{"id":4942,"date":"2024-10-13T00:00:15","date_gmt":"2024-10-13T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4942"},"modified":"2024-10-12T19:43:28","modified_gmt":"2024-10-12T22:43:28","slug":"xxviii-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxviii-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXVIII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4942-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/13octubre-audio-XXVIII-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/13octubre-audio-XXVIII-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/13octubre-audio-XXVIII-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/13octubre-audio-XXVIII-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas se puso en camino. Un hombre corri\u00f3 hacia \u00c9l y, arrodill\u00e1ndose, le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la Vida eterna?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? S\u00f3lo Dios es bueno. T\u00fa conoces los mandamientos: No matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no dar\u00e1s falso testimonio, no perjudicar\u00e1s a nadie, honra a tu padre y a tu madre\u00bb.<\/p>\n<p>El hombre le respondi\u00f3: \u00abMaestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lo mir\u00f3 con amor y le dijo: \u00abS\u00f3lo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo. Despu\u00e9s, ven y s\u00edgueme\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l, al o\u00edr estas palabras, se entristeci\u00f3 y se fue apenado, porque pose\u00eda muchos bienes.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas, mirando alrededor, dijo a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil ser\u00e1 para los ricos entrar en el Reino de Dios!\u00bb<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jes\u00fas continu\u00f3 diciendo: \u00abHijos m\u00edos, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el Reino de Dios! Es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos se asombraron a\u00fan m\u00e1s y se preguntaban unos a otros: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, fijando en ellos su mirada, les dijo: \u00abPara los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para \u00c9l todo es posible\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro le dijo: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibir\u00e1 la Vida eterna\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda, buen domingo. Creo que no hay mejor manera de empezar este d\u00eda que este gran Evangelio, escuchando esta escena en la que se nos pueden plantear tantas cosas, tantas sensaciones y reacciones diferentes. La Palabra de Dios nunca deja de maravillarnos, nunca deber\u00eda dejar de maravillarnos, porque cada escena del Evangelio es una fuente inagotable, un alimento perpetuo para todos nosotros y por eso, m\u00e1s all\u00e1 de lo que dice la Palabra en s\u00ed, podemos encontrar miles y miles de recepciones, seg\u00fan el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros. La Palabra es una, los corazones millares y las respuestas muy variadas. Vos intent\u00e1 hoy dar tu propia respuesta, seg\u00fan lo que escuchas y meditas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, un hombre, no sabemos qui\u00e9n, no sabemos su nombre, podemos ser vos y yo, fue corriendo hacia Jes\u00fas, se arrodill\u00f3 frente a \u00c9l y le hizo una gran pregunta. Hasta ese momento algo bastante lindo, algo conmovedor, como tantas veces a lo largo del Evangelio, personas arrodilladas frente a Jes\u00fas, para implorarle que los toque, que los sane, que los cure, que los perdone. Hasta ah\u00ed todo muy lindo, sin embargo, este hombre le hace una pregunta bastante com\u00fan dir\u00edamos, aunque no deja de ser importante. \u00bfQu\u00e9 debo hacer? En definitiva, le pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 tengo que hacer para llegar al cielo, para ganarme la Vida eterna? \u00bfQu\u00e9 cosas tengo que hacer para \u00abganarme\u00bb la Vida eterna, una vida futura despu\u00e9s de la muerte, mejor y m\u00e1s plena? Su necesidad pas\u00f3 por \u00e9l mismo, y no por algo que necesit\u00f3 de Jes\u00fas, ese es el primer gran detalle. Parece ser un hombre en que no se percibe un inter\u00e9s por la persona de Jes\u00fas. Aparentemente muy bueno, incluso cumpl\u00eda \u2013vemos despu\u00e9s\u2013 desde su juventud con todos los mandamientos, por lo cual se supone que amaba a Dios y al pr\u00f3jimo; un hombre con buenas intenciones, como tantos de nosotros, pero que al final del relato termina y\u00e9ndose triste, no pudo, no fue capaz, no se anim\u00f3 a m\u00e1s. Tuvo la posibilidad de todo y se volvi\u00f3 con lo mismo que hab\u00eda llegado, con \u00e9l mismo, sus ideas y sentimientos. \u00a1Qu\u00e9 triste!, \u00bfno? Pocas veces en el Evangelio se ve un encuentro de un hombre con Jes\u00fas y que termina en tristeza, \u00a1qu\u00e9 extra\u00f1o!<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed anduvo Jes\u00fas en este mundo, as\u00ed anda tambi\u00e9n ahora. Invitando a los hombres a que se animen a dejar de pensar en lo que tienen que hacer, a que se animen a salir de sus propias ideas y esquemas, para vivir una relaci\u00f3n de amor, real y profunda, verdadera, con su coraz\u00f3n, con la persona misma de Jes\u00fas, que es Dios hecho hombre. As\u00ed anda Jes\u00fas, deseando que m\u00e1s que buscar lo que tenemos que hacer, anhelemos lo que podemos recibir de \u00c9l, para poder entrar en el Reino desde ahora, para sentirnos amados y capaces de amar sin andar negociando con nuestro Padre del cielo. El Reino de Dios es un don que se recibe de lo alto, no un premio para los bondadosos, cumplidores y perfectitos vistos desde afuera. Pero hay un gran detalle m\u00e1s\u2026 solo puede recibirlo aquel que se da cuenta que justamente eso es un don, no algo que se gana por m\u00e9rito propio, y que solo sigui\u00e9ndolo a Jes\u00fas uno puede encontrarlo. Todo lo dem\u00e1s, todo lo que podamos pensar o nos ense\u00f1aron sin mala intenci\u00f3n, es un \u00abnegocio de la fe\u00bb, es mercantilismo del amor, porque finalmente hago algo para recibir, cumplo para quedar bien, cumplo para alcanzar otra cosa, para calmar mi conciencia. En la vida de la gracia, no hay meritocracia. Eso es para otro tema.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy ese hombre somos nosotros y no queremos volvernos tristes a nuestras casas con lo que trajimos, sino queremos volvernos con m\u00e1s, con un Jes\u00fas que es el verdadero tesoro. Si hoy vas a misa, no solo preg\u00fantale a Jes\u00fas qu\u00e9 debes hacer, qu\u00e9 tenemos que hacer, sino preg\u00fantale c\u00f3mo pod\u00e9s recibir algo m\u00e1s de \u00c9l, c\u00f3mo pod\u00e9s abrirte a la novedad.<\/em><\/p>\n<p><em>Mejor dejemos que \u00c9l nos mire con amor para darnos cuenta que el amor no tiene l\u00edmite, que es posible dejar todo por \u00c9l. Esa es la verdadera actitud de un cristiano, dejarse mirar por Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo dem\u00e1s \u00abvendr\u00e1 por a\u00f1adidura\u00bb, lo que tengamos que hacer lo iremos descubriendo paso a paso, en la medida que lo sigamos con todo el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando realmente experimentamos la mirada de Jes\u00fas, una mirada de amor y no de reclamo, no nos quedar\u00e1 otra linda salida que devolverle la mirada para empezar a seguirlo por este camino de la vida, como \u00c9l lo hizo, \u00abponi\u00e9ndose en camino\u00bb, obedeciendo a su Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Que distinto ser cristiano as\u00ed! S\u00ed, es verdad\u2026 es muy dif\u00edcil, pero hay que pedirlo como gracia, como don, salir del esquema cl\u00e1sico de cumplimiento. \u00abPara los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para \u00c9l todo es posible\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas se puso en camino. 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