00e1 tratada menos rigurosamente que esa ciudad.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es com\u00fan escuchar decir que podemos tener \u00absana envidia\u00bb. En realidad, como dec\u00edamos en estos d\u00edas, no podemos decir que la envidia puede ser sana, porque tener envidia es no ver, o mirar con malos ojos, por lo tanto, eso jam\u00e1s puede ser bueno. Pero creo que tenemos que entender a qu\u00e9 se refiere este refr\u00e1n o forma de decir, sin embargo, hay que tambi\u00e9n decir que no est\u00e1 bien dicho; es como decir una \u00abmentira piadosa\u00bb, cosa que tampoco existe. Pero tratemos de entender mejor esto que estamos diciendo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Existe un concepto que se llama emulaci\u00f3n, que es muy distinto a los celos y a la envidia, y es un sentimiento que nos impulsa a imitar y superar las buenas cualidades de los dem\u00e1s, con medios leg\u00edtimos, o sea, no movidos por la envidia o por los celos, sino como una actitud buena y virtuosa; es un sentimiento que nos mueve a luchar, a esforzarnos por mejorar en todos los aspectos de la vida (espiritual, intelectual, econ\u00f3mico, profesional), alegr\u00e1ndonos al mismo tiempo del bien del pr\u00f3jimo. Sin este sentimiento, sin la emulaci\u00f3n, caer\u00edamos irremediablemente en una par\u00e1lisis, en la mediocridad, no tendr\u00edamos deseos de superarnos d\u00eda a d\u00eda por ser mejores, cosa que es necesaria para ser felices.<\/em><\/p>\n<p><em>Imagino que esto que estoy diciendo te da cierto alivio, cierta satisfacci\u00f3n, porque nos hace caer en la cuenta que no todo sentimiento o admiraci\u00f3n por el bien ajeno es en s\u00ed una envidia o celos, sino que por el contrario, al ver un bien ajeno, nos puede incluso ayudar a querer ser mejores, sin despreciar a nadie, sin compararnos, sin mirar de reojo, sin intrigas, sin enga\u00f1os. Lo importante es saber discernir esos sentimientos o pensamientos en el coraz\u00f3n, eso que nos sobrevienen y que no siempre dominamos, para aceptar lo que nos hace bien y rechazar lo que nos aleja del amor de Dios y de la misericordia.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, se ve \u00aba un Jes\u00fas muy necesitado\u00bb de los hombres para expandir su obra de bien. Fue tan hombre dir\u00edamos que, adem\u00e1s de serlo en serio, sin dejar de ser Dios, quiso que su salvaci\u00f3n nos llegara y nos llegue hoy en d\u00eda a trav\u00e9s de otros hombres comunes, como vos y yo. Esto es lo que nos hace a veces revelarnos, enojarnos y nos cuesta comprender. \u00bfPuede lo divino llegar a nosotros a trav\u00e9s de lo humano? Claro que s\u00ed, hay que responder que s\u00ed, y con un S\u00cd muy grande. Ese es el milagro continuo del d\u00eda a d\u00eda que nos cuesta ver, el milagro continuo de los santos en la Iglesia, que a trav\u00e9s de personas nos lleg\u00f3 a nosotros tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n de Dios. Y as\u00ed llega, en muchas situaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que en estos d\u00edas bautizando, muchas veces cuando hay muchos ni\u00f1os, yo pregunto a las familias si est\u00e1n bautizados, porque veo que algunos son ni\u00f1os y parece que todav\u00eda no recibieron el bautismo, y me juego a pensar que por ah\u00ed aprovecho y los podemos bautizar; y bueno, as\u00ed se dio. Una familia no hab\u00eda bautizado a su hijo, le ofrec\u00ed bautizarlo en el momento, conseguimos padrinos. Pero a ra\u00edz de esa situaci\u00f3n, otra familia de atr\u00e1s se acerc\u00f3 y dijo: \u00abYo tambi\u00e9n, mi hijo no est\u00e1 bautizado\u00bb, y recuerdo que la madre termin\u00f3 llorando de alegr\u00eda. Bueno, \u00bfc\u00f3mo fue esa situaci\u00f3n? Bueno, fue una cadena de manifestaciones de Dios a trav\u00e9s de lo que pas\u00f3: de una pregunta, de otro ejemplo, de una madre que se anim\u00f3 a bautizar, a no hacer tanto problema, a no esperar tanto, como pasa en estos tiempos, que esperamos para darle el bautismo a nuestros hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios siempre nos llega a trav\u00e9s de personas, lo escuchamos hoy en la Palabra: \u00abJes\u00fas eligi\u00f3 a setenta y dos, y los mand\u00f3 de dos en dos para que lo precedieran, para hacer lo mismo que \u00e9l estaba haciendo\u00bb. No hay Iglesia individualista, no hay Iglesia narcisista, una Iglesia que cante como \u00absolista\u00bb; no hay amor donde no hay m\u00e1s de uno, tiene que haber dos para que se d\u00e9 el amor y donde est\u00e1 el amor, ah\u00ed est\u00e1 Dios, porque \u00e9l es amor. Muy simple. Por eso Jes\u00fas eligi\u00f3 formar su Iglesia.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay que complicar las cosas, aunque a veces eso nos sale bastante f\u00e1cil, a veces es tan dif\u00edcil ser simples y sencillos, es tan dif\u00edcil a veces ser \u00abnormal\u00bb en la Iglesia. En definitiva, la Iglesia es para eso. Bueno, pero me fui un poco de tema; no hay que complicar las cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>La Iglesia comenz\u00f3 con un deseo de Jes\u00fas para que su amor llegue a nosotros. Y para eso, eligi\u00f3 y elige a hombres que lo ayuden, tambi\u00e9n nos elige a vos y a m\u00ed. Eso es la Iglesia: es un puente, un transporte, un veh\u00edculo que nos trae el amor de Dios que est\u00e1 \u00aben la otra orilla\u00bb. Pero no nos olvidemos lo que dice nuestro Maestro: \u00abLos trabajadores son pocos&#8230;\u00bb; \u00a1es verdad!, se refiere especialmente al sacerdocio, pero quiero hoy extenderlo a todos, a vos y a m\u00ed, a los sacerdotes, a los consagrados, a los laicos. Vos sos Iglesia, yo soy la Iglesia. Vos sos un puente, todos somos puente. Vos \u2013que est\u00e1s escuchando ahora\u2013 sos trabajador, tambi\u00e9n sos trabajadora; por eso, ded\u00edcate hoy con sencillez, con simpleza a ayudar a otros y se puente. Llevemos a otros el amor de Dios, el Reino de Dios est\u00e1 cerca, somos nosotros; porque donde hay amor, ah\u00ed est\u00e1 Dios, eso es el Reino de los hijos y hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Olvid\u00e9monos de los lobos que andan por ah\u00ed, en medio de nosotros y a\u00fallan para asustarnos; con Jes\u00fas todo es posible, con \u00e9l podemos m\u00e1s aunque no nos entiendan o hablen mal, sin saberlo, de nosotros. Hoy, si podemos y nos acordamos, recemos tambi\u00e9n para que Jes\u00fas env\u00ede m\u00e1s trabajadores, m\u00e1s sacerdotes al Reino de Dios, pero m\u00e1s sacerdotes que realmente trabajen.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or design\u00f3 a otros setenta y dos, y los envi\u00f3 de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde \u00e9l deb\u00eda ir. Y les dijo: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha. \u00a1Vayan! 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