{"id":4896,"date":"2024-10-04T00:00:13","date_gmt":"2024-10-04T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4896"},"modified":"2024-10-03T08:20:46","modified_gmt":"2024-10-03T11:20:46","slug":"xxvi-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvi-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXVI Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4896-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/04octubre-audio-XXVI-ViernesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/04octubre-audio-XXVI-ViernesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/04octubre-audio-XXVI-ViernesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/04octubre-audio-XXVI-ViernesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, poni\u00e9ndose cilicio y sent\u00e1ndose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sid\u00f3n, en el d\u00eda del Juicio, ser\u00e1n tratadas menos rigurosamente que ustedes.<\/p>\n<p>Y t\u00fa, Cafarna\u00fan, \u00bfacaso crees que ser\u00e1s elevada hasta el cielo? No, ser\u00e1s precipitada hasta el infierno.<\/p>\n<p>El que los escucha a ustedes, me escucha a m\u00ed; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a m\u00ed; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es bueno seguir aclarando algunas cuestiones que tienen que ver con la envidia, ese sentimiento que puede aflorar de nuestro coraz\u00f3n tan d\u00e9bil, aunque a veces no lo busquemos, no lo decimos. Molesta la envidia. De hecho, a veces se disfraza de bondad, de deseos de bien. Eso le pas\u00f3 a Juan, disc\u00edpulo de Jes\u00fas, que intent\u00f3 impedir que otros hagan milagros en nombre de Jes\u00fas, creyendo que obraba bien, por supuesto. Es importante saber y diferenciar de que el odio no es lo mismo que la envidia. El odio es desear y hacer el mal a los dem\u00e1s, se opone al amor directamente; en cambio, la envidia se opone al bien del pr\u00f3jimo, haciendo que disminuya nuestra felicidad por el malestar que nos provoca. Pero cuidado, est\u00e1n \u00edntimamente relacionados, porque, en definitiva, el odio nace de la envidia, es por decir as\u00ed, de alguna manera, su \u00abhijo predilecto\u00bb y el peor de los pecados. De una envidia no rechazada puede engendrarse lentamente un sentimiento de odio, de rechazo al bien, y por eso el bien puede resultar \u00abodioso\u00bb, como se dice, para el envidioso, y terminar finalmente odiando.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00eda muy largo repasar los casos de envidia que aparecen en la Palabra de Dios, pero para que tengamos una idea recordemos que el diablo, \u00abel tentador\u00bb, tent\u00f3 por envidia a nuestros primeros padres, por envidia Ca\u00edn mat\u00f3 a Abel y, finalmente, por envidia entregaron y mataron a Jes\u00fas. La envidia, si te dar\u00e1s cuenta en tus hijos, en tus sobrinos, en los peque\u00f1os, tambi\u00e9n se manifiesta en edades en muy tempranas, como, por ejemplo, cuando un ni\u00f1o tiene celos de su hermanito reci\u00e9n nacido, incluso desde el vientre de su madre, cuando la madre le manifiesta su cari\u00f1o y no le gusta, porque en el fondo lo desea para s\u00ed mismo y no para los otros. Por eso en nuestras familias vemos que hay cientos de casos de envidias, entre seres queridos, pero que hay que ir sanando lentamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero podr\u00edamos hoy preguntarnos, para ir terminando con este tema: \u00bfPor qu\u00e9 tenemos envidia? \u00bfPor qu\u00e9 nos afloran esos sentimientos tan sutiles y a veces imperceptibles y muchas otras veces incontrolables? B\u00e1sicamente es por el gran pecado original, por la mancha original, que trastorn\u00f3 nuestro equilibrio natural, el deseado por nuestro Padre. La raz\u00f3n se revel\u00f3 contra Dios, perdi\u00f3 su agudeza y cae f\u00e1cilmente en el error; la voluntad se resiste muchas veces a obrar el bien; nos dej\u00f3 flojos para conquistar el bien