{"id":4993,"date":"2024-10-23T00:00:41","date_gmt":"2024-10-23T03:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4993"},"modified":"2024-10-22T08:30:04","modified_gmt":"2024-10-22T11:30:04","slug":"xxix-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxix-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXIX Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4993-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/23octubre-audio-XXIX-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/23octubre-audio-XXIX-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/23octubre-audio-XXIX-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/23octubre-audio-XXIX-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: &#8220;Enti\u00e9ndanlo bien: si el due\u00f1o de casa supiera a qu\u00e9 hora va llegar el ladr\u00f3n, no dejar\u00eda perforar las paredes de su casa.<\/p>\n<p>Ustedes tambi\u00e9n est\u00e9n preparados, porque el Hijo del hombre llegar\u00e1 a la hora menos pensada&#8221;.<\/p>\n<p>Pedro pregunt\u00f3 entonces: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfesta par\u00e1bola la dices para nosotros o para todos?&#8221;.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le dijo: &#8220;\u00bfCu\u00e1l es el administrador fiel y previsor, a quien el Se\u00f1or pondr\u00e1 al frente de su personal para distribuirle la raci\u00f3n de trigo en el momento oportuno?<\/p>\n<p>\u00a1Feliz aquel a quien su se\u00f1or, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo!<\/p>\n<p>Les aseguro que lo har\u00e1 administrador de todos sus bienes.<\/p>\n<p>Pero si este servidor piensa: &#8216;Mi se\u00f1or tardar\u00e1 en llegar&#8217;, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su se\u00f1or llegar\u00e1 el d\u00eda y la hora menos pensada, lo castigar\u00e1 y le har\u00e1 correr la misma suerte que los infieles.<\/p>\n<p>El servidor que, conociendo la voluntad de su se\u00f1or, no tuvo las cosas preparadas y no obr\u00f3 conforme a lo que \u00e9l hab\u00eda dispuesto, recibir\u00e1 un castigo severo.<\/p>\n<p>Pero aquel que, sin saberlo, se hizo tambi\u00e9n culpable, ser\u00e1 castigado menos severamente. Al que se le dio mucho, se le pedir\u00e1 mucho; y al que se le confi\u00f3 mucho, se le reclamar\u00e1 mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Si tuvi\u00e9ramos tiempo, si nos hici\u00e9ramos el tiempo para detenernos, rezar y pensar cuantos S\u00cd le dimos a Jes\u00fas envueltos de nuestra propia debilidad, como lo hicieron los mismos disc\u00edpulos, nos sorprender\u00edamos de la maravilla que hace su amor en nosotros. Esa deber\u00eda ser la gran noticia del Evangelio que venimos desmenuzando desde el domingo, de la presencia de Jes\u00fas en nuestras vidas, que a pesar de nuestra debilidad nos sigue ayudando; que \u00e9l nos toma, nos elige como somos, como estamos, para llevarnos a un lugar mejor, para que cambiemos, es verdad, pero para ayudarnos, no para juzgarnos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Los disc\u00edpulos, excepto Juan, seg\u00fan la Palabra de Dios y la tradici\u00f3n, terminaron dando la vida, terminaron muriendo literalmente por Jes\u00fas, terminaron perseguidos a causa del evangelio, terminaron recibiendo el bautismo y bebiendo el c\u00e1liz que Jes\u00fas bebi\u00f3. De la misma manera empez\u00f3 nuestro camino de seguimiento consciente y maduro del Se\u00f1or. Alg\u00fan d\u00eda nos animamos a decirle que s\u00ed, nos animamos a decirle \u00abpodemos\u00bb. Y a partir de ah\u00ed, empez\u00f3 la aventura de lo cierto, pero tambi\u00e9n de lo incierto; la certeza de que vamos por el buen camino, de que vamos hacia buen puerto, pero con la incertidumbre de no saber lo que pasar\u00e1 ma\u00f1ana, de no saber qu\u00e9 es lo que nos pedir\u00e1, de no saber a qu\u00e9 nuevo servicio nos llamar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 lindo que es seguir as\u00ed a Jes\u00fas!, con la certeza y la incertidumbre de estar siempre con \u00e9l, a pesar de todo, a pesar de nuestras fragilidades, aun con nuestras peque\u00f1as ambiciones, a pesar