{"id":4998,"date":"2024-10-24T00:00:09","date_gmt":"2024-10-24T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=4998"},"modified":"2024-10-23T08:52:21","modified_gmt":"2024-10-23T11:52:21","slug":"xxix-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxix-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXIX Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-4998-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/24octubre-audio-XXIX-JuevesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/24octubre-audio-XXIX-JuevesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/24octubre-audio-XXIX-JuevesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/24octubre-audio-XXIX-JuevesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abYo he venido a traer fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, \u00a1y qu\u00e9 angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!<\/p>\n<p>\u00bfPiensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la divisi\u00f3n. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estar\u00e1n divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas siempre aprovech\u00f3 las debilidades de sus amigos para ense\u00f1arles, para \u00abreunirlos\u00bb aparte y marcarles el camino con mucho amor, con demasiada paciencia, como lo hace con nosotros una y otra vez. As\u00ed es la pedagog\u00eda divina, la de nuestro Maestro, no rechaza de \u00abplano\u00bb lo que sentimos y pensamos, aunque no sea lo correcto, sino que a partir de ah\u00ed nos ayuda a descubrir nuestra debilidad para poder cambiarla lentamente a lo largo del tiempo, sabiendo que a la larga va a triunfar su amor. Los disc\u00edpulos lo vivieron as\u00ed, sus propias vidas fueron un testimonio de que Jes\u00fas logra transformar los corazones de los que elige, sin importarle mucho sus debilidades, como lo hace con vos y conmigo, d\u00eda a d\u00eda. Nuestras debilidades, esa \u00abbestia\u00bb que llevamos dentro del coraz\u00f3n y que nos \u00abjuega\u00bb malas pasadas tantas veces, no son para \u00c9l obst\u00e1culo, todo lo contrario, son el sustrato de humildad que debemos aceptar, que tenemos que tener para construir, confiando en \u00c9l. Volvamos a decirle a Jes\u00fas que queremos un puesto, pero el puesto del amor, el ser primeros y grandes para servir.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy suena \u00abdur\u00edsimo\u00bb que Jes\u00fas diga: \u00abNo he venido a traer la paz a la tierra\u00bb. \u00bfC\u00f3mo es posible que \u00c9l haya dicho eso?, si en muchos pasajes del Evangelio dice: \u00abLa paz est\u00e9 con ustedes\u00bb; como cuando se les aparece a sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de haber resucitado. En otro momento tambi\u00e9n dijo: \u00abEl que no est\u00e1 contra m\u00ed, est\u00e1 conmigo\u00bb. Y en resumen, sabemos que Jes\u00fas vino a traer un mensaje de paz, entonces \u00bfc\u00f3mo entender lo que nos dice en la Palabra de hoy? Para entender esto pensemos en tres cosas de Algo del Evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, Jes\u00fas habla de \u00abfuego\u00bb; en segundo lugar, habla de un \u00abbautismo\u00bb y, por \u00faltimo, habla de la \u00abdivisi\u00f3n\u00bb. Fuego, bautismo y divisi\u00f3n. Jes\u00fas viene a traer fuego, viene a traer el \u00abfuego\u00bb de su presencia, el fuego del amor que ilumina, que quema y da calor; todo eso hace el fuego. Todo eso hizo Jes\u00fas con su presencia en la tierra y lo sigue haciendo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l es fuego que ilumina, que da un sentido nuevo a la vida, que nos permite ver las cosas de una manera diferente, que nos abre el entendimiento y nos revela otro panorama de nuestras vidas, haci\u00e9ndonos ver cosas que no hubi\u00e9semos conocido de no ser por la fe. Es \u00abfuego de amor\u00bb que quema, porque da ganas de vivir, de entregarse a los dem\u00e1s, da ganas de encarar las cosas de otra manera.