que deseamos, d\u00e9biles para rechazar el mal que nos destruye y propensos para dejarnos atraer por deseos o afectos que no nos conducen siempre al amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, hay muchas otras causas, pero que las podr\u00edamos resumir principalmente en una disposici\u00f3n al egocentrismo. El envidioso es finalmente egoc\u00e9ntrico. La envidia aparece mucho en personas que tienen un complejo de inferioridad en alg\u00fan aspecto de su vida, en los t\u00edmidos, en los deprimidos, en los d\u00e9biles, pero tambi\u00e9n en los ambiciosos de honor y en los pusil\u00e1nimes, que en el fondo son un poco mediocres. Seguiremos un momento repasando los remedios contra la envidia, pero mientras tanto no olvidemos que tiene efectos muy malos para nuestros corazones. La envidia puede llevarnos a odiar, trae divisiones incluso en las familias y en la Iglesia, nos conduce a buscar desordenadamente honores y riquezas y obviamente nos perturba el alma, nos quita la paz del coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, vamos a Algo del Evangelio de hoy, quiero relacionarlo con lo que hablamos ayer. La Palabra de Dios escuchada y le\u00edda y meditada todos los d\u00edas, nos ayuda a ver los milagros diarios del amor de Dios en nuestra vida a pesar de tanto mal que vemos, de tanta injusticia, de tanto pecado, de tanto odio y ambici\u00f3n, de tanta superficialidad y consumismo, de tanta sensualidad y olvido de lo m\u00e1s esencial. Dios est\u00e1 presente en medio y a pesar de todo esto. Dios est\u00e1 presente en lo humano, en lo de cada d\u00eda, no busquemos y esperemos otra cosa.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando andamos todo el d\u00eda pretendiendo cosas \u00abque superan nuestra capacidad\u00bb, en el fondo, no tenemos capacidad para encontrarnos con nuestro Padre y por eso no damos frutos, por eso nuestra fe es vac\u00eda y nuestra fe se pierde en \u00abintenciones\u00bb pero no en realidades concretas. De eso se queja hoy Jes\u00fas en el Evangelio, de que en las ciudades, o sea en los corazones donde mayor bien hab\u00eda hecho, fue en donde menos se lo valor\u00f3 y comprendi\u00f3. \u00bfCu\u00e1ntas veces nosotros obramos as\u00ed? \u00bfCu\u00e1ntas veces nos olvidamos de los dones de Dios por andar en chiquitajes, por andar volando bajo sin darnos cuenta de todo lo que recibimos? \u00bfCu\u00e1ntas veces nos pasa eso en nuestras familias, en nuestras comunidades, que no valoran lo que tienen?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1? A los que menos se les dio, ser\u00e1 a los que menos se les exigir\u00e1. A los que m\u00e1s se les dio \u2013Cafarna\u00fan, Betsaida, vos y yo\u2013, ser\u00e1 a los que m\u00e1s se les exigir\u00e1. Nosotros, \u00bfen qu\u00e9 grupo de corazones estaremos? \u00bfSeremos a los que se les reproche su falta de fe y entrega o a los que se los elogie por haberse convertido, por haber cambiado? No lo s\u00e9, ni lo sabemos. Pero s\u00ed sabemos que, si estamos escuchando su Palabra todos los d\u00edas, tenemos un privilegio que pocos tienen. Sabemos que recibimos un gran don que tenemos que aprender a aprovechar.<\/em><\/p>\n<p><em>Los milagros est\u00e1n siempre, lo que pasa es que no los vemos por falta de fe o nos acostumbramos por exceso de amor propio. Pidamos hoy ver m\u00e1s de lo que vemos. Pidamos ver los milagros de cada d\u00eda que muchas veces quedan ocultos a nuestros ojos y necesitamos volver a ver. \u00bfQu\u00e9 milagro nos dejar\u00e1 ver hoy Jes\u00fas? O mejor dicho, \u00bfqu\u00e9 milagros podremos ver gracias a nuestra humildad y capacidad de dejarnos sorprender?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, poni\u00e9ndose cilicio y sent\u00e1ndose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sid\u00f3n, en el d\u00eda del Juicio, ser\u00e1n tratadas menos rigurosamente que ustedes. 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