de lo que somos, con lo que somos, sin descartarlo, sino am\u00e1ndolo y san\u00e1ndolo d\u00eda a d\u00eda con los sacramentos, con la oraci\u00f3n, con su amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Con Algo del Evangelio de hoy simplemente te propongo algo sencillo, algunas preguntas para poder meditar, para hacer nuestro propio camino tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>La primera tiene que ver con el enfoque con el cual pensamos en esta venida del Se\u00f1or de la que tanto habla la Palabra de Dios, podemos relacionarla con el d\u00eda en que nos toque partir de este mundo \u2013cuando nos llegue la muerte\u2013, o bien con lo que llamamos \u00abel fin del mundo\u00bb, pero que en realidad esa ser\u00e1 la llamada segunda venida del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo la pensamos? \u00bfComo algo que nos da miedo, como un momento de temor, como un momento de incertidumbre; o la pensamos como un momento de alegr\u00eda, como ese encuentro definitivo con Aquel que amamos? \u00bfC\u00f3mo la pensamos? Es importante pensarlo porque tambi\u00e9n ah\u00ed se juega en definitiva c\u00f3mo vivimos hoy, c\u00f3mo veremos ese momento, c\u00f3mo lo viviremos. Hay que mirar esto de frente, no esquivarlo, porque en esa forma de mirar se juegan muchas cosas de nuestro d\u00eda a d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, si el Se\u00f1or nos llamara hoy, \u00bftendr\u00edamos temor o tendr\u00edamos esperanza? \u00bfQu\u00e9 sentimiento o pensamiento se nos viene al coraz\u00f3n? Y si tenemos temor, \u00bfpor qu\u00e9 tenemos temor? \u00bfA qu\u00e9 le tememos? \u00bfLe tememos a Jes\u00fas o tememos porque no estamos haciendo las cosas bien y no confiamos tanto en la Vida eterna? Nosotros tenemos que pensar que, si se nos dio mucho, no tiene que tomarse esto como una responsabilidad que nos ahogue y no nos deje avanzar; sino al contrario, debe ser m\u00e1s bien una alegr\u00eda el saber que porque se nos dio mucho, el Se\u00f1or nos pedir\u00e1 mucho, pero como algo que es l\u00f3gico, no es il\u00f3gico, no es algo tirado de los pelos \u2013como se dice\u2013, sino como una consecuencia de lo que \u00e9l pretende de nosotros. Amor con amor se paga. Porque \u00e9l nos dio todo y quiere exigirnos mucho para que ayudemos a otros tambi\u00e9n a encontrarse definitivamente con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Hag\u00e1monos estas preguntas para que nos ayuden a no ver ese momento del cual habla el Se\u00f1or hoy en el Evangelio como un momento dram\u00e1tico, sino al contrario, como el momento culmen de nuestra vida, en el cual nos encontraremos con Aquel que nos dio la posibilidad de vivir esta linda vida, con Aquel que nos dio toda clase de dones y con Aquel que quiere que alg\u00fan d\u00eda podamos abrazarlo con todo lo que dimos en esta vida, con todo lo que pudimos amar y con todo lo que nos reservamos por temor y por no haber descubierto los grandes dones que ten\u00edamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Que las palabras de hoy nos ayuden a no andar con temor, sino a andar con la frente en alto, esperando la venida de Jes\u00fas a cada paso, en cada esquina, en cada persona, en cada detalle.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: &#8220;Enti\u00e9ndanlo bien: si el due\u00f1o de casa supiera a qu\u00e9 hora va llegar el ladr\u00f3n, no dejar\u00eda perforar las paredes de su casa. Ustedes tambi\u00e9n est\u00e9n preparados, porque el Hijo del hombre llegar\u00e1 a la hora menos pensada&#8221;. Pedro pregunt\u00f3 entonces: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfesta par\u00e1bola la dices para nosotros o para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4994,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-4993","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4993"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4993\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4997,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4993\/revisions\/4997"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}