<\/em><\/p>\n<p><em>Y tambi\u00e9n su amor da calor, porque el que est\u00e1 cerca de alguien que ama a Jes\u00fas tambi\u00e9n se siente bien. Cuando sentimos fr\u00edo, es el calor quien nos da cobijo y nos ayuda a mantenernos en pie. Por eso cuando Jes\u00fas est\u00e1 en nuestras vidas, nos ayuda a iluminar, a quemar y dar calor a otros.<\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto al bautismo del que habla Jes\u00fas, cuando dice \u00abtengo que recibir un bautismo\u00bb, \u00bfa qu\u00e9 se refiere? En definitiva a su muerte y su resurrecci\u00f3n, a su entrega. Cuando nosotros recibimos el bautismo y participamos de esa vida de Jes\u00fas, tambi\u00e9n tenemos continuamente que aprender a morir y resucitar. Eso es el amor; el amor es tantas veces morir a un inter\u00e9s propio para renacer, para resucitar. El amor, como el fuego, quema y transforma las cosas. Por eso esto implica el bautismo. Vivir el bautismo, nuestra vida de bautizados es aprender a morir y resucitar continuamente en todo lo que hacemos, en cada acci\u00f3n. Eso es algo que nos podemos proponer hoy: \u00abQuiero morir y resucitar, quiero vivir mi vocaci\u00f3n de bautizado, quiero ser un verdadero cristiano que traiga fuego a la tierra como Jes\u00fas lo trajo a los disc\u00edpulos y a partir de ah\u00ed se extendi\u00f3 por toda la tierra\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el \u00faltimo tema es el de la \u00abdivisi\u00f3n\u00bb, que es con lo que empezamos, y profundizar esto nos va a ayudar a terminar de comprender&#8230; Jes\u00fas no se refiere a que quiere la divisi\u00f3n, que quiere la \u00abguerra\u00bb \u2013problemas\u2013 en la tierra; lo que est\u00e1 diciendo es que su presencia en el mundo trajo divisi\u00f3n. Porque el amor, en definitiva, \u00abdivide\u00bb; el amor nos guste o no \u2013aunque es algo lindo para nosotros\u2013 nos divide, nos divide interiormente.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso santa Teresa \u2013una gran santa\u2013 dec\u00eda: \u00abA veces siento que soy dos, que hay dos en m\u00ed\u00bb. \u00bfNo te pasa que a veces sent\u00eds que ten\u00e9s sentimientos y pensamientos encontrados? Unos que quieren entregarse, que quieren amar, que quieren vivir la vida plenamente; y otros que nos frenan, que nos hacen quedarnos, que nos hacen ser ego\u00edstas, que nos detienen para amar a los dem\u00e1s. Y eso pasa a nuestro alrededor: Jes\u00fas de alg\u00fan modo trajo la divisi\u00f3n con su presencia porque \u2013fij\u00e9monos en nuestras familias, en nuestro contexto\u2013 no todos creen, no todos se comprometen con el amor, no todos quieren vivir la vida cristiana, incluso otros \u2013much\u00edsimos\u2013 la rechazan. A eso se refiere hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, tranquilo, tranquila, tenemos que estar tranquilos, tenemos que alegrarnos de que Jes\u00fas es nuestro fuego; \u00c9l nos invita a vivir el bautismo entreg\u00e1ndonos en cada cosa que hacemos; y \u2013aunque no lo quiera directamente y no nos guste\u2013 provoca la divisi\u00f3n con su presencia. Nos guste o no, divide. Por eso puede pasar que nuestros seres queridos no est\u00e9n de acuerdo, tu mujer, tu marido y por ah\u00ed tus hijos, tus parientes o tus amigos, que a veces pueden estar en otra cosa.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos a vivir la alegr\u00eda de saber que Jes\u00fas nos eligi\u00f3 y que quiere que seamos fuego. Seamos fuego que ilumine, que queme y transforme la realidad que nos toque vivir, dando el calor de nuestro amor a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abYo he venido a traer fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, \u00a1y qu\u00e9 angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! \u00bfPiensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4999,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-4998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4998"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5002,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4998\/revisions\/5002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}