{"id":4931,"date":"2024-10-11T00:00:56","date_gmt":"2024-10-11T03:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4931"},"modified":"2024-10-10T08:29:02","modified_gmt":"2024-10-10T11:29:02","slug":"xxvii-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvii-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXVII Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4931-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/11octubre-audio-XXVII-ViernesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/11octubre-audio-XXVII-ViernesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/11octubre-audio-XXVII-ViernesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/11octubre-audio-XXVII-ViernesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Habiendo Jes\u00fas expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre dec\u00edan: \u00abEste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Pr\u00edncipe de los demonios.\u00bb Otros, para ponerlo a prueba, exig\u00edan de \u00e9l un signo que viniera del cielo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, que conoc\u00eda sus pensamientos, les dijo: \u00abUn reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satan\u00e1s lucha contra s\u00ed mismo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, \u00bfcon qu\u00e9 poder los expulsan los disc\u00edpulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendr\u00e1n a ellos como jueces. Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.<\/p>\n<p>Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones est\u00e1n seguras, pero si viene otro m\u00e1s fuerte que \u00e9l y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes.<\/p>\n<p>El que no est\u00e1 conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed; y el que no recoge conmigo, desparrama.<\/p>\n<p>Cuando el esp\u00edritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: &#8220;Volver\u00e9 a mi casa, de donde sal\u00ed.&#8221; Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. Entonces va a buscar a otros siete esp\u00edritus peores que \u00e9l; entran y se instalan all\u00ed. Y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Finalmente, la dureza del coraz\u00f3n se manifiesta en nuestras actitudes, en nuestras palabras, en nuestros gestos, en nuestra manera de obrar. Los duros de coraz\u00f3n del Evangelio rechazaron a Jes\u00fas porque no se animaron a pensar distinto. El coraz\u00f3n se cierra con nuestros pensamientos, cuando no aceptan una realidad distinta, diferente, cuando los hechos se enfrentan con nuestros esquemas mentales. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos cerramos a distintas situaciones o personas porque no se adecuaban a nuestra manera de pensar? \u00a1Cientos de cientos de veces! El rechazo al amor de Dios, a sus leyes, a su manera de ser y pensar se debe finalmente a esto, a no poder entenderlo, a no dejar doblegarnos a su infinita sabidur\u00eda. El rechazo a la Iglesia, incluso el rechazo de sus propios hijos a sus ense\u00f1anzas, se debe a la soberbia y dureza de corazones que no aceptan que la verdad es objetiva y quiere que la abracemos, y no que la fabriquemos nosotros mismos, como tanto le gusta al mundo de hoy, al hombre de hoy y al de siempre. Pidamos a Jes\u00fas que nos ayude a cambiar nuestra manera de pensar, para que se nos ablande el coraz\u00f3n, como fruto de esta semana.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, algunos sospechan de Jes\u00fas; sospechan que si lo que estaba haciendo brotaba realmente de \u00e9l, incluso llegan a pensar que lo estaba haciendo y lo hac\u00eda finalmente con el poder del demonio. Otro claro ejemplo de dureza de coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero \u00e9l conoc\u00eda sus pensamientos, conoce nuestros pensamientos, los tuyos y los m\u00edos. Conoce tambi\u00e9n nuestros sentimientos; por eso sabe que los pensamientos que tenemos no son siempre totalmente veraces, o bien a veces se basan en una verdad completa, pero que finalmente nos pueden conducir a tener como un esp\u00edritu de sospecha y suspicacia contra los dem\u00e1s. Estos hombres sospechaban de Jes\u00fas, no pod\u00edan creer lo que estaban viendo y, entonces, no se fiaban de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy quiero que meditemos sobre esta gran debilidad que tenemos todos, la de ver pero finalmente no mirar bien; vemos lo que queremos ver o vemos mal, o sea, vemos la realidad parcialmente, entonces nos equivocamos. Y hay algo peor, vemos y a veces miramos con sospechas. Sospechamos de los dem\u00e1s, sospechamos de lo que est\u00e1 pasando porque parece ser que estamos como \u00abentrenados\u00bb para pensar mal, y no tanto para animarnos a pensar bien de las cosas. En el fondo, como dice el dicho popular: \u00abAquel que es ladr\u00f3n piensa que todos son de su condici\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay una gran verdad que no tenemos que olvidar. Como dec\u00eda un autor: \u00abNo hay que confundir inteligencia con capacidad intelectual, y que el pecado original tambi\u00e9n nos afect\u00f3 la inteligencia\u00bb. Hay muchas personas que est\u00e1n orgullosas de su capacidad intelectual, pero se olvidan que su inteligencia est\u00e1 herida y a veces enferma y otras, es destructora. Eso quiere decir que no todo lo que nace en nuestros pensamientos es verdad absoluta y que el demonio aprovecha esa debilidad para dividir, para enemistar, para hacernos ver mal donde no lo hay, para impedirnos que podamos ver el bien donde lo hay, impidi\u00e9ndonos finalmente disfrutar de lo bueno de la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>El mal esp\u00edritu entonces busca que nos aseguremos en nuestras \u00abverdades\u00bb y que nos alejemos de los dem\u00e1s, de nuestros hermanos. Por eso tambi\u00e9n un autor dec\u00eda por ah\u00ed: \u00abLas palabras que nacen de la mente son un muro; las que nacen del coraz\u00f3n son un puente\u00bb. \u00bfCu\u00e1nto de esto hay en nosotros? \u00bfCu\u00e1nto de esto hay en nuestras familias? \u00bfCu\u00e1nto de esto hay dentro de la Iglesia? \u00bfCu\u00e1nto de esto hay en tu trabajo? \u00bfCu\u00e1nta divisi\u00f3n por aferramos a razones que consideramos v\u00e1lidas y que nos hacen convencernos de que tenemos la verdad absoluta? Estas aparentes razones no nos dejan ver que hay una verdad m\u00e1s profunda, que es la que no vemos, la de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno&#8230; hoy no hay dudas, por la Palabra de Dios, de que el demonio existe. \u00a1Acord\u00e9monos de eso! El Evangelio es claro, y como dice el ap\u00f3stol: \u00abEl demonio anda buscando a quien devorar; hay que resistirle firmes en la fe\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1No seamos ingenuos, la divisi\u00f3n procede del mal esp\u00edritu y de un coraz\u00f3n que se deja enga\u00f1ar; pero sabemos, gracias a Dios, que la fuerza de su dedo, como dice el Evangelio, es m\u00e1s fuerte! La fuerza del amor de Jes\u00fas, que busca ablandarnos el coraz\u00f3n y guiar nuestros pensamientos hacia el bien, es mucho m\u00e1s grande que la sospecha y las suspicacias que el demonio nos quiere sembrar en el coraz\u00f3n. Por eso, pensemos hoy de qui\u00e9n andamos sospechando y sobre qu\u00e9 cosas sospechamos, sobre qu\u00e9 estamos seguros de lo que pensamos y creemos que es verdad y por ah\u00ed no es tan as\u00ed. Acord\u00e9monos que Jes\u00fas conoce nuestros pensamientos y el de los dem\u00e1s. Acord\u00e9monos que \u00abhablando con el coraz\u00f3n se crean puentes\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habiendo Jes\u00fas expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre dec\u00edan: \u00abEste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Pr\u00edncipe de los demonios.\u00bb Otros, para ponerlo a prueba, exig\u00edan de \u00e9l un signo que viniera del cielo. 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