{"id":4957,"date":"2024-10-16T00:00:23","date_gmt":"2024-10-16T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4957"},"modified":"2024-10-15T09:06:34","modified_gmt":"2024-10-15T12:06:34","slug":"xxviii-miercoles-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxviii-miercoles-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXVIII Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4957-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/16octubre-audio-XXVIII-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/16octubre-audio-XXVIII-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/16octubre-audio-XXVIII-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/16octubre-audio-XXVIII-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>\u00ab\u00a1Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.<\/p>\n<p>\u00a1Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas!<\/p>\n<p>\u00a1Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!\u00bb<\/p>\n<p>Un doctor de la Ley tom\u00f3 entonces la palabra y dijo: \u00abMaestro, cuando hablas as\u00ed, nos insultas tambi\u00e9n a nosotros.\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Ay de ustedes tambi\u00e9n, porque imponen a los dem\u00e1s cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda. Que tengas un buen d\u00eda y que empieces de la mano de la Palabra de Dios. Cuando hablamos de la Palabra de Dios, no se puede negar que muchas veces hay temas que cuesta hablarlos. No es muy grato escuchar la Palabra de Dios cuando lo que dice nos molesta un poco, cuando m\u00e1s que animar parece hundirnos o nos muestra el lado oscuro de nuestro coraz\u00f3n, de nuestra vida. Alguien me dec\u00eda, una vez, que le costaba escucharme, que muchas veces le molestaba lo que yo le dec\u00eda, pero sin embargo \u00e9l insist\u00eda; insist\u00eda en escuchar, porque al mismo tiempo le daba la sensaci\u00f3n que por algo ten\u00eda que seguir escuchando. Muy valorable de su parte, esta persona que sinceramente me dec\u00eda que le costaba escuchar, pero sin embargo segu\u00eda. Bueno, a m\u00ed tambi\u00e9n me cuesta, pero podemos cambiar el enfoque y pensar de una forma m\u00e1s positiva, eso siempre es posible: pensar que en realidad la Palabra de Dios es la luz de la sabidur\u00eda Divina, que tiene que ser y quiere ser m\u00fasica armoniosa para la vida que muchas veces anda como sin fuerza, desentonando por la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuesta escuchar que Jes\u00fas sea a veces tan directo o tan exigente, lo dec\u00eda el domingo: \u00abSolo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres\u2026\u00bb. \u00abSolo te falta una cosa\u2026\u00bb, dec\u00eda. En algunos aspectos de la vida, a veces, una sola cosa es todo, o sea, eso que nos falta en realidad es lo m\u00e1s importante. Y en realidad deber\u00edamos pensar que es l\u00f3gico, nos guardamos para nosotros lo que consideramos m\u00e1s preciado y no queremos darlo a veces por nada del mundo\u2026 Bueno, eso es lo que Jes\u00fas pretendi\u00f3 de ese hombre, pero no para obligarlo, sino porque \u00e9l mismo se lo pregunt\u00f3 o, mejor dicho, le dej\u00f3 la puerta abierta para que Jes\u00fas se lo diga: \u00abSolo te falta una cosa\u2026\u00bb. Por eso nuestra pregunta crucial no deber\u00eda ser qu\u00e9 debemos hacer para heredar la Vida eterna \u2013esa ya la sabemos\u2013, sino mejor es preguntarnos y preguntarle a Jes\u00fas: \u00bfQu\u00e9 cosa nos falta para ser felices ac\u00e1, en la tierra, y tener un tesoro ya en el cielo? Solo nos falta una cosa, y la m\u00e1s importante\u2026 \u00bfQu\u00e9 nos falta dar? Pregunt\u00e9monos hoy esta gran pregunta.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, las palabras de Jes\u00fas tambi\u00e9n son muy directas, y no podemos cambiarlas aunque no nos gusten tanto. No tengamos miedo, porque no es un drama descubrir que somos orgullosos, no deber\u00eda ser novedad, y si es novedad, es porque viv\u00edamos en la ceguera, porque de alg\u00fan modo todos lo somos \u2013es parte de la condici\u00f3n humana\u2013; y si no lo sab\u00edas, bueno, bienvenido a esta humanidad creada por Dios, pero tambi\u00e9n hecha de barro y llena de debilidad a consecuencia del pecado.<\/em><\/p>\n<p><em>Y en las duras cr\u00edticas que escuchamos hoy de Jes\u00fas a los fariseos y a los doctores de la Ley \u2013y de rebote tambi\u00e9n a nosotros que lo escuchamos\u2013, resalta otra de las \u00abhijas de la soberbia\u00bb: la vanidad, o tambi\u00e9n llamada vanagloria.<\/em><\/p>\n<p><em>La vanidad es como la hija dilecta de la soberbia, y nos hace finalmente caer en la soberbia. Es el deseo desordenado de prestigio, de fama, de aplausos, de adulaci\u00f3n; y la virtud opuesta a este vicio es la modestia. Repito: es el \u00abdeseo desordenado\u00bb, exacerbado de ser reconocidos; porque obviamente hay un sano deseo \u2013y debe haberlo\u2013 de tener buena fama o de cuidar nuestro nombre para que no sea ensuciado por cualquiera. Y Jes\u00fas hoy lo dice bien claro: \u00abLes gusta ocupar los primeros puestos en las sinagogas y ser saludados en las plazas, son sepulcros limpios por fuera, pero sucios por dentro\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El vanidoso o vanidosa busca eso, antes que nada: quiere ser alabado y desea alabarse a s\u00ed mismo. Le gusta hacer resaltar sus cualidades o sus logros y a veces exageradamente, otras muy sutilmente, pero siempre logra de alguna manera que sepan lo que hizo o lo que va a hacer; y si no lo reconocen, se pone triste o, incluso, a veces se enoja. En las conversaciones el vanidoso usa mucho el pronombre personal YO, para darle m\u00e1s fuerza a la frase: \u00abyo hice esto\u00bb, \u00abyo le dije que haga esto\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Casi que solo a \u00e9l le salen las cosas tan bien, y si los dem\u00e1s las hacen bien, en realidad rara vez las hacen \u00abtan bien\u00bb como \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>En realidad, si nos ponemos a pensar, el ser vanidoso es una actitud muy infantil, es una actitud de los ni\u00f1os; pero no de \u00abhacerse como ni\u00f1os\u00bb que nos pide Jes\u00fas en el Evangelio, sino realmente una actitud de ni\u00f1os caprichosos, que todav\u00eda no maduraron. Porque, as\u00ed como los ni\u00f1os necesitan que les festejen y aplaudan todo lo que hacen, y que tambi\u00e9n si no les festejan lo que hacen, se festejan ellos mismos, \u00bfte diste cuenta cuando un ni\u00f1o a veces se aplaude a s\u00ed mismo por lo que hizo o a veces nosotros le promovemos con aplausos para que se ponga contento?; bueno, esa misma actitud infantil la vemos en el vanidoso.<\/em><\/p>\n<p><em>El ni\u00f1o necesita el aplauso; por eso la vanidad es un signo de una gran inmadurez en nuestra vida, que siendo adultos deber\u00edamos ir superando, porque tenemos que asentarnos en lo que somos y en lo que Dios piensa, y no en lo que los dem\u00e1s piensan de nosotros. Pero lamentablemente la arrastramos a lo largo de los a\u00f1os y de la vida, y cuando esta vanidad se da en el \u00e1mbito religioso \u2013en nuestra fe\u2013, es mucho peor, porque podemos caer en la hipocres\u00eda de los fariseos, porque \u00abusamos\u00bb a Dios para ponernos por encima de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Jes\u00fas hoy nos libre a todos de la vanidad, nos libre de esta hija de la soberbia que muchas veces se cuela en nuestro coraz\u00f3n, en nuestras relaciones humanas; que podamos vivir este d\u00eda afirm\u00e1ndonos en lo que Dios piensa de nosotros y no en lo que piensan los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! 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